Scioli, en su primera indagatoria por corrupción: "Nunca influí a ningún funcionario para que adjudicara obras públicas"

El diputado nacional por el FPV presentó un escrito y evitó responder a las preguntas de la Justicia
El diputado nacional por el FPV presentó un escrito y evitó responder a las preguntas de la Justicia Fuente: Archivo
Maia Jastreblansky
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3 de mayo de 2018  • 10:50

El exgobernador bonaerense y excandidato a presidente, Daniel Scioli , enfrentó esta mañana su primera indagatoria por un presunto hecho de corrupción y optó por defenderse por escrito, sin responder a las preguntas de la Justicia.

Scioli está imputado por el fiscal Alvaro Garganta porque habría beneficiado con fondos públicos a Miller Building, una empresa que -en la órbita privada- le pagaba al exgobernador alquileres millonarios por la locación de un inmueble en Villa La Nata, el lugar de descanso del exmandatario.

"Scioli mantenía una relación personal y comercial con Ricardo Miller [titular de Miller Building] antes, durante y aun después que el empresario fue beneficiado irregularmente con el otorgamiento de obras públicas para la construcción de centros sanitarios de Unidades de Pronta Atención (UPA)", señaló el fiscal.

En un escrito de 54 páginas, Scioli buscó rebatir una por una las acusaciones de la Justicia y aseguró: "Durante toda mi gestión gubernamental he sido muy celoso en el cuidado de los intereses públicos a mí confiados por el voto popular".

"No intervine directamente en la gestión de los expedientes de las licitaciones, ninguna contratación fue irregular y contaron con la expresa conformidad y ratificación de la Fiscalía de Estado, la Asesoría General de Gobierno y la Contaduría General de la Provincia", señaló Scioli al referirse a las contrataciones, que fueron motorizadas por el ministro de Salud Alejandro Collia. Ese funcionario debió declarar ayer y despegó de cualquier maniobra a quien fue su jefe político.

"La empresa Miller Building International tuvo menos del 1% de las contrataciones, lo que desmiente todo favoritismo", enfatizó hoy el exgobernador.

La maniobra

La causa se inició por una denuncia de Elisa Carrió. La presentación originó una megacausa que puso bajo la lupa presuntas "cajas negras" de la gestión provincial de entonces. En este tramo del expediente, Garganta investiga las contrataciones a Miller Building para la construcción de ocho UPA, un "caballito de batalla" de la administración sciolista.

De acuerdo con el auto de citación a indagatoria, en julio de 2013 Ricardo Miller le alquiló el inmueble de Villa La Ñata a Capanone SA (sociedad de la que Scioli posee el 99% de las acciones) para un emprendimiento hotelero. Primero lo hizo por medio de una socia, Laura Mónica Vallini. Luego, a partir de octubre de 2014, alquilo través de una nueva sociedad, Multiespacios La Posada SA. Se pagaron $4.464.960 en 60 cuotas mensuales.

El alquiler se había firmado "con opción de compra" y finalmente Multiespacios La Posada SA adquirió el inmueble con dinero que ingresó a través del blanqueo, de acuerdo con datos de la UIF.

Scioli hoy se defendió: "Respecto a las operaciones de locación y venta de inmuebles de la firma Capanone SA, mis letrados han demostrado que se realizaron regularmente, estando toda la vinculación documentada en contratos y en los libros societarios, en base a valores de mercado de la época".

El exgobernador busco despegar a esos contratos de alquiler privados con la obra pública de la provincia al alegar que "la primera licitación -que ganó MIller Building- data del 2011 y el contrato de locación entre Capanone SA y la señora Vallini se firmó en 2013, dos años después", lo que - para Scioli- "desmiente cualquier vinculación entre ambas circunstancias".

En la causa consta que, a pesar de ser un mero inquilino, Miller Building pagó onerosas refacciones en el predio alquilado en Villa La Ñata. "Tal como surge del informe catastral de ARBA, para 2013 el inmueble tenía 1.890 metros cuadrados cubiertos terminados y para 2017 la superficie ascendía a más de 3.000 metros cuadrados", detalló el fiscal Garganta.

Hoy Scioli se defendió: :Las mejoras figuran pagas en la contabilidad de Miller Building International y la imputación carece totalmente de relevancia, pues Capanone S.A. -por contrato- no tenía por que pagar las reformas que estaba efectuando el inquilino".

Los nexos entre Scioli y Miller fueron más allá del contrato de locacion. La empresa se encargó de la construcción de las instalaciones del microestadio de La Ñata Sporting Club, donde juega el actual diputado del Frente para la Victoria con su equipo de futsal. El exgobernador, en tanto, se subió más de una vez a los helicópteros Robinson R-44-II y Robinson R-44 Raven-II propiedad de Ricardo Miller, según los registros de la ANAC.

"Miller fue uno de los tantos empresarios que, a través de su empresa, se involucró de alguna forma en la construcción del importante proyecto social que importó e importa La Ñata Sporting Club", alegó Scioli. Y agregó: "Nunca usé el helicoptero de Miller durante mi gestión como gobernador de la provincia de Buenos Aires".

Concluidas las indagatorias, el fiscal está en condiciones de cerrar la investigación y habilitar la elevación a juicio oral.

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