El rearmado del PJ toma distancia del kirchnerismo y también de Barrionuevo

El Peronismo Federal y el massismo buscan fortalecer sus lazos con un eslogan: "Ni Macri ni Cristina"
El Peronismo Federal y el massismo buscan fortalecer sus lazos con un eslogan: "Ni Macri ni Cristina" Fuente: Archivo - Crédito: Prensa Senado
Gabriela Origlia
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29 de abril de 2018  

CÓRDOBA.- El sello y la estructura partidaria parece -por ahora- preocuparles poco a los legisladores del Peronismo Federal y a los integrantes de la liga de gobernadores, cuya cercanía se consolida.

Aseguran que la designación judicial de Luis Barrionuevo como interventor del PJ no modifica la estrategia que desarrollan: reuniones en distintas provincias, el armado de una agenda común de trabajo y la construcción de liderazgos para decidir candidatos.

"Si fuéramos una gaseosa, seríamos 'descristinizada'", ironizó un diputado ante la consulta de LA NACION. En la reunión del jueves pasado, en Córdoba, evitaron mencionar a la expresidenta y acentuaron el distanciamiento. La cumbre cordobesa incluyó un asado con el gobernador Juan Schiaretti que se interpretó como un espaldarazo al rearmado partidario.

"No descalificamos ni hacemos nombres propios. La intervención es un proceso judicial que se resolverá en ese marco. El kirchnerismo en este momento está más ligado a la construcción de un nuevo partido que es Unidad Ciudadana; si algún compañero quiere sumarse no le vamos a cerrar la puerta", dijo el senador nacional Miguel Ángel Pichetto a LA NACION.

El senador cordobés Carlos Caserio va por la misma línea: si un sector quiso formar otro partido y "ninguneó" al peronismo, seguramente seguirá por ese camino. "Nosotros no renegamos de nuestra identidad, la sostenemos".

Los legisladores parecen no tomarse en serio la expresión que utilizó Barrionuevo para referirse a la expresidenta. "Cristina con su prontuario también puede volver al peronismo", había chicaneado el jefe sindical de los gastronómicos. Después, en otra aparición mediática, se corrigió: dijo que Cristina es "una especie en extinción".

Graciela Camaño, una de las líderes del Peronismo Federal por el Frente Renovador, dijo a LA NACION: "Siempre creí que la política y los cargos no son bienes gananciales; además yo estoy en otro espacio; no era yo la que tenía la llave del partido".

Así se despegó de los dichos de Barrionuevo, su marido. "Hoy los armados políticos exceden a los partidos", agregó la espada de Sergio Massa en Diputados.

La intención de recorrer el país con reuniones y presentarse con distintos gobernadores apunta a mostrar que no responden a una estructura partidaria sino al objetivo de generar una "alternativa" con posibilidades de ganar la elección presidencial de 2019.

En general, a los legisladores les molestó que Barrionuevo haya mencionado a Massa, Juan Manuel Urtubey y a José Manuel de la Sota entre los posibles candidatos presidenciales. "Los quema. Ser candidato de Barrionuevo y de una intervención, no suma; resta", definió un senador, tajante.

De la Sota no se sumó al encuentro porque sigue afuera del país, pero sus principales dirigentes participaron.

Diego Bossio, quien fue funcionario del kirchnerismo, es parte del intento de rearmado del Peronismo Federal; también estuvo en Córdoba el exjefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, que en 2017 integró la boleta de Florencio Randazzo.

"Nunca dejé de hablar con hombres como De la Sota o Schiaretti, aun en medio de los conflictos. Estas reuniones muestran que hay una alternativa peronista con un concepto democrático, republicano y federal. Se va a construir desde este espacio; la institucionalidad del partido pasa a segundo plano", consideró Bossio.

Respecto a cómo sigue la construcción del espacio y la elección de candidatos, los legisladores insisten en que "no hay que apurarse" por los nombres propios sino que la energía debe estar en "construir un liderazgo que sea creíble para la sociedad".

Interpretan el apoyo de Schiaretti como el primer paso para consolidar el sector de gobernadores y legisladores interesados en "garantizar la gobernabilidad" pero que, a la vez, impulsen un proyecto "diferente".

Cuando fue el encuentro en Gualeguaychú, a principios de abril, el entrerriano Gustavo Bordet no asistió porque estaba reunido con el presidente Mauricio Macri, pero envió un mensaje remarcando que compartía "plenamente el criterio" de la reunión.

En el encuentro cordobés los dirigentes se preocuparon por insistir que no son "funcionales" al macrismo "como muchos buscan presentarnos". Subrayaron que son una expresión "fuerte" en el Senado y que, en Diputados, suman 50 legisladores. "Ni Cristina ni Macri", despunta ya casi como eslogan de campaña.

El salteño Pablo Kosiner, jefe del Interbloque Argentina Federal en Diputados, señaló que los gobernadores deciden que sus legisladores estén en estos encuentros. "Es la clara muestra de que este espacio peronista no kirchnerista se consolida y quiere ocuparse de los problemas reales y no de las peleas de la dirigencia", opinó.

Para Bossio no es necesario que los gobernadores "se junten" para "decir que nos apoya; sus dirigentes vienen; el 'flaco' (Florencio) Randazzo manda a su gente porque implica que entiende que este es el camino. Entonces, hay que profundizarlo. Es un camino difícil, pero lo vamos a transitar".

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