Aseguran que Trump mintió sobre su fortuna para salir en la lista de multimillonarios de Forbes

El ahora presidente de los Estados Unidos hizo una llamada a la revista haciéndose pasar por otra persona en mayo de 1984
El ahora presidente de los Estados Unidos hizo una llamada a la revista haciéndose pasar por otra persona en mayo de 1984 Fuente: Archivo
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23 de abril de 2018  • 17:39

Cuando trabajaba para la revista Forbes en 1984, el periodista Jonathan Greenberg recibió una llamada de un tal "John Barron", quien le aseguraba que la fortuna de Donald Trump era mayor a la que ellos estimaban para calificar en una lista de 400 multimillonarios, según relató el periodista en un artículo para The Washington Post.

"Recientemente redescubrí y escuché, por primera vez desde ese año, a las grabaciones que hice de esta y otras llamadas, me sorprendió no haber entendido el engaño: aunque Trump modificó algunas cadencias y forzó un poco su acento newyorkino, era claramente él", contó Greenberg.

El tal "Barron" dijo que Donald Trump había tomado posesión del negocio que dirigía su padre, Fred. Con esto, se quintuplicaba la fortuna del empresario que Forbes estimaba en 200 millones de dólares en 1983. En la llamada, el ahora presidente de los Estados Unidos dijo sobre sí mismo: "[Trump] debería ser llamado un 'multimillonario'".

Desde ese momento el periodista creyó que la afirmación era falsa, según consigna el diario El País, ya que con anterioridad Forbes había acusado a Trump de hacer distorsiones de su riqueza. "Pero llevó décadas desentrañar la elaborada farsa que Trump había promulgado para proyectarse como una de las personas más ricas de América", dijo Greenberg.

"Trump no solo era más pobre de lo que dijo que era. Con el tiempo, aprendí que no debería haber estado en las primeras tres listas de Forbes 400. En nuestra primera lista, en 1982, lo incluimos en 100 millones de dólares, pero Trump en realidad valía aproximadamente 5 millones, una suma miserable según los estándares de sus compañeros", explicó Greenberg.

No es la primera vez que hay dudas sobre las declaraciones del presidente norteamericano. Su campaña electoral a la Casa Blanca se caracterizó por "la proliferación de mentiras, una marca distintiva que nadie recuerda de ningún otro presidente en la historia moderna de Estados Unidos".

Greenberg admite que cometió el error de no haberle dado importancia en 1984 a las mentiras de Trump, pero hoy dice que eran parte de una estrategia del empresario para ganar relevancia en la sociedad y los medios. "La táctica le trajo un lugar que no había ganado en la lista de Forbes, y le valió elogios en el futuro, cobertura de prensa y ofertas. Eventualmente esto pavimentó su camino hacia la presidencia", dijo el periodista.

Los encuentros con Trump

Mientras muchos multimillonarios querían mantener sus nombres fuera del ranking de Forbes, "Trump estaba desesperado por escalarlo", comentó Greenberg en su artículo.

"Cuando lo contacté por primera vez para el número inaugural, Trump hizo todo lo posible para convencerme de que era el desarrollador de bienes raíces más rico de Nueva York. En una reunión de una tarde en su cavernosa oficina de la Quinta Avenida, argumentó que su familia valía más de 900 millones de dólares y merecía estar más arriba en nuestra lista" que cualquier otra persona, dijo Greenberg.

Fred Trump, su padre, era muy conocido por el desarrollo de departamentos de la Organización Trump antes que su hijo se uniera a la compañía. "Me sorprendió cuando Donald afirmó que él, y no su padre, poseía el 80 por ciento de los 23,000 apartamentos que dijeron que tenían en Brooklyn, Queens y Staten Island. Añadió que estos casi no tenían deudas y que valían 40.000 dólares cada uno", mencionó.

Cuando Greenberg cuestionó su valoración, Trump admitió: "Está bien. Entonces 20.000 dólares cada uno", lo que hacía que su familia valía unos 500 millones de dólares, aún en la cima de la lista de magnates inmobiliarios de Nueva York.

Con sus dudas, Greenberg estimaba que cada apartamento valían en realidad 9.000 dólares cada uno; y descubrió que Trump había mentido sobre la ubicación de los edificios de departamentos en Queens. "Dado que los nuevos proyectos de Donald aún estaban en desarrollo o no se habían probado, los apartamentos formaron la base de un estimado de 200 millones de dólares de la familia Trump", aseguró el periodista.

Luego de ser publicada la lista, Trump volvió a contactar a Greenberg por "su pequeño artículo", como lo calificó, asegurando que "él era más rico que el resto". Trump le pidió una nueva entrevista diciendo: "No creo que tengas tus hechos un 100 por ciento correctos".

Posteriormente, el abogado de Trump en ese momento, Roy Cohn, llamó al periodista amenazándolo con demandas legales porque "hacía a sus clientes verse bien y a sus enemigos mal". Incluso, el abogado visitó a Greenberg en su oficina ese mismo verano, para volver a afirmar que la familia Trump estaba valorizada en 500 millones de dólares.

Greenberg pidió los papeles oficiales que confirmaran tal cifra pero Cohn dijo que eran confidenciales. "Solo confía en mí", le dijo el abogado.

Este debate continuó unos años más. En la revista Forbes, un conjunto de periodistas mantuvo un debate sobre en qué posición de la lista debían colocar a Trump.

"La opacidad persiste", dice hoy Greenberg. "En 2016, la campaña presidencial de Trump sacó un comunicado diciendo que el candidato tenía un patrimonio neto superior a diez millones de dólares. Pero él nunca ha publicado sus declaraciones de impuestos, y ha dicho que el activo central de la Organización Trump es la propiedad de su marca: una demanda de marketing sin nombre que es imposible de fundamentar o refutar", concluyó.

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