Los Ratones Paranoicos dieron su último show de 2018

Después de este show de los Ratones, Juanse retoma su carrera solista Crédito: Gentileza Festival Nuestro

Aunque recién empezó mayo, la banda ya despidió el año: Juanse se toma un tiempo para su carrera solista

6 de mayo de 2018  • 13:40

“Último show”, se leía en los afiches, y más de uno se alarmó: ¿Otra vez perdíamos a los Ratones Paranoicos? ¿Tan pronto? Sin embargo la aclaración llegó rápido: en el Instagram de la banda decían “volvimos para siempre” y señalaban que se trataba de la última presentación de este año. El motivo: Juanse dedicará los próximos meses a su carrera solista, sobre la cual la semana que viene ya tendremos novedades.

La del Festival Nuestro fue, entonces, la última oportunidad para ver a los Ratones en vivo en un buen tiempo. Y las 15 mil personas que pagaron su entrada la aprovecharon: con un hit tras otro (más un par de guiños para la vieja escuela), el grupo reafirmó que el tiempo pudo haberlos cambiado, pero no los dañó.

Lo que perdieron fue esa sensación de peligrosidad, ese salir a “caminar por la cornisa” que mencionan justamente en la canción con la que abren su set: “Ceremonia en el hall”, de Los chicos quieren rock (1988). Juanse ya no está al borde del quiebre ni se trepa a las parrillas del escenario, y el resto del grupo suena, ya no como una bola de hedonismo y actitud punk (sí: punk, porque no todo es Rolling Stones en la vida de los Ratones), sino como una big band eficiente, con todo el groove, el oficio y la elegancia. “El centauro” lo prueba: bronces, coros, pianos y una dinámica aceitada en el cuarteto donde cada uno tiene claro su rol. Pablo Memi es el músico, el que tiene la técnica, el que conoce los milagros ocultos del rock n’ roll, y junto al minimalismo de Roy Quiroga en la batería construyen una base eficaz para que Sarcófago pueda ser todo lo reo y desprolijo que quiera con sus punteos y para que Juanse pronuncie con calculado descuido y los lleve a todos de la mano. Así, son capaces de pasar del funk fino de “La nave” y “Ella está de mi lado” a la crudeza de “Sucia estrella” sin nunca desentonar.

“Rock del pedazo” es otra que se acerca a Las Vegas, pero en “Cowboy” sacan las garras y desaparece el aire entre instrumentos para una versión gorda y garagera. También hay tema modelo 2017: “Los verdaderos”, que se apoya en el piano de Germán Wiedemer y no le debe poco a “Gimme Shelter”. Aprietan los dientes con “Enlace” para el final y vuelven con “Para siempre” como bis, reafirmando que lo suyo no es un adiós sino un hasta luego y dándole mérito a su público en la frase con la que se despidieron hasta 2019: “Gracias a todos por estos años de rock n’ roll”.

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