Comer y leer, dos placeres reunidos en una sola fiesta

El asado fue esta vez el tema de la feria, que en cada edición es más convocante
El asado fue esta vez el tema de la feria, que en cada edición es más convocante Fuente: LA NACION
Daniel Gigena
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16 de abril de 2018  

La novena edición de la feria Leer y Comer, que terminó anoche, volvió a congregar a vecinos, lectores y amantes de la gastronomía. A cielo abierto y en las orillas de Chacarita, la iniciativa impulsada por Margen del Mundo, espacio audiovisual del periodista y editor Luis Majul, tuvo varios platos fuertes el fin de semana. El lema elegido no pudo ser más criollo: "Todo sobre el asado". Chefs, parrilleros, escritores y científicos participaron de las actividades ideadas por un equipo de veinte personas, al que se sumaron el fin de semana pasantes de la carrera de Periodismo de la UCES.

Del maridaje entre vinos y carnes a la charla de Facundo Manes, y de los aperitivos para la previa del asado sugeridos por Inés de los Santos y Emilio Garip al encuentro de concurrencia masiva con Jorge Fernández Díaz, la feria aportó un menú para todos los gustos. "Fue la mejor edición desde 2016", dijo Majul a LA NACION. El autor de Él y ella contó que el encuentro trataba de ser una síntesis entre una feria del libro tradicional y Masticar, otro de los eventos gastronómicos que tanto deleitan a porteños y visitantes de la ciudad. Reveló, además, que estaban en tratativas para "exportar" la feria a Barcelona y Lima, ciudades con fuerte impronta editorial y gastronómica.

"Está más allá de la grieta", agregó Majul. Como prueba, el primer gazebo editorial le había tocado al indócil sello Sudestada. Allí se había agotado la biografía de Fabián Polosecki escrita por Hugo Montero e Ignacio Portilla, Polo el buscador. Sudestada, como las otras quince editoriales invitadas, vendió mejor ayer que el sábado, día en que el público escaseó. En el stand de Planeta salieron sin fritas los libros de tres invitados: las novelas de Fernández Díaz ( El puñal y La herida); Cornelia, de Florencia Etcheves, y Emoción y sentimientos, del doctor Daniel López Rosetti. Los tres participaron de charlas con el público. Un atildado López Rosetti, mientras posaba para fotos con fans, dijo que apoyaba Leer y Comer desde 2015.

Los libros más vendidos en el puesto de Penguin Random House fueron Locos x el asado y Comfort Food, el recetario de Jamie Oliver. Albatros, Atlántida, Periplo y Arte a Babor habían sido elegidos por el lectorado infantil. Leer y Comer es una feria para toda la familia.

Con su hija en brazos, Enrique Avogadro, ministro de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, recorrió los puestos en busca de literatura infantil. "Siempre el libro es muy convocante y esta feria activa una zona de la ciudad que no es muy transitada", señaló. Bastaba con asomarse a una desértica avenida Warnes para confirmar sus palabras. Para agosto, el ministerio que coordina lanzará el esperado "pase cultural" para jóvenes de 16 a 18 que asisten a escuelas públicas.

"Leer y Comer es una fiesta porque se pueden hacer dos de las cosas más placenteras de la vida: comer y leer -dijo la escritora Agustina María Bazterrica, premio Clarín de Novela 2017 por Cadáver exquisito-. Con Florencia Etcheves encaramos la charla con humor, porque la mesa se llamaba 'Todo sobre el asado' y las dos somos vegetarianas. Terminamos hablando con el público sobre temas como la trata de personas". Las obras de ambas narradoras se emparientan con esa triste realidad. Otros invitados, como Máximo Cabrera, Diego Golombek, Mariana Koppman (una de las autoras de Cazabacterias en la cocina) y Juan Braceli, de Cocineros argentinos, firmaron ejemplares de sus libros y respondieron preguntas del público.

Dueño de un taller en Monte Grande, Jorge visitó con su familia la feria por primera vez. "Vinimos a conocerla, a comprar algunos libros y a 'picar' algo", contó. Oyente de La cornisa, programa radial de Majul, se aprestaba a escuchar la charla de López Rosetti en el auditorio de Margen del Mundo. El otro polo de Leer y Comer, situado en la esquina de Montenegro y Concepción Arenal, estaba preparado para actividades masivas, conciertos y proyecciones. Las dos noches de la feria porteña de libros y comidas dejaron bien satisfechos a los asistentes. El sábado, luego de una peña folclórica, los anfitriones invitaron a varios vecinos de Concepción Arenal a un asado con el fruto de la media res despostada en vivo por Hernán Méndez. Y ayer, ya comidos y leídos, se pudo disfrutar de la proyección de Todo sobre el asado, el documental gastronómico de Mariano Cohn y Gastón Duprat.

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