Los mejores consejos de 3 expertas del orden argentinas

Despejar los ambientes da claridad mental y puede ahorrarte tiempo y plata
Despejar los ambientes da claridad mental y puede ahorrarte tiempo y plata Crédito: Unsplash
Marietta Vitale, Melanie Melhem y Brenda Haines hicieron del arte de ordenar un negocio y un estilo de vida, y enseñan, a través de libros y redes sociales, las claves para incorporarlo en el día a día.
Inés Pujana
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27 de abril de 2018  • 00:50

El orden trae incontable beneficios, pero el principal es el ahorro: de tiempo, porque nos permite saber exactamente dónde están las cosas; y de dinero, porque al tener en claro lo que tenemos no compramos objetos innecesarios ni repetidos. Como si eso fuera poco, guardar cada cosa en su lugar nos aporta claridad mental y nos da enormes dosis de placer visual. Para poder incorporar esta filosofía a nuestras vidas, hicimos un racconto con los mejores consejos de 3 expertas argentinas en la temática: Marietta Vitale, Mela M. y Brenda Haines.

Los consejos de Marietta Vitale

Terapia del Orden (Ediciones B, $429) / Marietta Vitale
Terapia del Orden (Ediciones B, $429) / Marietta Vitale

- No escondas nada. Meter las cosas dentro del placard o bajo la cama no significa ordenar. El orden real aparece cuando uno se desprende de lo que ya no usa y cuando se clasifica lo que queda con un criterio específico. En una casa ordenada, cada cosa tiene su lugar de guardado.

- Eliminá lo que no está en uso. Sacate de encima todas las cosas que no hayas usado en el último año, que no sean tuyas, que estén rotas o que te transmitan mala energía. Tu casa no debería ser ni un baúl de los recuerdos, ni un juntadero de cosas que no necesitás. Si te sirve, podés pensar que los objetos no van a ser eliminados, sino que se van a alejar para que los aproveche una persona que sí los necesita.

- Categorizá. Es decir, decidí con criterio dónde debería ir cada objeto. Idealmente el lugar de guardado debería estar cerca del lugar de uso, para poder acceder a ellos fácilmente. Y acordate: poner en orden no es comprar contenedores y guardar todo en cajones hasta que rebalsen.

- Personificá. La idea es lograr que nuestra casa hable por nosotras. No se trata de gastar plata en redecorar, sino de reflexionar sobre quiénes somos y cómo le queremos transmitir a los demás nuestra esencia.

- Dale un lugar a cada cosa. De esa manera nada se pierde y todo vuelve a donde estaba. Lo ideal es que el espacio de pertenencia sea cercano al de otros objetos que cumplan la misma función.

- Decile chau a las cajas. Guardar las cosas en sus cajas originales hace que ocupen más espacio, además del hecho de que nos impide hacer uso de ellas con facilidad.

Los consejos de Brenda Haines

Tu espacio organizado (Editorial Planeta, $399) / Brenda Haines
Tu espacio organizado (Editorial Planeta, $399) / Brenda Haines

- Despejá los lugares y espacios "clave”. Hacerlo le va a dar un aspecto increíble e instantáneo a tu casa: la mesa del comedor y la mesa ratona, la parte superior de la heladera, las mesas de luz, la cómoda y la cajonera, el escritorio, las mesadas de la cocina y el baño, el perchero y el piso.

- Etiquetá. Rotular estantes, cajones y contenedores nos ayuda a recordar el lugar que le dimos a cada cosa, y no sólo a nosotras, también a todos los integrantes de la casa.

- Tirá, doná y regalá. La ropa que no te entra y que pasó de moda. La ropa de cuando los chicos eran bebés. Los cuadernos, carpetas y apuntes de la primaria, secundaria y universidad. Las telas que guardaste para hacerte ropa o almohadones en otra vida. Las ollas y sartenes con agarraderas rotas y los platos cachados. Los documentos y tarjetas vencidas. Las medias sueltas, cuyos pares aún esperamos que aparezcan. Los materiales de los hobbies que abandonamos hace mucho y que, si somos sinceras, nunca vamos a retomar.

- Date importancia. Y empezá a usar esas cosas que tenés guardadas “para una ocasión especial”. Hacerlo va a aumentar mucho la valoración que tenés de vos misma, porque te va a ayudar a darte cuenta de que sos vos la que le tenés que darle lugar a las cosas y no al revés.

Los consejos de Melanie Melhem

Melanie Melhem / Omm organizarte (Editorial Grijalbo, $329)
Melanie Melhem / Omm organizarte (Editorial Grijalbo, $329)

- Andá de a poco. A diferencia de lo que indica la más famosa de las gurús del orden, no está bueno intentar ordenar toda la casa de un tirón. Lo ideal al principio es encarar proyectos pequeños (como una cajonera, o un placard) e ir dividiendo tareas por ambiente. Si vaciás un cuarto entero, a la hora y media vas a estar cansada, frustrada y con ganas de dejar todo por la mitad. Si en cambio te planteás objetivos chicos, vas a lograrlos rápido, y esa satisfacción de haberlos superado te va a ayudar a seguir adelante.

- Respetá la regla de los 4 canastos. Una vez que elegiste el primer espacio que vas a ordenar, es importantísimo que tengas a mano 4 recipientes (que pueden ser bolsas, cajas o lo que quieras). Uno para lo que vas a tirar, otro para lo que querés regalar, otro para lo que vas a donar y otro para lo que vas a vender. Porque el gran secreto del orden no es reacomodar y reoganizar, sino sacar cosas de la casa.

- No te quedes con cosas por culpa. Si te parece que algo ya cumplió su función, sacalo de tu casa sin preocuparte. Es el caso, por ejemplo, de los regalos, que según la filosofía de Melanie, está bueno asociarlos con la sensación que nos generan las flores: se agradecen y nos hacen felices por un tiempo, pero sabemos que no son para siempre.

- Ordená con inteligencia. Primero estudiá los espacios y establecé un criterio de orden (por color, tamaño, temática o función) y recién ahí volvé a guardar las cosas. Porque siempre tenemos que tener en consideración el lugar y la cantidad de objetos con los que contamos antes de poner manos a la obra.

- Sé estratégica. Antes de pensar en comprar algo, hacé shopping dentro de tu casa. Si necesitás almohadones para el living, quizás podrías reutilizar los que te sobran del cuarto, o bien podrías reubicar el velón que tenés en el baño para darle un nuevo look&feel la entrada de tu casa. Y si después de hacer este ejercicio finalmente optás por comprar algo, fijate de hacerlo por necesidad y no por impulso, por el simple hecho de que está de moda, o porque lo viste a buen precio.

- Sacale peso a los objetos. Aunque valoramos cada moneda gastada en ellos, no podemos angustiarnos o arruinarnos el día cuando se rompen o se gastan. Es importante desapegarse de las cosas y mantenerse en eje, porque la realidad es que no sólo ocupan espacio dentro de la casa, también lo hacen en nuestra mente: de alguna manera sabemos que tenemos que ocuparnos de su cuidado, mantenimiento y limpieza.

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