María Carrillo: "Hay que mejorar la detección precoz para cuando haya tratamientos efectivos"

La directora científica de la Asociación de Alzheimer de los Estados Unidos padeció la enfermedad en su propia familia
Nora Bär
(0)
2 de mayo de 2018  

"Soy una científica 'de mesada': trabajaba con modelos de ratón y de conejo. Estaba fascinada por desentrañar cómo el cerebro aprende y puede formar memorias. Y una forma de hacerlo es estudiando cómo falla en los procesos patológicos. Pero hace 10 años la madre de mi marido se convirtió en la tercera de cuatro hermanos con Alzheimer. Ahora, esta enfermedad pasó de ser una pasión académica a parte de mi vida. Desafortunadamente, es algo hereditario y que puede afectar a mi marido, o tal vez a uno de sus hermanos, o a uno de mis cuatro hijos".

El apunte personal le agrega alto contenido emocional a los conceptos técnicos que la doctora María Carrillo, directora científica de la Asociación de Alzheimer de los Estados Unidos, acaba de mencionar sobre la enfermedad que tiene en pie de alerta a los sistemas sanitarios del mundo. Doctorada en la Universidad Northwestern, actualmente dirige, entre otros programas, la Iniciativa Mundial de Neuroimágenes de la Enfermedad de Alzheimer, en la que participan más de 60 países con el objetivo de mejorar la precisión del diagnóstico.

De visita en Buenos Aires para intervenir en el Primer Simposio Satélite de la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer en América del Sur, organizado por su asociación, Fleni y el Global Brain Health Institute, insiste en que además de los pacientes es importante cuidar a los familiares: "Hasta que viví la enfermedad de mi suegra, no entendía cuánto se da de uno mismo a su ser querido -afirma-. La necesidad de estar con ellos las 24 horas, dándoles de comer, cambiándolos, causa muchas enfermedades y mucha depresión en los cuidadores. Tenemos que acordarnos de ellos y buscar maneras de aliviarlos".

-Cuando habla de Alzheimer, ¿se refiere a esta patología o a otras que tienen como rasgo común la pérdida de memoria?

-La demencia es un término global que encapsula distintas patologías. Pueden estar causadas por distintas razones. Algunas, de hecho, pueden ser reversibles, pero las que no lo son quizá se originen en cambios anormales de proteínas en el cerebro. Y entre ellas, claro, la más común es el Alzheimer, pero hay otras. El futuro del tratamiento de la demencia y del Alzheimer es investigar el envejecimiento normal y el anormal, averiguar qué proteínas están cambiando en el cerebro y cuándo. Tal vez existan unas demencias mixtas en las que participen distintas proteínas en el mismo cerebro.

-¿Se sabe exactamente qué desencadena este cuadro?

-Desafortunadamente, no. Si una persona muere con demencia y en la autopsia se ven las proteínas beta-amiloide y tau en el cerebro, se confirma que esa persona tenía Alzheimer. Pero le voy a decir que en realidad no sabemos si esas proteínas son la causa del Alzheimer o han cambiado por otro proceso molecular previo que aún no entendemos. Necesitamos mucha más investigación para entender cuál es el desencadenante.

-¿Existe algún tratamiento o solo medidas paliativas?

-Se están estudiando terapias experimentales para ver si es posible detener o retrasar la demencia. Por ejemplo, para detener la agregación de estas proteínas. Hoy, los medicamentos aprobados por las agencias regulatorias no retrasan la enfermedad, pero pueden ayudar con los síntomas. Es importante que una persona que sospeche que un familiar tiene problemas de memoria busque ayuda de un médico especialista y para que comience a tomar estos medicamentos, si fueran apropiados. Nosotros, como Alzheimer's Association, estamos interesados en la detección temprana, porque cuando tengamos tratamientos habrá que administrarlos mucho antes para tener un efecto máximo sobre la enfermedad.

-Algunos estudios sugieren que hay países en los que parecen estar bajando las tasas de demencia. ¿A qué lo atribuye?

-Hay indicios de que en países europeos la prevalencia de demencia está disminuyendo. Lo que hemos aprendido es que los números están disminuyendo por dos razones muy específicas. Primero, porque la educación está aumentando y, claro, eso protege el cerebro. Segundo, porque en esos países hay un control cardiovascular muy agresivo. Van disminuyendo la hipertensión, la hipercolesterolemia, el sobrepeso, la diabetes, y eso ayuda a disminuir las demencias. Es importante que otros países reconozcan la importancia de normas para el control de la enfermedad cardiovascular, que adopten un estilo de vida más activo, más saludable. Es un mensaje de salud pública que todos deberíamos adoptar, incluyendo Estados Unidos, porque somos un país muy obeso, como usted sabe, y con muy mala salud.

Por: Nora Bär

temas en esta nota

0 Comentarios Ver

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.