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Recuerdos de un tiempo romántico, más íntimo y diverso

Tito Vázquez, durante su etapa como jugador, en Wimbledon
Tito Vázquez, durante su etapa como jugador, en Wimbledon Fuente: Archivo
Modesto "Tito" Vázquez
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27 de abril de 2018  • 00:40

El paso del tenis al profesionalismo fue para mí una época muy preciada. Era un momento en el que Australia dominaba el tenis, porque los tres torneos más importantes-menos Roland Garros- se jugaban en pasto y los australianos eran los mejores en esa superficie. Estados Unidos era el segundo competidor y por ahí surgían otros jugadores europeos. Los tenistas éramos amigos. En ese tiempo el jugador tenía más calle, tenía que resolver muchas cosas por su cuenta. Nosotros escribíamos a los torneos con nuestros resultados para ver si te invitaban, o qué garantía te daban. El dinero en esos primeros tiempos era mínimo, recuerdo que en Wimbledon te daban un suéter de cashmere (casimir) como premio. Y cada jugador tenía un estilo de juego diferente, no era todo tan sistemático o con jugadores convertidos en máquinas como se enseña hoy. Ashe no jugaba como Rosewall, Rosewall no jugaba como Laver, Laver no lo hacía como Roy Emerson, y así. Había diversidad de estilos.

En esa época yo tenía 19 años y estaba en la UCLA. En California, especialmente en Los Ángeles, trabajaban como entrenadores Pancho Segura Cano, Alex Olmedo y Pancho Gonzales, todos campeones que habían marcado época en los años 50. A través de la AAT conseguí una beca y allí jugué y gané torneos junior. Durante meses competíamos entre universidades y en el verano jugábamos el circuito de la Costa Este, todos torneos sobre pasto que terminaban en el US Open, en Forest Hills, que entonces era un club de estilo inglés. Todo era más íntimo, más personalizado. Era una época en la que jugabas sin tener un número de presidiario en la espalda. No eras el 5, ni el 10 ni el 172 del ranking; eras un tipo que jugabas por Argentina, tenías un tenis vistoso y te tocaba jugar contra Ilie Nastase, por ejemplo, y la gente iba, veía el partido y apreciaba tu estilo. Obviamente los mejores ya eran reconocidos, porque los organizadores se fijaban quién había ganado Wimbledon o el US Open.

El tenis se modificó con la aparición de nuevas raquetas, la popularidad creció con la televisión, luego se creó el tie-break, empezaron a surgir los managers, luego los entrenadores, y así el deporte se hizo más profesional en el sentido económico de la palabra. Yo estoy feliz de haber podido vivir esa época, creo que ahora el profesionalismo se escapó un poco de las manos en el nivel personal, porque hay muchos intereses alrededor del dinero y se ha perdido un poco la esencia del deporte en sí. Igualmente creo que en el futuro aparecerá un jugador completo, que tenga un tenis divertido, de variedad, y ése será el que marque diferencias.

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