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3 vecinas en familia: dos mellizas y la cuñada de una conviven en un edificio de Coghlan

Bárbara Orlando
Arq. Eugenia Cides
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20 de abril de 2018  

Dos hermanas mellizas y los cuñados de una de ellas eligieron mudarse con sus familias a un mismo edificio. En esta pintoresca construcción de Coghlan, todo se comparte: las ideas de diseño y las bondades de la vida en manada.

Carolina

En el bajoescalera, un aparador de roble sirve como barra y vajillero.
En el bajoescalera, un aparador de roble sirve como barra y vajillero. Crédito: Daniel Karp

Es arquitecta y trabaja junto con su hermana Gabriela y su mamá en Estévez Design & Deco, la marca que crearon juntas. Vive con su marido, Juan –también arquitecto y a cargo del diseño del edificio– y con sus hijos, Fran y Benja, en un tríplex que ambientaron sin temor a los tonos oscuros.

La pareja es familiera. Cuando a Juan le surgió la oportunidad de construir un edificio de tres pisos en Coghlan, dos certezas se confirmaron de manera concatenada. Primero, que ellos iban a vivir ahí. Segundo, que iban a compartirlo con familiares y amigos.

Ellos eligieron un tríplex moldeado a su medida. En la planta baja, las áreas sociales se integran a un generoso balcón; arriba, el espacio en forma de ‘C’ balconea sobre el living. A un lado tiene el cuarto de los chicos; al otro, el baño y el playroom; en el centro, el espacio de trabajo de Caro. Por último, arriba de todo, la suite. Y, palier de por medio, los departamentos de Gabriela, la hermana de Carolina, y de Joaquín, el hermano de Juan.

Con un ventanal corredizo que se abre desde el centro, el living y el balcón conforman un todo.
Con un ventanal corredizo que se abre desde el centro, el living y el balcón conforman un todo. Crédito: Daniel Karp

Al tener la cocina abierta y el balcón corrido integrado, la planta baja es un único ambiente flexible que se aprovecha al máximo
Carolina

En el living, Chesterfield de cuero gastado con almohadones estampados y mesa baja reciclada con una tapa de mármol de Carrara (todo de Estévez). Para tamizar la luz, se colocaron cortinas ‘Multistore’ de bandas verticales (Riel Americano). Por su parte, el piso, bien gauchito, es un porcelanato gris pulido.

Una barra separa el living comedor de la cocina. Junto a ella se dispusieron banquetas altas.
Una barra separa el living comedor de la cocina. Junto a ella se dispusieron banquetas altas. Crédito: Daniel Karp

El comedor cuenta con una mesa libro con patas de aluminio y tapa de madera maciza (Estévez) combinada con sillas Jacobsen negras y ‘Wishbone’ (Del Sur Design). Además, se sumó un mueble debajo de la barra para sumar espacio de guardado. "Como tiene ruedas, lo sacamos de su estacionamiento para apoyar fuentes y bebidas cuando viene mucha gente a comer", explica Caro.

Con pintura de pizarrón, la pared lateral de la cocina reitera el color de la barra y se usa para recetas o notas.
Con pintura de pizarrón, la pared lateral de la cocina reitera el color de la barra y se usa para recetas o notas. Crédito: Daniel Karp

El diseño de obra de la cocina –con mobiliario enchapado en madera de roble oscuro, mesada de granito y barra negra- se conservó tal cual.

En el balcón, la tapa de la parrilla se abre hacia afuera y se convierte en una práctica mesa de apoyo.
En el balcón, la tapa de la parrilla se abre hacia afuera y se convierte en una práctica mesa de apoyo. Crédito: Daniel Karp

"Juan instaló un sistema de riego automático, conectado con un timer a la canilla del balcón. A nuestros hermanos les gustó tanto que no nos quedó otra que instalarles el mismo modelo en sus casas".

El revestimiento de venecitas oscuras que cubre la alzada de la cocina y los muros del balcón fue una de las pocas sugerencias arquitectónicas que hizo Carolina para el edificio.
El revestimiento de venecitas oscuras que cubre la alzada de la cocina y los muros del balcón fue una de las pocas sugerencias arquitectónicas que hizo Carolina para el edificio. Crédito: Daniel Karp

La dueña de casa eligió separar su balcón en dos sectores: un living, con muebles de mimbre sintético comprados en una feria, y un comedor, con mesa de aluminio, tapa de vidrio y sillas a tono. Las plantas en macetas de cemento suman una alegre cuota verde que se siente también en el interior.

