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Archivada la BBC y sin el gol puntual de Cristiano, Real Madrid siempre saca un as de la manga en la Champions League

Claudio Mauri
Claudio Mauri LA NACION
Cristiano Ronaldo vio interrumpida su serie goleadora
Cristiano Ronaldo vio interrumpida su serie goleadora Fuente: AP
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25 de abril de 2018  • 20:37

París, Turín, Munich. Real Madrid es un bicampeón expansivo, conquista las exigentes plazas europeas en esta Champions League . Los play-offs, desde los octavos de final, lo llevaron a jugar la ida de visitante. Venció primero a Paris Saint Germain, luego goleó a Juventus y ayer le ganó 2-1 a un Bayern Munich que en la temporada estaba invicto en los 21 partidos (18 victorias y tres empates) disputados en el Allianz Arena.

Tiene un instinto especial Real Madrid en esta competencia. Cuando muchos deben jugar el partido de sus vidas para trascender, al equipo español le alcanza con su oficio ycarácter. Por algo tiene en sus vitrinas 12 trofeos y va en camino de acceder a la cuarta final en los últimos tres años.

La semifinal no tuvo el voltaje emotivo ni la imprevisibilidad del 5-2 de Liverpool a Roma. Bayern-Real Madrid es el choque más repetido (25 enfrentamientos) en la historia de la Champions. Dos grandes jerarcas, con historia y presente.

Real Madrid sacó adelante un encuentro que perdía 1-0 y lo hizo sin el combustible de los goles de Cristiano Ronaldo , que con el agónico penal frente a Juventus había establecido el récord de marcar en once cotejos consecutivos de la Champions, desde la final de Cardiff frente a la Vecchia Signora. Todo un mérito añadido el del conjunto de Zidane, que sacó adelante uno de los exámenes más complejos sin el aporte de quien suma 15 tantos en este torneo.

Al margen de que ayer no hubo festejos de Cristiano, Real Madrid está demostrando su capacidad para reinventarse sin la contribución de lo fue una marca registrada y una fuente constante de goles: la BBC que integraban Bale, Benzema y Cristiano, que en el curso 2013/14 logró el récord de 28 tantos en la copa europea, un registro igualado anteayer por el endemoniado tridente Salah-Firmino-Sané del Liverpool.

Sólo el portugués conserva su influencia decisiva. El galés hace rato que está relegado, entre lesiones y la búsqueda del entrenador de conseguir más equilibrio colectivo con la inclusión de Isco, Lucas Vázquez o Asensio, más predispuestos al repliegue y a colaborar la cobertura de espacios. Bale apenas disputó 249 minutos repartidos en cinco partidos en esta Champions, con un gol, a Borussia Dortumd, en la etapa de grupos. Ayer no salió del banco de los suplentes.

Benzema atraviesa por su fase menos goleadora en las nueve temporadas que acumula en Chamartín, si bien nunca fue el clásico killer de área porque por su perfil futbolístico tiende a asociarse y es generoso para buscar a un compañero mejor ubicado.

Zidane lo defendió y lo mantuvo pese a las críticas y presiones que recibió para que le quitara la titularidad. Zizou valora de su compatriota la riqueza técnica que a él también lo distinguió en su época de jugador. En esta Champions, Benzema jugó 439 minutos, distribuidos en siete encuentros, con dos goles, ambos ante el débil APOEL de Chipre en clasificación.

Más allá de la debilidad que siente por Benzema, Zidane siempre piensa en lo que es más beneficioso para el equipo. Por eso ayer lo sentó en el banco y el espacio del centrodelantero fue ocupado en mayor medida por Cristiano. Más abiertos estuvieron Isco y Vázquez. Sorprendió que Zidane lo hiciera ingresar a 25 minutos del final por el lateral derecho Carvajal, que salió lesionado. Vázquez, un comodín para más de un puesto, bajó a cubrir la banda.

Real Madrid perdía por un gol del lateral Kimmich, que aprovechó los espacios que suele dejar Marcelo y lo mal que cubrió el arquero Navas el remate. Siempre oportuno, Real Madrid igualó un minuto antes de que terminara la primera etapa con un remate desde fuera del área de Marcelo (tres goles en el torneo, una productividad altísima para un lateral).

La pasó mal Real Madrid en más de un rato. Se salvó por algún rebote providencial o la imprecisión en el último toque local. Aguantaba y estaba a la expectativa de algún error, que llegó cuando Rafinha falló en un pase hacia adentro. Cortó Asensio, que había entrado por el golpeado Isco, combinó con Vázquez en el contrataque y definió sobre la salida del arquero. Asensio y Vázquez fue la dupla que se llevó todos los elogios en la victoria en París frente a PSG.

La temporada está pasando un alto costo en lesiones. Se confirmó que Oxlade-Chamberlain, volante de Liverpool, sufrió una grave lesión en una rodilla y se perderá el Mundial. Ayer no estuvo Alaba y salieron con problemas físicos Robben, Carvajal e Isco. Nada que perturbe a Real Madrid en su camino a la final de Kiev, aun con la BBC archivada y con Cristiano en el dique seco en Munich.

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