Barcelona, campeón: un festejo con el tradicional desfile que tiñó de azulgrana las calles de la ciudad

Un día después de proclamarse flamante campeón de Liga y luego de levantar su cuarta Copa del Rey consecutiva, el Barcelona festejó hoy sus conquistas con un desfile por las calles de la capital catalana.
Un día después de proclamarse flamante campeón de Liga y luego de levantar su cuarta Copa del Rey consecutiva, el Barcelona festejó hoy sus conquistas con un desfile por las calles de la capital catalana. Fuente: LA NACION - Crédito: Adrián Quiroga
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30 de abril de 2018  • 17:08

BARCELONA (dpa) - Un día después de gritar campeón de la Liga de España y tras haber levantado su cuarta Copa del Rey consecutiva, Barcelona festejó hoy sus conquistas con una animada "rúa" (desfile) por las calles de la capital catalana.

Subidos a un micro descapotable de color azulgrana, rotulado con el lema "íCampeones!" y la leyenda "La pelota nos hace más", y presidido por réplicas del trofeo liguero y de la Copa, los jugadores y el cuerpo técnico celebraron con la hinchada el octavo doblete de su centenaria historia.

Ajenos al curioso debate sobre si el doblete se devaluó después de la decepcionante eliminación de Barcelona ante Roma en los cuartos de final de la Champions League y por la posibilidad de que Real Madrid gane una nueva, miles de fans decidieron celebrar a lo grande la conquista de la séptima Liga en los últimos diez años y de la cuarta Copa consecutiva.

La respuesta de la hinchada debió de sorprender a la dirigencia de Barcelona que, como si no diera el mismo valor a este doblete que a otros anteriores, optó por un recorrido un poco más corto -demoró una hora y 55 minutos- y que no concluyó en el Camp Nou, con los discursos de los jugadores, como tradicionalmente había sucedido.

Con cuatro partidos de Liga aún por disputar, el club catalán planea nuevos actos de festejo y homenaje cuando concluya el campeonato.

"íFelicidad!", escribió, simplemente, en sus redes sociales Andrés Iniesta, sobre un par de "selfies" con algunos de sus compañeros. El capitán del Barcelona, que a final de temporada abandonará el club donde desarrolló toda su carrera, fue, junto al argentino Lionel Messi, uno de los futbolistas más coreados por los miles de hinchas que se repartieron a lo largo de los aproximadamente cuatro kilómetros y medio de recorrido por el centro de la ciudad. Consciente de que la de hoy será su última "rúa" con Barcelona y a punto de cumplir 34 años, el "mago" azulgrana fue también uno de los futbolistas que más pareció disfrutar del festejo.

Ataviado con un gorro de bufón y con una mirada a veces melancólica, Iniesta buscó constantemente a los fans con sus ojos, los saludó de manera reiterada y apenas recurrió a su teléfono en alguna ocasión para fotografiarse junto a sus compañeros. También con Ernesto Valverde, el entrenador del Barcelona, con quien se fundió en un bonito abrazo.

A su alrededor, la mayoría de futbolistas celebraron más entre ellos que con los hinchas, que acudieron en buen número, pese a que el festejo cayó en medio de un fin de semana largo por el feriado del martes.á

Como es habitual, Gerard Piqué fue quien más animó la celebración, que se inició muy tranquila y fue subiendo de tono a medida que avanzaba el recorrido y los futbolistas ingerían alcohol.

El central azulgrana arrojó confeti sobre sus compañeros, los roció con cerveza y hasta hizo de camarógrafo durante algunos minutos, antes de que media plantilla librara una batalla de zapatillas.á

Durante muchos minutos, Messi vivió el espectáculo desde el primer piso del micro descapotable, sin participar de él. Más tarde, subió de nuevo a la zona descubierta para saludar a los aficionados y, al tiempo, ingerir alguna de las empanadas que, provenientes de uno de los restaurantes que regenta el uruguayo Luis Suárez, llegaron al autobús para acompañar la bebida.

Para cuando concluyó el recorrido, la mayoría de jugadores ya tenía empapada la camiseta conmemorativa del doblete, que lucía los nombres de todo el plantel impresos en la espalda.

A diferencia del domingo, cuando los azulgrana se proclamaron matemáticamente campeones de Liga al imponerse por 4-2 en la cancha del Deportivo de La Coruña, hoy las camisetas sí incluían los nombres de Javier Mascherano, Arda Turan y Gerard Deulofeu, tres de los cuatro futbolistas -Rafinha ya aparecía- que abandonaron el Barcelona en enero y que también contribuyeron a los dos títulos.

Y mientras los fans congregados ondeaban banderas, coreaban a sus jugadores favoritos, tomaban fotos, grababan videos y hasta encendían bengalas entusiasmados con el octavo doblete del Barcelona, en las radios, televisiones y redes sociales continuaba el debate sobre cómo la sorprendente eliminación de los de Valverde en cuartos de la Champions condiciona su incuestionable valor.

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