Prácticas y consejos para que las redes sociales no acaparen todo tu tiempo

Débora Slotnisky
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29 de abril de 2018  • 00:38

Un estudio realizado en Inglaterra estipular 6 criterios que permiten deducir si una persona tiene una conducta tóxica con plataformas como Facebook y Twitter. LA NACION entrevistó al autor de la investigación y a otros especialistas.

Si bien Organización Mundial de la Salud (OMS) incluirá la adicción a los videojuegos como un problema de salud mental en la próxima Clasificación Internacional de Enfermedades, esto no sucederá con el uso excesivo de las redes sociales .

Frente a este panorama, investigadores de la Universidad de Nottingham Trent, en Reino Unido, abordaron esta cuestión y concluyeron que el tiempo de exposición frente a estas plataformas no es un indicador preciso de si alguien está utilizándolas de manera problemática.

Al respecto, el doctor en Psicología Mark Griffiths, que es profesor en esta institución y lideró el estudio, explicó a LA NACION que "una compulsión tecnológica como la 'adicción a las redes sociales' implica la manifestación de señales de comportamiento que generalmente se asocian con las adicciones químicas, como el tabaquismo o el alcoholismo".

Según Griffiths, el potencial de adicción a las redes sociales radica en el contenido y el contexto de uso excesivo en vez del tiempo empleado: "El uso excesivo puede no ser un problema para una persona que está diez horas diarias en las redes sociales, pero vive solo y trabaja part-time, aunque sí podría ser un comportamiento adictivo alguien que pasa las mismas cantidad de horas al día, pero tiene un empleo a tiempo completo y vive con el resto de su familia porque, evidentemente, los minutos en los social media impactarán en otros ámbitos de su vida", ejemplifica.

Para detectar si una persona es o no adicta a las redes sociales, el profesor inglés postula seis criterios:

  • sensibilidad (pensar en lo que podría estar sucediendo en los social media cuando está desconectado)
  • modificación del estado de ánimo
  • tolerancia (perder la noción del tiempo de la sesión en estas plataformas)
  • síntomas de abstinencia (conflicto y recaída)
  • su uso compromete otras actividades de su vida

Cómo hacer una desintoxicación digital

Para los usuarios que padecen esta compulsión al uso de las redes sociales, Griffiths recomienda tomar las siguientes medidas:

Desintoxicación digital en incrementos: para algunas personas es difícil pasar unos minutos sin mirar una pantalla. Incluso lo hacen de manera impulsiva. En este caso hay que avanzar de pequeños pasos: primero, pasar 15 minutos sin tecnología. Con el tiempo, hay que aumentar el tiempo sin chequear las redes sociales hasta acostumbrarse a pasar unas horas sin la necesidad estar online. Otro truco simple consiste en tener los dispositivos móviles parcialmente recargados. Esto significa que los usuarios deben ser respetuosos al consultar sus dispositivos.

Establecer momentos del día sin pantallas: Uno de los secretos para reducir el uso de tecnología a niveles aceptables es seleccionar ciertos momentos del día para no usar tecnología, por ejemplo, durante las comidas. Otra estrategia es implementar un día libre de pantallas, excepto televisión.

Responder los mensajes en momentos específicos del día: Mirar las notificaciones solo tres veces al día ahorrar mucho tiempo a largo plazo. Deshabilitar las notificaciones automáticas o simplemente cambiar la configuración del volumen a silencio en los dispositivos electrónicos también reducirá la necesidad de revisar constantemente los equipos.

No usar el smartphone como reloj despertador: al usar un despertador estándar se evita la tentación de acceder a las redes sociales justo cuando se va a dormir o se despierta.

Participar en actividades fuera del trabajo donde es imposible o está mal visto utilizar la tecnología: Al practicar deportes, en el cine, el teatro, en los templos y en algunos restaurantes no se permite el uso de smartphones, por este motivo, realizar actividades incompatibles con lo digital o ir a lugares donde la tecnología está mal vista o directamente está prohibida disminuirá automáticamente la cantidad de tiempo de pantalla.

Decir a los colegas y amigos que estás realizando una desintoxicación digital: Revisar los correos electrónicos y los mensajes puede convertirse en un comportamiento casi compulsivo por el temor o la ansiedad de perderse algo importante que esté ocurriendo.

Reducir las listas de contactos: Una forma de perder menos tiempo online es disminuyendo el número de amigos en las redes sociales, dejar de seguir blogs, eliminar aplicaciones no utilizadas y abandonar grupos de WhatsApp que no resultan ser importantes. Además, es buena idea desinstalar videojuegos.

Usar reloj pulsera: Una de las razones más comunes para mirar un smartphone es para chequear la hora. Si este hábito lleva a que las personas chequeen los mensajes recibidos o las redes sociales, será difícil reducir el tiempo de exposición frente a las pantallas.

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