Colgada desde la losa del segundo piso, la araña ‘Sputnik’ enfatiza la doble Altura.
Colgada desde la losa del segundo piso, la araña ‘Sputnik’ enfatiza la doble Altura. Crédito: Daniel Karp

El espacio de trabajo se resolvió con una estantería amurada y una mesa, ambas en hierro con madera laqueada blanca. La paleta se repite en el playroom.

El playroom de los chicos forma una ‘L’ con mi escritorio, lo que me permite mirarlos mientras trabajo
Carolina

Una cajonera genérica se actualizó sumándole simples esténciles en negro.
Una cajonera genérica se actualizó sumándole simples esténciles en negro. Crédito: Daniel Karp

En este espacio pensado para el juego, el futón con manta y almohadones estampados (Estévez) es ideal para las pijamadas con los primos: lo abren y duermen todos ahí. También se colocó acá una alfombra tejida a tono (Casa Noi).

La pintura de pizarrón sobre la pared suma un color inesperado al ambiente y entretiene a los chicos tardes enteras.
La pintura de pizarrón sobre la pared suma un color inesperado al ambiente y entretiene a los chicos tardes enteras. Crédito: Daniel Karp

"Por ahora la distribución de los cuartos nos cierra bárbaro. Con una beba en camino, vamos a tener que reformular los espacios, pero tenemos margen de maniobra".

En todas las habitaciones que dan al frente, se colocó doble cortina roller: una para tamizar la luz y otra blackout (Riel Americano).
En todas las habitaciones que dan al frente, se colocó doble cortina roller: una para tamizar la luz y otra blackout (Riel Americano). Crédito: Daniel Karp

Cada sector del cuarto de los chicos tiene su impronta. A un lado, la cuna con acolchado estrellado y estanterías de madera laqueada, donde se exhiben juegos y peluches. Al otro, la cama de Benja, con funda de acolchando stone washed y almohadón estampado (todo de Estévez). La pared lateral se alegró con un tono crema salpicado de estrellas fluorescentes.

Al fondo del ambiente, un sueño hecho realidad: la heladera personal, con chocolates y bebidas.
Al fondo del ambiente, un sueño hecho realidad: la heladera personal, con chocolates y bebidas. Crédito: Daniel Karp

La suite se resolvió con piso de cemento alisado y mobiliario enchapado en roble diseñado por la pareja: cama con cajones debajo y respaldo con mesas de luz flotantes y lámparas incluidas. Sobre la cama, cubrecama y almohadones ‘XL’ (Estévez); a los pies, banco de madera (Net Muebles).

"Sumamos un proyector en el estante sobre la cama: la cortina blackout se convierte en una gran pantalla y, el cuarto, en una especie de cine familiar que a los chicos les fascina".

Para no interrumpir la vista al balcón, la tele se ubicó sobre un lateral, con un soporte de brazo móvil que permite verla desde la cama. Y el nicho junto a la ventana se aprovechó para un espacio de trabajo con biblioteca.

En el baño, se continuaron los materiales: el cemento alisado reviste por completo el ambiente, interrumpido únicamente por la cajonera bajomesada.
En el baño, se continuaron los materiales: el cemento alisado reviste por completo el ambiente, interrumpido únicamente por la cajonera bajomesada. Crédito: Daniel Karp

Gabriela

Tomó ideas de diseño que ya funcionaban en el departamento de Carolina y las combinó con otras de su cosecha. En el bajoescalera colocó un vajillero heredado de una tía.
Tomó ideas de diseño que ya funcionaban en el departamento de Carolina y las combinó con otras de su cosecha. En el bajoescalera colocó un vajillero heredado de una tía. Crédito: Daniel Karp

Estudió Comunicación. Es la hermana melliza de Carolina y trabaja con ella. Tras varias idas, vueltas y un trueque, Gabriela finalmente se mudó con sus hijos Santi (11), Martina (6) y Felipe (5) a un dúplex en el edificio donde vivía su hermana.

Con una obra que cerró la doble altura sobre el living, ganó un cuarto: ahora, en la planta alta hay dos habitaciones para los chicos, además de su suite. La planta baja es idéntica en tamaño y planteo a la de su hermana.

Compartimos muchos gustos. De hecho, tenemos una regla implícita: cuando vamos a comprar algo, le consultamos a la otra, a ver si también lo quiere
Gabriela

El cambio de locación coincidió con el inicio de una nueva etapa laboral: Estévez Design & Deco. La marca familiar de interiorismo y blanquería aúna los conocimientos de tres mujeres: la experiencia de su madre, que diseñaba cortinas desde hacía años, el aporte arquitectónico de su hermana Carolina, y su propio conocimiento de comunicación y marketing, mezclados en los tres casos con un buen ojo para el diseño.

