Sustentables y conectados a la nube, así serán los edificios del futuro

18 de abril de 2018  • 13:12

"La electricidad es una revolución y su digitalización es la clave", dijo Jean-Pascal Tricoire, CEO de Schneider Electric, en la apertura del Innovation Summit París, un encuentro organizado por la compañía francesa que tuvo su foco en la reinvención de la distribución de la energía e IoT (Internet of things) con impacto en diferentes industrias.

El uso eficiente, la automatización y generación de nuevas fuentes de energía que producen enormes cantidades de datos en tiempo real fue el eje central del encuentro. "Hoy, hay más acceso a teléfonos móviles que a fuentes confiables de energía. Asimismo, el suministro eléctrico, a nivel global, está basado en software y el consumo de energía del sector informático está creciendo de forma exponencial, ya que se necesitan cada vez más almacenar y procesar datos (por ejemplo, blockchain)", aseguró Tricoire.

La construcción de edificios deberá ser estratégica, considerando estos puntos. "La nueva mano de obra será digital. Los edificios del mañana serán más complejos, con datos que se analizarán para, por ejemplo, predecir problemas y reducir el mantenimiento no programado", señala el CEO.

En este sentido, la compañía, dentro de la plataforma EcoStruxure Building Operation 2.0, ofrece diferentes soluciones para la construcción, con gran foco en edificios. Es una solución de IoT que, a través de sensores instalados, monitorea la iluminación, la climatización o el suministro eléctrico, para tomar decisiones en tiempo real y controlar remotamente estas instalaciones o automatizarlas.

Por ejemplo, esta plataforma tiene un software de monitoreo con un algoritmo que, a través de los sensores, puede adelantarse a cortes de luz. Algunos locales de IKEA, en España, ya están sumando esta tecnología.

A nivel global, las tendencias del mercado de la construcción se concentran hoy en la hipereficiencia energética y big data. Pensar infraestructuras desde cero será estratégico.

Esta inmersión de IoT en la industria de la construcción llegará a edificios antiguos, colocando estratégicamente sensores en las instalaciones, aunque muchas de estas construcciones no han sido pensadas para un uso eficiente de la energía. Durante el congreso de innovación, señalaron que los dispositivos conectados permitirán hacer un ahorro energético de hasta el 65%.

Schneider Electric es una empresa de tecnología que vende a gran escala desde interruptores y celdas de media tensión -su fuerte en la Argentina- hasta equipamiento para data centers, cargadores de autos eléctricos o soluciones de software.

¿Qué pasa en la Argentina?

"En el país falta acceso a la energía y su uso es muy irracional, si pensamos en un edificio de la Argentina", dice a LA NACIÓN José Luis Valdellora, presidente de Schneider Electric Argentina. Asegura que el promedio de cortes de electricidad por usuario es de 28 horas por año.

El Ente Regulador de la electricidad informa en su web el estado del servicio eléctrico de Edesur y Edenor, en el área metropolitana de Buenos Aires, con mapas de corte.

Valdellora agrega: "La demanda de electricidad crece a un ritmo imparable. Por un lado debemos ser más eficientes y por el otro, ir hacia las energías renovables. Y uno de los problemas que tiene nuestro marco regulatorio es que no es premiado el buen consumidor".

Hoy, los interruptores que comercializa la compañía -y vende, por ejemplo, a Edenor- son digitales, es decir, a través de la red, se pueden cambiar funciones.

Las tecnologías presentadas en París llegarán a la Argentina sin embargo Valdellora admite que faltan varios años para que, a gran escala, estas soluciones de automatización sean implementadas en edificios. "En estos próximos 10 años comenzaremos a ver los cambios", finaliza.

El edificio inteligente de Schneider Electric en París

Un ejemplo

Las soluciones de la compañía francesa se ponen en práctica en Le Hive (La colmena), su sede central en París de 35.000m2. Es un modelo de construcción eficiente en Europa, replicable en otros países, que combina sus propias tecnologías en la eficiencia operativa de la energía.

Produce energía solar y geotérmica y, aunque no representan porcentajes altos en producción (hasta el 20%), la empresa tiene un objetivo ambicioso: usar energía 100% renovable para el año 2030.

Estas energías favorecen el aislamiento térmico y permiten el tratamiento del agua que conservan a una temperatura constante de 15 grados.

Le Hive fue el primer edificio en el mundo en obtener la certificación ISO 50001 sobre el manejo de la energía. El edificio tiene cientos de sensores que miden la energía por uso, actividad y sector, tasa de ocupación y temperatura, entre otras cosas.

Los empleados que trabajan en el edificio tienen en su credencial de ingreso un chip RFID que es leído por los sensores de la sala, pudiendo, entre varias funciones, adaptar la temperatura del ambiente según la presencia de personas en el espacio.

Además, el edificio cuenta con estacionamiento con cargadores para autos eléctricos, lo que ya no representa una sorpresa, ya que en la ciudad de Paris, por ejemplo, las calles cuentan con cargadores (desde 2014) para este tipo de vehículos a través de la empresa Autolib.