Dolores Barreiro renovó su pasión por la India en un viaje mágico y lleno de amor

A punto de cumplir sus bodas de plata con la moda, volvió a su "lugar en el mundo" fuera de casa, y guió por primera vez a su tercer hijo por sus rincones favoritos
A punto de cumplir sus bodas de plata con la moda, volvió a su "lugar en el mundo" fuera de casa, y guió por primera vez a su tercer hijo por sus rincones favoritos
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20 de abril de 2018  • 15:29

Su perfil de WhatsApp refleja su pasión por la India. Basta con leer la frase escrita debajo de su nombre para dar cuenta de su filosofía de vida. "Salaam Aleikum". "Es como una bendición; significa 'que Dios te acompañe'", explica Dolores Barreiro (42), recién llegada de su viaje al país asiático. Si bien la modelo y dueña de su propia marca de ropa, Holi, conoce ese destino como nadie -fue más de veinticinco veces-, en esta ocasión la experiencia fue totalmente diferente. Además de volar acompañada por su marido, Matías Camisani (47), se sumó al trip su tercer hijo, Milo, de 11 años -la diseñadora y el músico son padres, además, de Valentino (16), Salvador (13), Suria (6) e Indra (2)-. "Fue espectacular. Milo es un chico muy creativo y está dibujando permanentemente y con todo hace arte. Y este viaje le encantó. La verdad es que mis hijos son chicos que han recorrido porque nacieron con padres viajeros, y así viven. Siempre están listos para explorar", dice.

-¿Qué expectativa tenían ustedes?

-Con Mati dudábamos sobre cómo India le iba a pegar a él, porque es un shock emocional. Y, sin embargo, nos sorprendió: le interesaba y de todo quería saber. y además vivió el paseo con mucha naturalidad. Había visto tantas fotos de nuestras escapadas allá, tantos cuentos escuchados, que las cosas no le parecieron tan ajenas.

Una instantánea en plena visita al "templo del amor" junto a su marido, Matías Camisani. Se casaron en 1997 y tuvieron cinco hijos: Valentino, Salvador, Milo, Suria e India.
Una instantánea en plena visita al "templo del amor" junto a su marido, Matías Camisani. Se casaron en 1997 y tuvieron cinco hijos: Valentino, Salvador, Milo, Suria e India.

-En tu cuenta de Instagram, escribiste "crecer viajando".

-Es que la gente que viaja desde muy chica tiene otra apertura, otra mirada, otra capacidad para entender las cosas. Milo es muy amoroso. Fijate que cuando paramos en una haveli -son casas de familia convertidas en hoteles- enseguida se hizo íntimo amigo de los que atendían los cuartos y aprendió a volar barriletes con los chicos del lugar. El hecho de que haya tenido la posibilidad de vivir ese tipo de experiencia, de viajar a una cultura tan diferente a su edad, es muy enriquecedor. Y lo hizo con nosotros, que además amamos la India. Para mí ir a Delhi es como estar en Buenos Aires, ya conozco mucho de la ciudad.

-Sus colores están muy presentes en tu vida...

-Sí. [Risas]. Por eso también viajo dos veces al año a Delhi, para buscar telas, conectarme con lo más genuino de acá y plasmarlo en las colecciones de Holi. La moda es un pilar fundamental en mi vida, fue lo primero que descubrí y de alguna manera terminó llevándome hasta este lugar. Hoy combino el lugar que más amo con lo que más me gusta hacer. Y eso es pura felicidad.

Dolores y su hijo Milo muestran las manos tatuadas con mendhi, una aplicación de henna típico del lugar. "A Milo le encanta porque es muy creativo. Cada vez que vuelvo de India le traigo mendhi para que haga tatuajes", revela Dolores.
Dolores y su hijo Milo muestran las manos tatuadas con mendhi, una aplicación de henna típico del lugar. "A Milo le encanta porque es muy creativo. Cada vez que vuelvo de India le traigo mendhi para que haga tatuajes", revela Dolores.

BODAS DE PLATA Y FEMINISMO

-Hace veinticinco años ganaste el concurso Dimensión Top Models, organizado por Pancho Dotto. A partir de ahí toda tu vida cambió.

-Uhhh. Tenía 17 años cuando gané ese concurso, todavía no puedo creer que pasó tanto tiempo. Empecé a trabajar como modelo cuando estaba en quinto año del colegio y nunca paré de trabajar con esa intensidad. Ahora me doy cuenta lo laburadora que siempre fui. [Risas]. Cuando una hace algo que le gusta, funciona. Si uno cree en lo que hace y lo hace con amor y con pasión, se avanza.

-¿Qué recordás de ese momento?

-Nunca pensé que me podía cambiar tanto la vida. Jamás busqué ser una de las modelos más top de la Argentina (risas) ni estar en un programa de televisión por cinco años y mucho menos viajar por el mundo. Sí me pasaba que sentía mucha curiosidad por ese universo y me seducía la idea. En aquel momento todos me decían que tenía que ser modelo porque era flaca, linda y tenía piernas largas. Pero es muy difícil lograr que tu carrera de modelo sea una verdadera fuente de trabajo. Una tiene que pelearla mucho o tener unos padres que te acompañen en todo momento y no siempre se puede. Por eso valoro mucho cómo se dieron las cosas. Evidentemente había una estrella en mi camino que me guiaba hacia ese lado. Me gusta creer que ese era finalmente mi destino.

Enfundada en uno de los nuevos diseños de su marca de ropa, Holi, navega por las aguas del Ganges.
Enfundada en uno de los nuevos diseños de su marca de ropa, Holi, navega por las aguas del Ganges.

-¿Por qué decís que fue todo medio de casualidad?

-Ya me habían ido a buscar dos veces para que participara del scouting que Pancho [Dotto] hacía por todo el país. Él siempre tuvo buen ojo para estas búsquedas. Por algo descubrió a las mejores modelos de Argentina. Al final, el último día para inscribirse, me decidí y mandé una foto mía de la playa. Me seleccionaron y el resto es más o menos historia conocida. Nunca imaginé que esa decisión podría cambiarme la vida entera.

-¿Cómo vivís esta nueva liberación femenina que dice basta al acoso, al maltrato y el abuso?

-Son muchos los años de cultura de opresión y está bueno que haya llegado el momento de hacerse oír, de no callar más, de decir "basta". Con la globalización -y me refiero a la comunicación, al acceso a la información- llegan muchas cosas buenas. Es un gran momento para que nuestros chicos aprendan el respeto, la tolerancia, entiendan cómo es la vida de una mujer en otro país y sepan que pueden elegir cómo quieren vivir, dónde y bajo qué conceptos.

-¿Alguna vez viviste una situación de acoso o maltrato?

-No. También yo siempre estuve muy cuidada. Mi familia me preservó mucho y además me casé a los 21 años, así que mi marido también me cuidó un montón. Tuve mucha suerte.exto: Jacqueline Isola

-No. También yo siempre estuve muy cuidada. Mi familia me preservó mucho y además me casé a los 21 años, así que mi marido también me cuidó un montón. Tuve mucha suerte.

Texto: Jacqueline Isola

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