Para adaptarlo a su nuevo hogar, Gabriela amplió un sillón que ya tenía y lo actualizó con una funda blanca de bull (Estévez).
Para adaptarlo a su nuevo hogar, Gabriela amplió un sillón que ya tenía y lo actualizó con una funda blanca de bull (Estévez). Crédito: Daniel Karp

El mueble de TV, que es también espacio de guardado, da paso naturalmente a un sector de escritorio.
El mueble de TV, que es también espacio de guardado, da paso naturalmente a un sector de escritorio. Crédito: Daniel Karp

En el living, mesa baja vintage. Como su tapa de vidrio estaba rota, Gabriela la reemplazó por una versión kid friendly, de madera laqueada. Al igual que su hermana, eligió cortinas cortinas ‘Multistore’ de bandas verticales (Riel Americano) y conservó el piso de porcelanato.

Tomé la distribución y varias ideas del departamento de mi hermana, también por una cuestión práctica: si a ella, que es arquitecta, le funcionaron, ¿para qué innovar?
Gabriela

El mueble que ocupa la pared opuesta a la cocina también está enchapado en roble oscuro, pero combinado con placas blancas laqueadas para darle un aspecto más ligero (Estévez). A un lado, sector de lectura con sillón BKF y lámpara de pie; al otro, un espacio de trabajo.

En el comedor, mesa con tapa de madera clara (Estévez), sillas Jacobsen y otras regulables para niños ‘Tripp Trapp’ (Stokke).
En el comedor, mesa con tapa de madera clara (Estévez), sillas Jacobsen y otras regulables para niños ‘Tripp Trapp’ (Stokke). Crédito: Daniel Karp

"En términos de paleta, yo tiendo más a los colores claros: elegí las sillas del comedor, la funda del sillón y los muebles blancos para ampliar visualmente el lugar", dice Gabriela. "Y, si bien en las casas con chicos, los géneros blancos suelen ser tabú, para mí, es el color más fácil de mantener: una vez por semana va todo al lavarropas con lavandina y chau. Como nuevo", agrega.

Gabriela también sumó un mueble bajo la barra. Este diseño se abre de ambos lados.
Gabriela también sumó un mueble bajo la barra. Este diseño se abre de ambos lados. Crédito: Daniel Karp

La pintura de pizarrón, la alfombra central, el libro de recetas en un atril sobre la barra: las cocinas de Carolina y Gabriela también son mellizas.
La pintura de pizarrón, la alfombra central, el libro de recetas en un atril sobre la barra: las cocinas de Carolina y Gabriela también son mellizas. Crédito: Daniel Karp

El lavadero se ubicó junto a la parrilla, en el área techada del balcón. En el sector del living de mimbre sintético y mesa de comedor de aluminio, se armó un marco verde con eugenias en macetas de cemento.

Antes, Carolina y Juan tenían una terraza que era el doble de grande. Cuando se mudaron, me regalaron la mitad de sus muebles: es por eso que nuestros balcones son casi idénticos
Gabriela

Para el piso se eligió madera oscura.
Para el piso se eligió madera oscura. Crédito: Daniel Karp

Fácil y al pie: con números pintados, se sumó onda a la escalera. En el baño, el revestimiento de venecitas tiene dinámico protagonismo.
Fácil y al pie: con números pintados, se sumó onda a la escalera. En el baño, el revestimiento de venecitas tiene dinámico protagonismo. Crédito: Daniel Karp

"Compartir el edificio con familiares y amigos es maravilloso. Para los chicos, que la pasan bárbaro, y para nosotros también: repartimos tareas operativas y nos damos una mano para cuidarlos".

En el cuarto de los varones, camas antiguas de madera barnizada, fundas de acolchado teñidas (Estévez) y cajón para juguetes.
En el cuarto de los varones, camas antiguas de madera barnizada, fundas de acolchado teñidas (Estévez) y cajón para juguetes. Crédito: Daniel Karp

El cuarto de Martina se construyó en lo que era la doble altura del living.
El cuarto de Martina se construyó en lo que era la doble altura del living. Crédito: Daniel Karp

De punta en blanco, con cama, cajonera, mesa y sillas de juego de madera laqueada, inmaculada funda de acolchado (Estévez) y estantes de madera empotrados, idénticos a los del cuarto contiguo, para darles continuidad. ¿El detalle? Los vinilos en forma de gota pegados en la pared para crear un ‘efecto lluvia’.

El cabezal de lino capitoné, el cubrecama, los almohadones y un banquito vintage retapizado (todo de Estévez) bastan para crean un clima de calma en el dormitorio principal.
El cabezal de lino capitoné, el cubrecama, los almohadones y un banquito vintage retapizado (todo de Estévez) bastan para crean un clima de calma en el dormitorio principal. Crédito: Daniel Karp

Al igual que su hermana, Gabriela también puso doble cortina roller en todas las habitaciones.

