Residente

El ex Calle 13 habla sobre su nuevo single y la explosión del trap latino
Juan Ortelli
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23 de abril de 2018  • 12:17

“Venir de un disco como Residente y luego sacar este tema, para alguna gente puede ser como raro”, dice René Pérez Joglar sobre su nuevo single, “Sexo”, una colaboración con el productor norteamericano Dillon Francis que recuerda a “Atrévete” y acaba de pasar las 20 millones de views en su primera semana. “Pero de eso se ha tratado mi carrera, de estar todo el tiempo tratando de sorprender con algo que la gente no se espera.”

Es verdad que, después de un disco y una película con su AKA ( está en Netflix), en la que recorre el mundo en busca de su ADN musical y documenta todo el proceso creativo de su debut solista –tras la separación de Calle 13– como una versión latina de Damon Albarn, “Sexo” puede ser desconcertante. Pero esta canción bailable y engañosamente superficial (va dedicada a Sigmund Freud y Judith Butler) suena exactamente como se supone que sonaría Residente haciendo un hit mientras mira Instagram, ahora que la prensa rosa lo confirma separado de la actriz argentina Soledad Fandiño, con quien tiene un hijo.

Para esta canción, Residente –el músico latino con más premios Grammy ganados de la historia– hizo algo que nunca había hecho con su música: se puso limitaciones. Que la canción no durara más de 3 minutos; que, a diferencia de lo que había hecho en Residente (un disco analógico y orgánico), fuera todo electrónico; y que la letra fuera breve, algo totalmente alejado de su zona de confort. “Mi zona de comodidad es escribir mucho”, continúa él. “Así que quise hacer algo bien minimalista.”

Lo que buscaba era hacer algo nuevo con una temática muy usada: el sexo. Sobre un ritmo mezcla de dance-hall y moombahton, el resultado final cumple con todas las autoimposiciones de Residente y desemboca en un hook onomatopéyico cantado por su hermana, Ile (antes la PG-13), donde cita clásicos que también hablaron de sexo como “Bam Bam” de Sister Nancy y “Tu pun pun” de El General (entre otros) encadenando de forma sugerente: “Blam, blam/What a bam-bam/Tu pun-pun/Wiqui, wiqui/Rrr-ra-ta-ta-ta-ta”

¿Por qué le dedicas el tema a Judith Butler y Freud?

Lo que hice con Judith Butler y Freud fue usarlos como referencia y ver cómo podía sintetizar su pensamiento y hacerlo accesible a la gente. La letra dice: “Se maquilla porque quiere sexo, se peina porque quiere sexo...”. En ningún momento digo “ella” se maquilla o “él” se maquilla. Entonces, ahí está Judith Butler. Sigmund Freud está en el discurso de que todo gira alrededor del sexo. Y la pista del coro, el último concepto artístico del tema, es onomatopéyico. Porque el sexo no tiene idioma pero sí es un lenguaje. Es un lenguaje sin ningún idioma que se distinga. Y ahí está eso, con pedacitos de canciones que han hecho referencia al sexo o a temas bailables como éste, como Sister Nancy o El General... Es un tema del sexo que para mi es redondo. Es minimal, pero a la vez tiene mucho peso. Y tiene esos dos conceptos: el artístico y el técnico, del cual más adelante yo sacaré un video explicando otras cosas.

El video de esta canción es el cuarto que filmás como director. ¿Qué ha sido lo más enriquecedor que has aprendido haciendo videos?

Pues hermano, se parece mucho a cuando vas a hacer discos o vas a hacer música. Como que si tu tienes la mente creativa bien clara, lo demás es técnico y es entender cómo funcionan las cosas en la rama artística que estás trabajando. En la música tu sabes que hay músicos, hay técnicos, hay un mezclador, hay un productor; sabes que tu también puedes producir. Acá hay un director de fotografía, un director de arte, una productora, y tu de a poco vas aprendiendo a armar el mejor equipo que puedas para poder batallar con las circunstancias que te pasan, y que te van a pasar por obligación durante una filmación. Para cada video me pasan situaciones distintas.

¿Como qué?

