Carla Peterson, a corazón abierto

En una charla íntima, habla de amor, de la maternidad y de los compromisos que asume como mujer. FOTO: PILAR BUSTELO
En una charla íntima, habla de amor, de la maternidad y de los compromisos que asume como mujer. FOTO: PILAR BUSTELO
Paula Galloni
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2 de mayo de 2018  • 12:43

Revela su secreto: la mejor manera que encuentra para hacerle honor a la vida es riéndose. A pesar de que son épocas donde el tiempo libre es algo así como oro en polvo para Carla Peterson -está casi doce horas grabando 100 días para enamorarse, que se estrena en Telefe el 7 de mayo-, decide encarar el shooting con ¡Hola! Argentina muy temprano y con una sonrisa, aunque reconoce que suele estar de malhumor a la mañana. La revelación llegará después, durante la charla camino a su trabajo porque, como "el tiempo es tirano", aprendió a no dejar pendientes y a aprovechar cada minuto.

A los 44, habla a consciencia de sus aprendizajes de vida: "Intento no lastimar, sé pedir disculpas, escucho y quiero que me escuchen". Y en ese último punto es que está redescubriéndose, alzando su voz, desde el lugar que le dio la fama y la popularidad. La conocemos por interpretar personajes, pero desde hace un tiempo abrazó la lucha por la legalización del aborto y se sumó a una campaña nacional, acompañada por muchas actrices. "Hoy tengo los pies en la tierra, estoy tranquila, con la seguridad del camino recorrido. Y sé que tengo que tomar decisiones que tienen consecuencias y las aguanto porque mi marido (el diputado nacional Martín Lousteau, con quien está desde 2011), mi hijo (Gaspar, de 5), mis padres, mi entorno me acompaña y contiene".

Esta es la tapa de esta semana de ¡Hola! Argentina. FOTO: PILAR BUSTELO
Esta es la tapa de esta semana de ¡Hola! Argentina. FOTO: PILAR BUSTELO

En modo guerrera

Tras recibir la invitación de la actriz Dolores Fonzi a participar de reuniones con sus pares para entender y aprender sobre el aborto legal, seguro y gratuito, se unió a la causa y entendió que, para ella, legalizar la práctica era trascendental. Tras un consenso, entre las 410 actrices que firmaron una carta dirigida a los legisladores, fue elegida junto a Griselda Siciliani y Verónica Llinás para exponer el 10 de abril durante el primer día del debate en el plenario de comisiones, una etapa crucial en la Cámara de Diputados. "Es el momento de hablar de este tema porque hay una necesidad social, de salud pública y educación sexual, que siempre me preocupó. No quiero pelear, ni hacer enojar; más bien reflexionar", sostiene.

-¿Por qué las eligieron para leer la carta?

-Tenían que ser personas conocidas y causar un efecto sorpresa; que fueran actrices que no pertenecieran a ningún partido político. Más allá de que Martín es la cabeza de Evolución [una coalición política que fundó el año pasado entre la Unión Cívica Radial y el Partido Socialista] y yo lo acompaño, soy una ciudadana independiente. Nos dieron el primer día para exponer porque hicimos mucho ruido. La ideóloga fue Dolores, a quien yo seguía mucho. Me movilizó cuando ganó un premio en el exterior [durante los Premios Platino de 2016] y reclamó por la liberación de Belén, una chica que tuvo un aborto espontáneo y estuvo presa durante dos años y medio. Nadie que pasa por esta situación lo hace con alegría. Eso es lo que tratamos de hacer entender, además de la diferencia entre despenalización y legalización. Legalizar tiene que ver con otras cosas, como que la práctica se garantice en todos los hospitales públicos y privados, que haya educación sexual en los colegios, y más.

- Hay un cambio evidente del rol de la mujer en la sociedad.

-Tiene que haber miles más. Ya no se puede esperar, es hoy. Cuando pasó lo de Débora [Pérez Volpin, la periodista y diputada, compañera de Lousteau, que murió durante una endoscopía en febrero pasado] a mí me marcó porque ella, el año pasado, tomó la decisión de hacer lo que siempre quiso: dedicarse a la política. Y fue muy poco lo que pudo disfrutar. Su pérdida fue un golpe fuerte, me hizo pensar que es más importante lo que creo y hago que lo que otros puedan decir de mí.

Hace un año volvió a Buenos Aires, después de que su marido renunciara al cargo de embajador en Estados Unidos. En diciembre filmó Animal, un thriller con Guillermo Francella y dirección de Armando Bo que se este mes. Y en días, debuta con "100 días para enamorarse", por Telefe. FOTO: PILA
Hace un año volvió a Buenos Aires, después de que su marido renunciara al cargo de embajador en Estados Unidos. En diciembre filmó Animal, un thriller con Guillermo Francella y dirección de Armando Bo que se este mes. Y en días, debuta con "100 días para enamorarse", por Telefe. FOTO: PILA

-¿Conocías a Débora antes de que trabajara con tu marido?

