Diego Dabove: "¿Cómo no voy a pensar en la vuelta olímpica con Godoy Cruz? Claro que lo pensé"

Godoy Cruz es el equipo sensación del torneo
5 de mayo de 2018  • 23:59

Diego Dabove suda, sonríe y habla, casi todo al mismo tiempo. No se quitó el saco y mantiene la elegancia, tampoco pierde la compostura aunque lo rodeen más de veinte periodistas en el limitado espacio de la zona mixta del estadio Diego Armando Maradona. Encuentra tiempo y voz para contestarles a todos. Su equipo, Godoy Cruz , acaba de derrotar 2-1 a Argentinos en el mediodía de La Paternal y lograr lo que parecía imposible hace menos de un mes: alcanzar a Boca en lo más alto de la tabla. Entonces los ojos claros del técnico que asumió en diciembre, cuando la distancia entre mendocinos y xeneizes era de 18 puntos, chispean y también sonríen. La excitación que provocan un partido vibrante y una situación sorprendente no afloja, pero en un ratito de calma, el técnico que nadie conocía y de quien todos hablan se corre unos pasos y se presta al diálogo con LA NACION.

-Hay un montón de maneras de ganar, pero esta, con más personalidad que fútbol, es muy linda sobre todo por el momento que estamos viviendo. También porque se sufrió, y ganar sufriendo tiene un valor especial. Argentinos fue un excelente rival, esta cancha es muy complicada, empezamos abajo en el marcador y el partido fue durísimo. Pero el equipo está muy bien, muy sólido en el juego y el carácter.

-Es decir, no te importó traicionar un poco las formas para seguir dando pelea.

-Si dependiera de mí hubiera elegido otra manera de llegar al triunfo, dominando más el partido, como se dio en Rosario (2-1 a Central) o incluso contra River, que fue un partido más jugado (2-2 fue el resultado). Esta vez, por cómo estaba la cancha y porque los dos equipos somos muy parecidos en cuanto al nivel de intensidad, ni ellos ni nosotros terminamos de acomodarnos desde el punto de vista del juego, aunque nadie podrá negar que los dos nos brindamos a muerte buscando el ataque.

-Eso fue hasta el segundo gol del Morro; después Godoy Cruz terminó muy atrás, con un 5-4-1 bien cerrado, tres centrales definidos...

-Nos tocaba defender y lo hicimos. Todo está trabajado, también jugar con tres centrales altos si las circunstancias lo ameritan. Berti nos complicó con los cambios que hizo, me pareció que debíamos reforzar la zona central y por eso entró Javier Báez, que durante todo el torneo lo ha hecho muy bien cada vez que lo necesitamos.

-Godoy Cruz, Atlético Tucumán, Talleres... el fútbol del interior parece tener algo que decir en el fútbol argentino del futuro.

-Creo que el interior está diciendo que trabajando con seriedad, con humildad y haciendo las cosas correctamente con el tiempo los balances son positivos, más allá de que ganes o pierdas un poco más o un poco menos. Este tipo de clubes tienen en común algunos aspectos en la forma de trabajar, en la estructura que poseen, en la calidad de vida que los rodea, que a la larga da resultados. En nuestro caso concreto, Godoy Cruz te brinda todo para trabajar. Todavía quedan muchas cosas por hacer, pero esta campaña no hace más que reafirmar el camino y comprometernos a seguir mejorando.

-¿A estas alturas el subcampeonato ya suena a premio consuelo?

-No, para nada. El subcampeonato sería un logro importantísimo para Godoy Cruz, igual que volver a jugar la Libertadores el año que viene. Lo que ocurre hoy es que uno no termina de disfrutar del todo este momento porque quiere más. Falta una semana y hay chance de algo más, entonces no nos conformamos.

-¿Cómo se encara la semana que viene por delante?

-Con alegría, disfrutándola. Pero también pensando en el partido del domingo que viene. Tenemos que regalarle a la gente un triunfo contra Tigre de local porque sería un broche de oro para este semestre.

-¿Te pensaste dando la vuelta olímpica?

-Cuando agarré el equipo en diciembre imaginé que me podía ir bien, tenía fe que así fuera, confiaba en el club y el plantel, pero la realidad es que ni de casualidad soñé que íbamos a encontrarnos en una situación como la que tenemos a una fecha del final. La campaña está por arriba de lo que esperaba. Pero soy futbolero desde chiquito, sé lo difícil que es llegar a vivir un momento así y me ilusiona ver los diarios para leer que después de más de 500 y pico de días de estar puntero solo, Boca está igual que Godoy Cruz. Entonces, ¿cómo no voy a pensar en la vuelta olímpica? ¡Claro que se me pasó por la cabeza, claro que lo pensé!

-¿Tenés uñas suficientes para aguantar el domingo?

-Mañana (por esta tarde, cuando jueguen Boca-Unión) se va a poner bravo. Es parte del fútbol. Uno está de este lado, pero igual que cualquier amante de este deporte sabe que tiene que disfrutar de días así porque nunca sabe cuándo pueden llegar a repetirse.

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