La industria musical se prepara para una nueva era dorada

Ed Sheeran, el más vendedor de 2017
Ed Sheeran, el más vendedor de 2017 Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Filipuzzi
El sector creció un 8,1%; las ventas digitales representan el 54% del total de los ingresos
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26 de abril de 2018  

La revolución de las plataformas de streaming se traduce en las cifras: la industria musical registró un crecimiento récord en 2017, por primera vez con una mayoría de ventas digitales. La entrada en la bolsa a principios de abril de la empresa sueca Spotify marcó la pauta del auge real de esta manera de consumir música.

Durante el año pasado, la industria musical reportó ingresos por unos 17.300 millones de dólares, lo que significó un aumento del 8,1%, según el informe anual de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI, por sus siglas en inglés). Las ventas de música digital, hasta ahora prácticamente equivalentes a las ventas físicas en todo el mundo, representaron por primera vez más de la mitad del monto. En concreto, 54%.

Desde 2015, la industria musical crece año tras año. Y su recuperación se debe casi por completo al crecimiento de las ventas de música por streaming: unos 176 millones de personas en todo el mundo pagaron suscripciones a estos servicios en 2017, entre ellos, 64 millones de nuevos suscriptores.

En tiempos de streaming, Ed Sheeran es rey. Su álbum Divide vendió 6,1 millones de copias en digital y físico, seguido por Reputation, de Taylor Swift, con 4,5 millones. El tercer lugar quedó para Beautiful Trauma, de Pink, con 1,8 millones.

El paso al frente del streaming trae como consecuencia un nuevo descenso del CD y otras formas de música física, con la excepción del vinilo -reducido a una franja de melómanos-, que creció un 22,3%.

De todas las regiones, América del Sur es la que crece más rápido. Las ventas subieron un 17,7% apoyadas en el streaming, con un alza particularmente fuerte en Brasil, Chile y Perú. El informe de la IFPI señala, sin embargo, que muchos consumidores latinoamericanos aún no tienen acceso a tarjetas de crédito, normalmente indispensables para suscribirse a este tipo de servicios.

China, por su parte, registró un impresionante crecimiento del 35,3% el año pasado, en momentos en que las principales discográficas internacionales invierten cada vez más en este enorme mercado potencial, que ahora se encuentra en el décimo lugar del ranking de ventas mundial. En cambio, Japón, que representa el segundo entre los mercados más grandes del mundo, después de Estados Unidos, registró una disminución de sus ingresos musicales del 3%. Paradójicamente, allí las ventas de música en formato físico aún representan el 72% del total y el streaming avanza más lentamente que en otros lugares. "Es solo cuestión de tiempo, es una sociedad tradicional y el cambio digital es más lento que en otros países", dijo Frances Moore, presidente de la IFPI, quien además denunció la disparidad entre los modelos comerciales de plataformas de música en línea por suscripción y los que emplean plataformas de videos como YouTube. Mientras los servicios de streaming pagan un promedio de 20 dólares por usuario al año a la industria musical, YouTube abona menos de un dólar, según IFPI.

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