0

Del teatro a las disquerías: Fran Ruiz Barlett lanza su primer álbum solista

Crédito: Alejandro Guyot
Leni González
0
16 de abril de 2018  • 16:51

"Depende del año me convierto en músico que actúa y en actor en canta. Nunca dejo a ninguna de las dos. Me divierten esos cambios como proyecto artístico personal", dice Fran Ruiz Barlett, inquieto desde la adolescencia por contar historias a través de distintos medios y contra cualquier prejuicio. "Busco construir un artista integral, que actúa, que toca, que escribe, que es docente. Algunos pensarán 'miralo a éste que se anota en todas'. Pero creo que es parte de la búsqueda artística. Por eso el disco se llama Una casa o dos. Porque si uno cambia, el arte cambia. Es como mudarse: cambiás pero te llevás algo de la casa anterior", dice el artista que este lunes presenta, en La Tangente, su primer disco solista (pero el quinto en total), producido por Mariano Otero y Benjamín López Barrios, que incluye ocho temas originales. Además de la composición, Barlett "sólo" es la voz, acompañado por Otero (bajos, guitarras, teclados, coros), López Barrios (guitarras, teclados y coros), Sergio Verdinelli (batería), Sergio Wagner (flugelhorn) y Julián Gancberg (piano Rhodes).

Disponible en todas las tiendas digitales, Una casa o dos significa también la disyuntiva por la que pasan los músicos cada vez que quieren publicar material nuevo. "Casi todo sale por Spotify, donde se aglutina la mayoría del movimiento musical, pero la cajita funciona como souvenir y es una manera de recuperar, de acercar a la prensa, el material físico. Siempre es una gran inversión sacar un disco, antes y ahora", dice el compositor cuyo anterior proyecto musical fue Roberto Planta, una banda de rock que duró siete años, telonera de Luis Alberto Spinetta, Kevin Johansen y Catapecu Machu.

"Roberto Planta tuvo mucho que ver con la enfermedad de mi viejo y cuando murió, en 2010, ya perdió ese sentido artístico. Pasaron siete años hasta que pude encontrarme con este material, que pudo surgir y que representa lo que quiero decir ahora. Significa una manera de encontrarme con mi cantautor, una búsqueda de mucha intimidad, muy cerca de la sonrisa. Mariano (Otero) me guió mucho para este resultado, quiso que me ocupara de cantar, de ser el cuentista y estoy muy feliz con el resultado."

Crédito: Alejandro Guyot

Síndrome de Pick es la demencia frontotemporal que sufrió el papá durante diez años, desde que Barlett tenía 16 hasta los 26 años. Recién poco tiempo antes de su muerte la familia tuvo un diagnóstico preciso. Hasta ese momento, parecía que sufría bipolaridad, Alzheimer, autismo, esquizofrenia, en distintos etapas: "No lo sabíamos. Las causas eran físicas, no psiquiátricas. Mi mamá es psicóloga social y se dedica a dar charlas sobre cómo cuidar a los que cuidan. Porque nos marcó mucho esa experiencia: escribí la novela 7 segundos; una obra de teatro, Requiem para un mundo idiota, que estoy terminando; la música... Todo eso sigue presente pero ahora, como te decía, en Una casa o dos me acerco a la sonrisa. La gente quiere verdad en los artistas, no somos seres místicos ni inalcanzables".

En octubre pasado, después de casi dos años, se bajó del exitoso musical El otro lado de la cama, dirigido por la dupla artística Manuel González Gil y Martín Bianchedi, y fue reemplazado por Diego Hodara durante el verano y la gira. "Me dio muchas satisfacciones, me gusta mucho trabajar con Martín que está abierto a escuchar sugerencias y a que colabore con los arreglos. Pero cuando terminó el contrato me fui por cuestiones personales y por mi apuesta. Me vibra más si lo que hago está vinculado con algo que yo quiera decir, si el material es nuestro. Los artistas somos comunicadores, tenemos un grito propio", dice el autor con Matías Puricelli ("mi hermano") de Te quiero hasta la luna, la comedia musical que protagonizó con Sofía González Gil desde 2012 hasta el año pasado, ganadora de varios premios. "Con el mismo equipo estamos preparando otra para septiembre. Lo bueno del circuito comercial es que arrastra público. Si les gustaste en El otro lado de la cama te van a ver a otras salas, se retroalimenta", dice Barlett, que integrará el elenco de un próximo gran estreno teatral, La naranja mecánica, encabezado por Peter Lanzani. Y es, también, uno de los dueños y gestores de la sala El método Kairós, junto con Puricelli, Santiago Meiriño, Gastón Segalini y Mercedes Otero.

"Hacemos todo, sin empleados, desde armar la programación hasta la cafetería. Tenemos dos salas con 16 funciones semanales. Nos va bien pero está claro que no es un negocio, tiene otro fin y está muy difícil. Basta un ejemplo: hace cuatro años, cuando abrimos, la luz salía 3.000 pesos y las entradas, 80/100. Hoy pagamos 12.000 y las entradas salen 200. Todo explicado, ¿no?", aclara.

En la sala funciona también una escuela de actuación (con maestros como Sofía González Gil y Vanesa Butera, entre otros), orientada a la autogestión. "Buscamos que el actor pueda desarrollarse sin esperar el sí de alguien. Hay mucho talento y muy poco trabajo. Muchos años trabajé de preceptor en la escuela Anunciación de María mientras ya actuaba y había ganado premios", cuenta el ex preceptor de Juan Grandinetti y de Lanzani, con quien compartirá escenario dentro de pocos meses. "Nos reímos mucho de eso cuando nos vemos. Vivir de la actuación no es fácil", dice, mientras prepara un té para la periodista.

PARA AGENDAR

Una casa o dos: En La tangente (Honduras 5317). Lunes 16 a las 21. Anticipadas $ 250.

temas en esta nota

0 Comentarios Ver

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.