"Me enamoré de un mochilero, ¿lo sigo por el mundo?"

Crédito: Shutterstock
Consuelo
(0)
17 de abril de 2018  • 00:13

Buenas noches Consuelo,

Hace unos días conocí a un mochilero por Tinder, que estoy usando hace unas semanas. Me resultó interesante este chico rubio, ojos color miel, 1.70 de altura aproximadamente, oriundo de la bella Suiza.

La conversación fluyó naturalmente entre los dos y rápidamente nos pusimos de acuerdo para vernos al día siguiente del que comenzamos a hablar. Yo tenía un horario más o menos flexible en el trabajo así que ese día salí a las 3 de la tarde y me fui a casa a alistarme para verlo.

Llegué al hostel donde se estaba quedando, él ya me estaba esperando en la entrada y fue re cariñoso, nos saludamos y fuimos directamente a un bar a tomar y comer unas picadas. Hablamos muchísimo y todo fue risas y coqueteo durante toda la noche. Yo al día siguiente tenía que trabajar así que le dije que ya tenía que irme, pagó la cuenta y lo llevé de vuelta a su hostel. Cuando llegamos me abrazó muy fuerte y nos quedamos ahí abrazados como 20 minutos, ya no me quería soltar, yo le deseaba buen viaje y que siguiera disfrutando de los lugares por los que iría; en un momento me mira fijamente y me da un beso muy tierno seguido de otros. Me despedí y me fui. Para mí fue mágica esa noche, nunca había conocido a un ser tan especial como él en todos los sentidos. Siempre que puede me envía mensajes en WhatsApp. A mi me rompió la cabeza, quedé flechada.

¿Como superás a una persona así? ¿Valdrá la pena ir a visitarlo a su país natal algún día?

Gracias,

La Enamorada del Mochilero (33)

Querida Enamorada:

Empecemos por algo super trillado: ¡no estés pensando tanto en el futuro! A veces pienso que, como a las mujeres se nos enseña que nos tenemos que casar y tener hijos y el amor y el sexo son solo los medios para lograr eso (y no en un fin en sí mismo) nos cuesta mucho disfrutar las aventuras en sí mismas, por lo que son, sin preguntarnos "y esto adónde está yendo". Las experiencias, el placer y los encuentros son importantes sin importar adónde conduzcan. Está bueno tener eso en mente, especialmente cuando vas a juntarte con alguien que vive en otro país a quien ni sabés si tendrás chance de volver a cruzarte. Si no, entre tanta ansiedad, una se puede perder la experiencia, te pasa por un costado.

Teniendo en cuenta esto, yo sería menos tajante de lo que indican tus últimas preguntas: ni tenés que "superarlo", ni ya ponerte a planear a la visita. Divertite con el recuerdo de la experiencia en estos días: se va a ir gastando sola, no es necesario que hagas esfuerzos muy grandes para que te vayas olvidando un poco. Seguí charlando con él si te divierte y te hace feliz, no te prives de eso solo porque "no va a llevar a nada" y "es una pérdida de tiempo": ¡pasarla bien nunca es perder el tiempo, aunque no te vayas a casar con el suizo! Por supuesto, tampoco obsesionarse, ni empezar a rechazar a otros hombres para quedarte sola en casa esperando que te chatee...tomátelo con calma, pero no es necesario, me parece, que lo arranques completamente de tu vida.

Lo del viaje lo podés hacer si en un par de meses todavía tenés ganas, ¿por qué no? Pero no lo pienses como un viaje a buscarlo a él, eso les pone demasiada presión. Andá viendo qué te pasa con él y qué novedades te va trayendo la vida, y si tenés la posibilidad económica y el tiempo, en unos meses podés planear unas vacaciones en Europa y ver si se encuentran en Suiza o en algún punto intermedio. A mí lo del punto intermedio me parece mejor por dos razones: primero, a veces es medio incómodo visitar a alguien que casi no conocés en el país donde viven todos sus amigos y familia, te ves envuelta en situaciones medio raras. Mejor cruzarse en un lugar donde los dos sean extranjeros. Segundo, también, porque te sirve para darte cuenta de qué tan enganchado está él: digamos, si vos te cruzaste el Atlántico y él no se puede subir a un tren de un par de horitas para encontrarte en otra ciudad, mejor mirar para otro lado.

A disfrutar con calma y esperar el futuro sin hacerse la cabeza.

Un cariño,

Consuelo

Consuelo estará disponible para resolver todos los conflictos digitales que lleguen a la casilla modalesdebolsillo@lanacion.com.ar , como comentario a esta nota o a la cuenta de Facebook de LA NACION. Si la consulta es comprometedora, cuidará el anonimato del remitente.

Por: Consuelo

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.