Para este video, un tren se cayó. Imagínate, en el medio del set. Durante una filmación pasan cosas que yo nunca había visto en mi vida. Son cosas que voy aprendiendo, es como una escuela. Tengo buenos tutores, porque soy amigo de [el director de cine mexicano Alejandro González] Iñárritu, entonces hablamos un montón. En este video, además de trabajar con Philip Messina, que es el director de arte de Los juegos del hambre, filmé específicamente con un robot que se llama Bolt Motion Control; por eso puedo, por ejemplo, ir rápido de la toma de la muchacha que se maquilla al siguiente personaje de la canción. Pero mucha gente no lo quiere a este robot, de hecho Alejandro lo odia; lo usó una vez y no lo volvió a usar más.

Estoy haciendo como ejercicios con cada video. De pirotecnia, efectos especiales como si fuera una guerra; en este me metí a hacer escenografías, que hasta ahora no había hecho, y use una gama medio Wes Anderson para realzar los rosas y los azules jugar con esa cosa de los géneros. Hice tomas multitudinarias, con más de 80 personas y coreografías; hice tomas con actores, con talentos. En este video tengo a Julián Román, un actor colombiano que al final sale por tres segundos, pero ahí está. Todos estos videos los estoy usando como de práctica, porque mi plan es poder hacer cine en un futuro no muy lejano.

¿De qué te gustaría hacer una película?

No, tengo pal’ de ideas que no te puedo decir ahora por acá. Pero tengo un pal’ de ideas. Ahora mismo, lo que tengo es más dramático y como... con humor negro.

Llegaste a ser contemporáneo de los grandes del reggaetón antiguo, como Vico C, Tego Calderón y Daddy Yankee. ¿Cómo vez la transición del reggaetón al trap latino?

Hermano, a mi todas las explosiones y más cuando son latinoamericanas me llaman la atención y me gustan. A mi lo único que me importa es que la creatividad salga a pasear y se sienta en cada música nuestra que se pegue a nivel mundial. Para que nos dejen de ver como que somos las palmas con coco y piña colada, ¿me entiendes? Esto lo digo porque en Estados Unidos, más o menos lo latin así es que se ve. En el cine, totalmente se ve así. Para ellos, los latinos no tienen los ojos claros; como que tienen un problema estético brutal con lo latino. Y pasa con la música. Entonces necesitamos más música latina que se pegue a nivel mundial y que el tipo que se pegue tenga un discurso inteligente para defender ese tema que se pegó. Hasta ahora, lo que ha pasado es que estos hits mundiales que se han pegado han abierto puertas a que digan: “Hermano, esto está pasando aquí”. Pero no puede seguir pasando lo mismo. Ahora el próximo hit que se pegue tiene que ser distinto, ¿me entiendes?

¿Qué te parece en concreto Bad Bunny? A finales de febrero, después de que tuviste un incidente con un periodista que te preguntó por tu estado civil en el aeropuerto de Puerto Rico, él salió a defenderte.

Él marca una diferencia. No quizás una diferencia a todo dar, pero sí una diferencia respecto de lo que está pasando en su entorno. Yo lo conocí, es un buen chamaco y yo pienso que se puede desarrollar escribiendo y llevar su trabajo más lejos si se enfoca en eso. A mi me pasó, yo empecé con “Atrévete” y terminé haciendo “Latinoamérica”. Entonces es como tu te vas alimentando de los viajes y de lo que vas conociendo. No necesariamente tiene que ser Latinoamérica la temática que él elija, pero si puede desarrollarse escribiendo.

"Estoy viendo bastante rap y escuchando beats, como que eso es lo que voy a hacer este año", dice Residente.

-Muchos artistas de rap tradicional, como Tote King o Dante Spinetta, se están animando a usar pistas de trap. ¿Vos lo harías?

Yo nunca he tenido un problema con ningún ritmo ni con nada. Cualquiera que me ha seguido sabe que yo me puedo meter al trap. Hay gente que piensa que es que yo no le metería al trap o al reggaetón, pero para mi no se trata del genero musical sino del artista. Yo siempre lo digo: es quién hace la cosa. Si tu pones a Café Tacuba o Rubén Blades a hacer un trap seguro les va a quedar bien.

¿Tenés planeado editar un disco este año?

