Goran Bregovic milita por la unión de los pueblos

Bregovic actúa el jueves 19 en el teatro Ópera
Bregovic actúa el jueves 19 en el teatro Ópera Crédito: Gentileza María Peluffo
El compositor balcánico viene a Buenos Aires a presentar 'Three Letters From Sarajevo', un disco en el que cruza la música de cristianos, judíos y musulmanes con sentido unificador
Juan Barberis
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18 de abril de 2018  • 16:09

Aunque Goran Bregovic ya residía en París cuando su Sarajevo natal era sitiada, toda su historia se encuentra marcada por la guerra generada durante la disolución de la ex Yugoslavia que dejó resultados devastadores. Desde el exilio forzado, el compositor de madre croata y padre serbio fue construyendo una obra que parece encarnar la voz de su tierra en conflicto, aunque detrás de un lente que mezcla cuotas iguales de alegría y nostalgia. "Trato de ser un compositor contemporáneo que pueda expresar el latido de su tierra", dice Bregovic. "Quiero que mis canciones sean capaces de condensar el latir de un tiempo."

Aunque se trata de un referente de la música balcánica, su incursión en el cine -sobre todo a partir de su trabajo junto a Emir Kusturica, en títulos como Tiempo de gitanos (1990) y Underground (1995)-, le ofreció a Bregovic fama mundial, transformándose en uno de los compositores más populares de su región, llegando a colaborar con artistas tan disímiles como Iggy Pop, The Gipsy Kings, Cesaria Evora y Residente, ex Calle 13. En Three Letters From Sarajevo, su último disco -que presentará este jueves 19 de abril en el Teatro Ópera- el músico vuelve sobre su tierra para abordar música de violín de diferentes artistas cristianos, judíos y musulmanes, junto a invitados de diferentes regiones como la española Bebe, los cantantes israelíes Riff Cohen y Asaf Avidan, y el argelino Rachid Taha.

Al disco Three Letters From Sarajevo lo catalogás como tu propia Utopía, ¿por qué?

Porque he intentado hacer en la música eso que todavía parece imposible lograr en la vida real: juntar a representantes de diferentes pueblos, borrar las diferencias religiosas, unirnos detrás de la maravilla que es el arte. Resulta inentendible que a esta altura de la civilización sigamos divididos por causas absurdas. La violencia que me ha tocado vivir con mi tierra y mi gente han dejado marcas muy profundas y de algún modo mi música quiere transmitir un mensaje de paz y unión, que ojalá pueda ayudar en algo. Las grandes cosas empiezan de una utopía, ¿no?

A pesar de tu historia y la de tu país, tu obra encarna un sentimiento de alegría y esperanza. ¿Así es como se vive hoy en Bosnia?

Nuestra historia no es nada fácil y el presente tampoco es esperanzador. Todo puede transformarse en un infierno en cuestión de días. Pero de algún modo soy optimista, porque estamos viviendo en una era en la que somos más conscientes de lo absurdo de tantas situaciones. Ya está corriendo el siglo XXI y tenemos que aprender a convivir en paz con todas nuestras diferencias.

"Resulta inentendible que a esta altura de la civilización sigamos divididos por causas absurdas", dice Bregovic.

¿Cómo es trabajar con Kusturica? ¿Cómo transformó eso tu visión de la música?

Mi amistad con Kusturica ha sido muy importante en mi desarrollo musical. Él es un hombre con una cabeza musical muy afilada. Sabe muy bien lo que quiere y logra tener una visión integral del asunto muy esclarecedora, así que siempre ha sido un placer poder musicalizar sus ideas y al mismo tiempo poder escuchar mi música acompañada de su gran trabajo. Siempre había querido ser compositor de películas, desde que era muy pequeño, así que es un sueño realizado que me sigue dando alegrías.

¿Cómo fue la experiencia de trabajar con Residente para su canción "El futuro es nuestro"?

Es un gran artista y una gran persona, muy sensible... Me interesó mucho el método de investigación sobre su propia información genética para finalmente terminar dando con su disco. Me parece una buena metáfora del proceso de autoconocimiento del artista, que debe desandar un largo camino para ver de qué está hecho, de dónde viene y hacia dónde va. Me sentí identificado con eso.

Tu versión de "Bella Ciao" se hizo muy popular ahora a través de La casa de papel... ¿Pudiste ver la serie?

"Bella Ciao" se trata de una canción muy especial por lo que significa. Tiene un mensaje de liberación muy fuerte y en el marco de mi propia historia significa mucho. Tiene muchas versiones, pero de alguna forma la mía terminó resultando la más conocida, y ahora más aún con el éxito de la serie. Agradezco que con La casa de papel la hayan sacado de paseo por todo el mundo.

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