Microcréditos: Hay 81.000 beneficiarios pero aún quedan 4.000.000 de pequeños empresarios sin apoyo

Josimar García Tapia, en su bicicletería del barrio Los Piletones
Josimar García Tapia, en su bicicletería del barrio Los Piletones Crédito: Soledad Aznarez
En la Argentina hay 81.000 beneficiarios y la mayoría son mujeres de barrios vulnerables; sin embargo, quedan 4.000.000 de posibles prestatarios excluidos del sistema financiero
Florencia Tuchin
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7 de mayo de 2018  

En el barrio de Virreyes, en San Fernando, Ramona Cabrera, de 56 años, se convirtió en una emprendedora que deleita a sus vecinos con empanadas y porciones de locro. Hace una década, tomó un crédito de 1000 pesos en Nuestras Huellas -una asociación civil que acompaña a mujeres emprendedoras- y hoy su familia entera se mantiene con su proyecto.

Actualmente existen en la Argentina 81.000 prestatarios activos de microcréditos, más del doble que hace diez años. Los datos se desprenden del último informe realizado por la Red Argentina de Instituciones de Microcrédito (Radim) junto a Foncap, empresa privada con participación estatal del Ministerio de Finanzas de la Nación dedicada a lograr la inclusión financiera.

Sin embargo, desde ambas organizaciones afirman que el alcance todavía es pequeño. De hecho, sostienen que hay en el país 4.000.000 de microempresarios excluidos financieramente.

Según los especialistas, para llegar a quienes más lo necesitan se requiere generar una cultura que impulse las microfinanzas y una mayor articulación entre actores claves (desde el Estado hasta organizaciones de la sociedad civil).

"El motivo por el que hay tantas personas excluidas del sistema financiero es una combinación compleja de diversas causas. Podemos resaltar la falta de avales crediticios de las personas y el poco interés histórico de los bancos por atender a los microempresarios", explica el gerente general de Foncap, Federico Wainhaus.

En esta misma línea, Julián Costábile, coordinador general de la Comisión Nacional de Microcréditos (Conami) del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, destaca que tenemos un contexto económico y productivo diferente al de los países vecinos donde el modelo está más desarrollado. Por este motivo, "no se puede aplicar el mismo modelo para la inclusión financiera".

Wainhaus enumera otras trabas que hacen que no hayan crecido al mismo ritmo que en otros países de América Latina. "La Argentina cuenta con muy bajo nivel de educación y cultura financiera en la población. Por otro lado, se nota una falta de profesionalización en el sector", afirma. "Por último -agrega-, las personas necesitan contar con información más confiable para tomar decisiones".

Ganas de crecer

La mayoría de los usuarios de los microcréditos son personas de bajos recursos que hacen changas, tienen emprendimientos informales y no cumplen con los requisitos para poder acceder a los bancos tradicionales. Para ellos, esta modalidad de préstamo es la única forma en la que pueden tener una pequeña inyección de capital.

Esta situación de desigualdad es la que detectó, en 1974, el ganador del Premio Nobel Muhammad Yunus, quien tuvo la idea de combatir la pobreza en su Bangladesh natal a través de pequeños préstamos a mujeres de bajos recursos para que pudieran desarrollar sus proyectos y mejorar su calidad de vida. Así fue como fundó la organización Grameen, cuyo modelo fue replicado en todo el mundo.

En nuestro país, los microcréditos tuvieron un boom en 2000 y hoy son varias las organizaciones que siguen trabajando en esta línea. "Las instituciones de microfinanzas basan su evaluación en otros aspectos no formales de la persona y de su reputación para evaluar su riesgo. Además, luego de otorgarle un préstamo, acompañan al prestatario durante la utilización del dinero en su emprendimiento", explica Wainhaus.

Ramona Cabrera vende empanadas y otras comidas caseras
Ramona Cabrera vende empanadas y otras comidas caseras Crédito: Gentileza

Costábile también pone el foco en la importancia del rol que cumplen las ONG en llevar adelante la inclusión financiera. "El microcrédito no es solo dar plata. Es importante brindar acompañamiento y capacitación", resalta.

En la Argentina existen 56 organizaciones dedicadas a esta tarea y casi todas reciben algún tipo de ayuda del Estado, como financiamiento, subsidios, asistencia y capacitación. La devolución de los préstamos permite sostener los fondos y que más emprendedores accedan al beneficio.

Inicialmente, los montos de dinero entregados oscilan entre los 8000 y 30.000 pesos. El tope máximo que fija la ley de promoción del microcrédito para el desarrollo de la economía social 26.117 es de 12 salarios mínimos ($114.000).

En el mundo, más del 70% de los tomadores de microcréditos son mujeres, y lo mismo sucede en la Argentina. Nicolás Xanthopoulos, coordinador general de Sumatoria (una plataforma de crowdfunding que conecta microemprendedores que necesitan capital para desarrollar su emprendimiento), explica que en este contexto millones de mujeres en todo el mundo encuentran en pequeñas unidades productivas, comerciales o de servicios (que en la mayoría de los casos se ejercen desde sus hogares) una herramienta necesaria para complementar tareas domésticas.

"Esta discriminación positiva está respaldada por una cantidad de estudios que demuestran que es más beneficioso prestarle dinero a una mujer, ya que el hombre generalmente suele utilizar sus ingresos de forma más egoísta, mientas que la mujer suele hacerlo pensando más en sus familias, sus hijos y su entorno, destinando los ingresos a bienes y servicios indispensables como alimentación y educación, entre otros", argumenta Xanthopoulos. Y agrega: "De esta forma, el empoderamiento femenino genera un efecto cascada que impacta económica y socialmente de forma positiva en la familia, en la comunidad y la economía en su conjunto".

Un premio para ideas con impacto

Hasta el 7 de julio, microemprendedores, organizaciones sociales que trabajan con microfinanzas y jóvenes de entre 18 y 29 años que desarrollan soluciones a problemas sociales podrán inscribirse al premio Propulsar, una iniciativa de Citi Argentina, Fundación Avina Argentina y Fundación La Nación. Inscripciones ingresando en www.propulsar.com.ar.

Dónde buscar apoyo y asesoramiento

1 Radim

Promueve la articulación entre las instituciones de microfinanzas y su participación mediante propuestas al Estado y a la sociedad civil www.reddemicrocredito.org

2 Foncap

Da apoyo financiero, servicios de fortalecimiento organizacional e impulsa la innovación de las instituciones de microfinanzas www.foncap.com.ar

3 Avanzar

Impulsa el desarrollo de los sectores vulnerables facilitándoles el acceso a microcréditos y capacitaciones gratuitas y abiertas al público www.avanzar.org.ar

4 Mujeres 2000

Trabajan en barrios vulnerables de la zona norte del Gran Buenos Aires, impulsando iniciativas de mujeres, jóvenes y familias www.mujeres2000.org.ar

5 Sumatoria

Es un sitio de crowdfunding que conecta a microemprendedores con quienes quieran darles una oportunidad con un aporte reembolsable www.sumatoria.org

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