Eruca Sativa ahuyentó a la lluvia en el comienzo del Festival Nuestro

La banda que integran Lula Bertoldi (foto) Brenda Martin y Gabriel Pedernera fue uno de los números principales del festival que se realiza hoy en Tecnópolis
La banda que integran Lula Bertoldi (foto) Brenda Martin y Gabriel Pedernera fue uno de los números principales del festival que se realiza hoy en Tecnópolis Crédito: Santiago Filipuzzi
Mauro Apicella
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6 de mayo de 2018  • 01:32

Si se aplican para la música los parámetros de la gastronomía, los platos principales no son los que se sirven al final sino al promediar una cena. Hace unos minutos Eruca Sativa fue uno de los platos principales de Festival Nuestro . Le puso calidad artística a una tarde amenazada por lluvias y en el comienzo de una noche que tenía aún por delante a Ratones Paranoicos, Nonpalidece y La Beriso, entre otros. Los milagros meteorológicos no existen. Pero con temas como "Japón" , "Armas gemelas" y "Queloquepasa" Eruca Sativa empujó a mas de una nube e hizo que el agua tuviera que esperar, al menos por un rato. Y no faltaron en su show invitadas como Sol Pereyra, para temas como "Dale" y "El balcón".

¿Qué es más "nuestro" Woodstock o el mate? La pregunta viene a cuento porque pasado el mediodía había dejado de llover y el cielo permitió que en el predio de Tecnópolis se pudieran ver a las primeras bandas de una grilla muy nutrida, esparcida en cuatro escenarios. Es cierto que a muchos les fascina la idea de una tarde de lluvia y barrio, para imitar un Woodstock que nunca vivieron ni vivirán, por cuestiones extemporáneas. El siglo XXI nació más práctico, por eso es posible disfrutar de un festival que es a prueba de lluvias en un estacionamiento de asfalto rodeado de dos grandes escenarios y un patio cervecero. A las 13.50 en el escenario rockero ya estaba sonando Luceros, la primera banda de la programación, que hasta tuvo fans importados desde su Bahía Blanca natal. Y un rato después, la ascendente Sol Pereyra trepaba al escenario Churro, uno de los más eclécticos, en cuanto a programación, de este festival.

A 100 metros de ahí había puestos de serigrafía, tattoo temporales, peluquería, despachos de termos y mates, talleres de percusión y una kermesse con metegoles, tejos y pruebas de habilidad (quienes lograran pasar una pelota por dos aros se ganarían un bono para adquirir productos del festival).

El vértigo (y lo vertiginoso) suele tener su encanto en una jornada con tantos artistas. Con el último acorde de Sol Pereyra en el escenario Churro comenzaba a sonar, casi como una música enganchada, "Arco Iris", en la voz de Rocco Posca, en el escenario Rock. Y cuando la frondosa melena del pichón de Favio todavía estaba en movimiento al ritmo de una primitiva "Hey Jude" se ponía en marcha la maquinaria fiestera de La Maruja y otras Hierbas.

En el espacio alternativo, Fatima Pecci le ponía música a Alfonsina Storni. Y un par de horas después, Hana, la mentora de este original espacio, llevaba sus canciones.

Seres urbanos

Eso que une al ukelele con el downtempo se llama Escenario Urbano; y eso que une imaginariamente Nordelta o Devoto con Catán se llama trap. Dakillah fue, con toda su juventud, la encargada de abrir ese espacio. Y aunque a veces quedó desenfocada en la imitación gestual y vocal de astros centroamericanos (esos que cambian la erre por la ele, de puelto lico), cuando se buscó a sí misma supo ganarse al público, como lo viene haciendo a pasos agigantados. Y pasado un rato quiso seguir rapeando pero desde la consola de sonido le avisaron sin sutileza que también había otros artistas ese día dentro del festival.

Un poco de baile, frente al escenario Churro del Festival Nuestro, en Tecnópolis
Un poco de baile, frente al escenario Churro del Festival Nuestro, en Tecnópolis Crédito: Santiago Filipuzzi

Contrastes

Las redes sociales tienden a igualar hacia abajo las propuestas artísticas. Se llega muy rápido a escenarios importantes, por eso cuando llegan bandas con más experiencia y solidez, aparecen los contrastes en la grilla de un festival. La performance de Eruca Sativa marcó la diferencia por su calidad. Del mismo modo se puede hablar de grupos como Bicicletas, que también pasaron por el primer tramo de Nuestro, o de Perota Chingó, que se animó con toda su sutileza en medio de las estridencias de otros escenarios. "Chuva", "La media vuelta" y "Ríe chinito" fueron algunos de los mejores momentos.

Bicicletas, en el Festival Nuestro, en Tecnópolis
Bicicletas, en el Festival Nuestro, en Tecnópolis Crédito: Santiago Filipuzzi

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