Hace 60 años: Bill Haley y sus Cometas en la Argentina

Daniel Balmaceda
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24 de abril de 2018  • 02:05

Uno de los padres fundadores del rock nos visitó en mayo de 1958. Bill Haley y sus Cometas, en pleno auge de su carrera, hizo varias presentaciones en Buenos Aires y puso a bailar a la juventud porteña.

El rock había nacido a mediados de los años 40, en los Estados Unidos, un estilo popular de músicos afro americanos. Pero su estallido mundial se debió a una película, Blackboard Jungle, acá estrenada con el título Semilla de la Maldad. En la primera escena se veía a Haley cantando la canción Rock around the clock (o Al compás del reloj, como se la conoció en nuestro país). Y el rock se volvió universal.

Semilla de maldad fue tan controversial, por el efecto que provocaba la música en los chicos, que se prohibió en varios países. Se estrenó en marzo de 1955 en los Estados Unidos. En diciembre de ese año llegó a la Argentina y provocó una reacción inesperada en los jóvenes. Bajo la mirada desorientada de los acomodadores, los chicos bailaban sobre las butacas y en los pasillos de las salas de cine. Según cuenta Pipo Lernoud en su libro Enciclopedia del Rock Nacional 30 años. De la A a la Z, salían del cine e iban a bailar rock al obelisco. Fue una verdadera revolución.

Desde aquel momento, el rock fue infiltrándose y apoderándose de la vida musical de los adolescentes quienes, hasta ese momento, sólo conocían las orquestas de swing, jazz o tango que escuchaban sus padres. Ahora tenían sonido propio.La música de Bill Haley, así como la de Elvis Presley, Little Richard (rebautizado como "Ricardito"), Eddie Cochran o Jerry Lee Lewis, comenzó a escucharse en las radios. Uno de los primeros programas radiales dedicados al rock, en la Argentina, fue Rock and Belfast, auspiciado por Sastrería Belfast y que era conducido por el locutor Jorge Beillard.

Gracias al éxito de Rock around the Clock, Bill Halley comenzó una gira internacional que lo llevó a varios países del mundo. A fines de 1957 se lanzó la bomba: al año siguiente se presentaría en Buenos Aires.

Bill Haley y sus Cometas desembarcaron con un primer show en el teatro Metropolitan, el 7 de mayo de 1958. El diario La Razón de ese día tituló: "El hombre que tiene que salir a la calle rodeado por policías, debuta hoy", en alusión a los fanáticos que no dejaban caminar a la estrella de rock.

Claro que los adultos estaban desconcertados con esta música. Algunos, más conservadores, veían a este estilo musical como extranjerizante. Pero, la revista Antena intentó acercar generaciones y, en su edición del mes de mayo, publicó en la tapa a Bill Haley vestido con un poncho y tomando mate.

Haley y su banda hicieron varias presentaciones en dos funciones cada fecha. El día del estreno, previo a la presentación estelar, tocó la primera banda de rock argentina, Mr. Roll and the Rockers, liderada por Eddie Pequenino, que dos años antes habían hecho sus versiones de los éxitos de Haley. Fueron muy bien recibidos por el público, porque ya se habían hecho un nombre en estas tierras.

A la hora estipulada, Hugo Guerrero Marthineitz fue el encargado de presentar al número principal, que tanto esperaban los chicos. Bill Haley salió al escenario y el teatro estalló. Gritos, aplausos y baile. Desde mover el pie sentados en la butaca hasta pararse y bailar en los pasillos. La mítica banda norteamericana interpretó todos los clásicos que los jóvenes estaban esperando: Rock around the clock, See you later alligator y Shake, Rattle and roll. El público los ovacionó. No defraudaron. Las presentaciones continuaron hasta el 21 de mayo. Antes de irse del país, al terminar su última presentación, Bill Haley coronó a Eddie Pequenino (a quien muchos recuerdan en sus participaciones en Feliz Domingo) como "El rey sudamericano del Rock and Roll".

Pasaron sesenta años desde que el rock visitó Buenos Aires y revolucionó a la juventud. Bob Dylan, al escuchar a Bill Haley dijo: "Es nuestra música. La han escrito para nosotros". Hoy, el rock ya no es sólo de los jóvenes; nos pertenece a todos.

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