-No, pero siempre la admiré. Cuando me despertaba, ponía su noticiero porque a la mañana soy tan malhumorada que no me pueden hablar y la única voz que podía tolerar era la de ella. Cuando Martín me dijo que iba a trabajar con ella, me encantó. En la primera reunión del partido pedí ir a conocerla, como una fan. No podía creer que alguien tan bueno quisiera meterse en esta pelea. Después supe que ella siempre tuvo vínculo con la política. Durante la campaña no la veía, pero en el cierre, que es donde yo acompaño a Martín, festejamos y después comimos en casa. Nos quedó un encuentro pendiente porque nos había invitado a su casa... Todo es muy doloroso pero me dejó una enseñanza: hay que aprovechar cada día y jugársela por lo que uno cree.

¡Mirá el shooting en vivo con Carla Peterson! - Video: Juan Roncoroni/¡HOLA!

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Actriz, mujer, madre

Durante un año y cuatro meses vivió en Washington, donde su marido -con quien se casó en septiembre de 2012- ejercía como embajador de Argentina. En abril del año pasado, decidieron volver para que él pudiera encarar una campaña en la ciudad de Buenos Aires. "A Martín lo acompaño un montón con lo que él hace en la política, pero desde mi casa. Tenemos un hijo chico y me parece que tengo que hacerlo porque lo mismo hace él conmigo cuando yo trabajo. Eso es compañerismo", dice. Es que, aun viviendo en el exterior, ella no dejó de trabajar, aunque con menos intensidad: "A veces prefiero quedarme en mi casa con mi hijo. Habernos radicado afuera por un tiempo fue, un poco, para estar en familia, que no me pasara todo tan rápido. Gaspar ya tiene 5 años. Me dice: 'Me voy solo, soy un adulto'. Y se quiere ir al jardín.

"Es el momento de hablar del aborto porque hay una necesidad social, de salud pública y educación sexual. No quiero pelear, más bien reflexionar". FOTO: PILAR BUSTELO
"Es el momento de hablar del aborto porque hay una necesidad social, de salud pública y educación sexual. No quiero pelear, más bien reflexionar". FOTO: PILAR BUSTELO

-Como mujer de un político, ¿hay debates en casa?

-Yo lo admiro mucho, me gusta cómo piensa. Y debatimos, sí. Le pregunto muchas cosas, a veces llego enojada a casa por algo que pasó y él me explica cómo es y se me baja un poco el enojo. Él me escucha a mí porque yo traigo la opinión de una ciudadana. Hablamos de todo, pero la política está metida en todos nosotros: es difícil que la realidad no te toque. Martín me baja a tierra, me invita a charlar. Si no, yo puedo estar tres días enojada. Es un horror ser así, pero prometo seguir mejorando.

-¿Trabajo propio o de pareja?

-Con Martín mejoré mucho. No tuve otra relación tan larga como esta. Es interesante y placentero tener a alguien que en vez de montarse en tu enojo te ayude a reflexionar. Tiene una inteligencia emocional que me hace bien.

-¿Te imaginabas mamá antes de la llegada de Gaspar?

-No, no podía. Cuando pasa te vas descubriendo y te hace cambiar: ahora tengo otras prioridades y hay alguien más importante que yo.

"Habernos radicado en Washington por un tiempo fue, un poco, para estar en familia. Gaspar ya tiene 5 años y me dice: 'Me voy solo, soy un adulto'. Y quiere irse al jardín." FOTO: PILAR BUSTELO
"Habernos radicado en Washington por un tiempo fue, un poco, para estar en familia. Gaspar ya tiene 5 años y me dice: 'Me voy solo, soy un adulto'. Y quiere irse al jardín." FOTO: PILAR BUSTELO

-¿Cómo combinás tu agenda de mamá y actriz?

-Cuento con un buen compañero y el vínculo entre Martín y Gaspar es buenísimo. Gaspar se divierte mucho más con Martín que conmigo. Yo le digo que se cepille los dientes, que se ponga el pijama, que se vaya a dormir. En cambio, ellos pueden estar hablando, jugando y leyendo por horas. Sólo una vez los dejé solos por doce días [cuando rodó Mamá se fue de viaje en Buenos Aires, aún viviendo en Washington] y creí que no iba a poder, pero Gaspar estaba muy feliz con su padre.

-¿Te gustaría tener más hijos?

-Nos hubiera encantado, pero nos conocimos grandes y se complica lo de la familia numerosa. Claro que me gustaría volver a atravesar un embarazo. Tuve una buena experiencia, y eso que nunca antes había entrado a un quirófano y soy muy miedosa. ¿Si buscaría otras opciones para ser mamá? No sé, ahora no es momento para pensar en eso.

-¿Gaspar pide un hermanito?

-No. Es un chico muy seguro. A los seis meses se sacó el chupete y no lo quiso más: cuando es no, es no. Es observador, sensible y divertido. Es muy fácil ser su mamá.

Texto: Paula Galloni

Asistente de fotografía: Juan Roncoroni

Producción: Romina Giangreco para estudio

RFG Stylecoaching

Maquillaje: Estefanía Novillo

Peinado: Emmanuel Godoy

Agradecimientos: Swarovski, Unode50, Ginebra, La Mercería, Roma Renom, Espíritu Santo, Trosman, María Gorof, Justa Osadía, Zboutique, Wanama Home y Molteni & C - Muebles Argentina Mobili (Eduardo Costa 3079. Web: www.argentinamobili.com).

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