Clara

Entre el living y el comedor se ubicó una amplia biblioteca de madera laqueada blanca: el diseño dinámico incorpora espacio para exhibir y sectores de guardado cerrados.
Entre el living y el comedor se ubicó una amplia biblioteca de madera laqueada blanca: el diseño dinámico incorpora espacio para exhibir y sectores de guardado cerrados. Crédito: Daniel Karp

Clara es abogada. Su marido, Joaquín, también, pero no ejerce: trabaja en la empresa familiar y también como actor, dando clases de improvisación en El Piso Teatro. Hace menos de un año, buscaban dónde mudarse: estaban viviendo en un dos ambientes con su hijo Aquiles, su hija Paloma estaba en camino y precisaban ampliarse. La solución vino por parte de Ignacio, el hermano de Joaquín: él estaba dejando su dúplex (en el edificio de Juan, su tercer hermano), para mudarse a una casa.

Ignacio ya había llevado adelante una reforma para convertir el departamento en un tres ambientes, cerrando la doble altura del living para sumar un segundo cuarto, así que bastó con mudar sus muebles, agregar nuevos detalles (como guiños a viajes, bandas y películas memorables), y disfrutar de las comodidades de la vida familiar entrelazada.

Favoritas de Joaquín, las máscaras de Bali o ‘Topeng’ se usan en las danzas tradicionales.
Favoritas de Joaquín, las máscaras de Bali o ‘Topeng’ se usan en las danzas tradicionales. Crédito: Daniel Karp

En el living, sillón tres cuerpos con tapizado de gabardina, mesa baja doble con patas de hierro, y silla mecedora ‘ Eiffel’.

La mayoría de los muebles vienen de nuestra casa anterior. Acá sumamos detalles: cuadros de películas en el living, de bandas en el comedor, y máscaras balinesas en el medio
Clara

El bajoescalera se aprovechó para ubicar la tele.
El bajoescalera se aprovechó para ubicar la tele. Crédito: Daniel Karp

Entre la escalera y la puerta, un aparador con un reproductor de vinilos y varios discos, acompañado por lo alto con una tira de cuadros con imágenes de las películas preferidas de Joaquín.

La cocina se mantuvo intacta. Para el comedor, eligieron una mesa de madera maciza, sillas ‘Eiffel’ y una gran lámpara galponera.
La cocina se mantuvo intacta. Para el comedor, eligieron una mesa de madera maciza, sillas ‘Eiffel’ y una gran lámpara galponera. Crédito: Daniel Karp

"Respetamos la distribución que tenía el hermano de Joaquín. También heredamos algunas cosas, como el sistema de riego y la alacena móvil bajo la barra".

Los paneles de enredadera artificial (Del Sur Design) que se usan como divisores venían con la casa.
Los paneles de enredadera artificial (Del Sur Design) que se usan como divisores venían con la casa. Crédito: Daniel Karp

A Clara y Joaquín les encantan las plantas, y trajeron muchas de su casa anterior: las ubicaron sobre un escalón de cemento existente del balcón, incorporaron también un pallet, para jugar con la altura, y completaron el espacio con sillones y mesa ‘Acapulco’.

En el cuarto de los chicos, se apuntó a una puesta con pocos elementos que deja más espacio al juego.
En el cuarto de los chicos, se apuntó a una puesta con pocos elementos que deja más espacio al juego. Crédito: Daniel Karp

La convivencia entre primos es diaria: Aquiles va al jardín con Benja, Martina con Fran al colegio. Cuando nazca Milagros, va a ir con Paloma
Clara

Una cuna de madera laqueada, un colchón, cajones para los juguetes y una estantería abierta donde se apoya también el televisor bastaron para delimitar el ambiente: así, todo queda a mano.

"Con Aquiles chiquito, probamos poner los colchones en el piso. A él le dio independencia de movimiento y a nosotros también nos encantó: tiene otra energía".

Una vez más, el esténcil con referencia viajera levanta el ambiente: sobre la pared gris, el mapamundi se luce como marco para la cama.
Una vez más, el esténcil con referencia viajera levanta el ambiente: sobre la pared gris, el mapamundi se luce como marco para la cama. Crédito: Daniel Karp

Al igual que sus vecinos, conservaron el baño tal cual lo recibieron.
Al igual que sus vecinos, conservaron el baño tal cual lo recibieron. Crédito: Daniel Karp

En la suite, mesas de luz traídas de un departamento anterior, colchón King con sábanas estampadas y acolchado stone washed (Estévez).

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