Voy a sacar sencillos, a ver qué onda. Yo le estoy metiendo al rap ahora mismo. Estoy viendo bastante rap y escuchando beats, como que eso es lo que voy a hacer este año. Estoy haciendo este tema, “Sexo”; estoy haciendo temas que tienen beats pesados pero con buenas letras...

Se habló de una colaboración con Kase O. ¿Qué tan firme está eso?

Mano, todo eso es super posible. Nosotros nos llevamos super bien y él está interesado. Es una cuestión más de tiempos, viste. Del tiempo de él y del tiempo mío, y de encontrarnos y meterle. Y trabajar. Pero eso yo lo veo bastante cercano. Creo que va a ser fácil de hacer y que la gente lo quiere.

A finales del año pasado, fuiste jurado de la final internacional de Batalla de los Gallos en México, donde participaste de un fallo polémico en la batalla entre uno de los favoritos, el español Chuty, y el dominicano Yenky One. ¿Por qué votaste a Yenky?

Yo no conocía a ninguno de los que estaban batallando, lo cuál me parece chévere. Yo no sabía quién era grande o quién era el que tenía el nombre allí. Mucha gente se quejó porque yo se la di al muchacho dominicano, y yo digo: puede ser un empate o se lo dan al dominicano. Y te voy a decir por qué: porque lo que tiró el dominicano en su segundo round, fue 10 mil veces más relevante que lo que estaba tirando el español. El dominicano estaba hablando sobre toda la polémica que hay racial contra los negros en Estados Unidos, en el mundo en general. El tipo le tiró dos punchlines raciales, como que el blanco solamente gana en películas de cine, y la otra que no recuerdo como era... Tiró dos punchlines ahí, que yo dije: ‘Ya... se lo clavó’, ¿sabes?

Yo estaba pensando en varias cosas. El otro tiró varios punchlines después, el de los amish... está creativo, pero pues yo no lo encontré relevante respecto de lo que yo estoy pensando. El que me gustó también fue uno que se llama Arkano, que [en su batalla contra el mexicano Aczino] yo se la di a él [en realidad Residente votó réplica]. Después hablé con el mexicano, que ganó y me parece un chamaco súper bueno y humilde, pero yo se la di a Arkano porque fue el único que reivindicó a la comunidad homosexual. Porque ahí se tiran que si tu eres un puto y todo eso, y él decía: ‘Sí, soy puto y ven acá, dame un beso’. Y yo decía: ‘Oye, este chamaco está nítido lo que está haciendo’. Y le contestó con Freddie Mercury de Queen en un segundo. Tu sabes, el tipo es un duro. Y esa batalla me pareció mucho más obvia que la de Chuty con el dominicano, pero bueno...

Lo que se criticó puntualmente de Chuty vs. Yenky One es que en esa batalla había imágenes y palabras asignadas que Chuty desarrolló mucho mejor que Yenky a la hora de improvisar (sin contar que el dominicano tiró varias rimas recicladas de otros años y otros raperos, como Skone y Jony Beltrán).

Nahhh... Para mi el dominicano le metió dos burronazos al tipo que no se levantó más. La temática era “cine”, y él tiró dos de cine que lo noqueó. Es como una pelea de boxeo, y pues perdiste un round y al otro round te tumbaron. Para mi se podía merecer un empate o si lo ves como un KO, porque se lo clavó con los dos punchlines esos, pues la victoria, ¿me entiendes? Si sólo se lo ganaba por el primer round, era una pela. Pero si en el segundo round te cogen y te parten...

Es depende cómo lo veas. Eso siempre va a pasar. Yo fui ahí a apoyar las batallas y para que el apoyo mío sirviera de algún modo para atraer más gente todavía, cosa que era mi prioridad. Porque a mi me parece que todos los chamacos que estaban ahí, son super talentosos.

¿Volverías a ser jurado en Batalla de los Gallos u otro torneo de batallas de rap?

Nahhh... Yo no sé si me voy a meter ahí de nuevo [se ríe]. Eso yo lo hice porque estaba libre ese día. Fue una suerte de que estaba libre y fui a ayudar, pero no se si volvería a ir si me llaman. No creo, veo distante el meterme ahí otra vez. Ya con una está bien, y lo pasé bien. Fue una buena experiencia.

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