Boca campeón de la Superliga. Un título que eleva todavía más a Guillermo Barros Schelotto en la historia azul y oro

Benedetto y Guillermo celebran
Benedetto y Guillermo celebran
Patricio Insua
(0)
10 de mayo de 2018  

Con esta nueva estrella que se encadena a la del torneo anterior, Boca se consagró bicampeón del fútbol argentino por tercera vez en los últimos 41 años, luego de las conquistas consecutivas en los torneos Apertura 1998 y Clausura 1999, primero, y Apertura 2005 y Clausura 2006, después. Además, en el plano internacional, en lo que va del milenio solo el conjunto de la Ribera logró defender la obtención de la Copa Libertadores al año siguiente (2000 y 2001) y es el único que lo consiguió en la Copa Sudamericana (2004 y 2005) desde la creación de ese certamen subcontinental. También, en el mismo período, Boca repitió la celebración por la Recopa Sudamericana (2005 y 2006). En estos doce títulos xeneizes enhebrados de a pares a lo largo de dos décadas hay un único protagonista que se repite: Guillermo Barros Schelotto.

Resumen del partido: Boca empató con Gimnasia y se consagró campeón - Fuente: Télam

4:41
Video

En los campeonatos fundacionales de la era de Carlos Bianchi en Boca, el Mellizo jugó 28 partidos y marcó 10 goles, mientras que en el enlace de los de Alfio Basile estuvo en 23 encuentros y consiguió tres tantos. En las copas festejadas frente a Palmeiras y Cruz Azul, Guillermo dio el presente en 18 partidos y gritó siete goles, en tanto que en las dos consagraciones por la Copa Sudamericana protagonizó 11 cotejos y anotó un gol. Aunque no tuvo participación, integró los planteles del bicampeón 2005-2006 de la Recopa Sudamericana, contra Once Caldas y San Pablo. Ya sin los botines ni la camiseta número 7, a cargo de la dirección técnica mantuvo a su equipo como líder durante más de 500 días en la Superliga, con un estupendo 71,9% (95 de 132) de los puntos en juego en ese lapso en el certamen local, y agregó otro par de vueltas olímpicas.

El recibimiento en la Bombonera al plantel campeón - Fuente: Twitter

0:19
Video

El Mellizo se convirtió en el sexto entrenador xeneize en ser bicampeón en la era profesional, después de Mario Fortunato (1934-1935), Alfredo Garasini (1943-1944), Juan Carlos Lorenzo (Metropolitano y Nacional 1976 y Copa Libertadores 1977 y 1978), Bianchi (Apertura 1998 y Clausura 1999 y Copa Libertadores 2000 y 2001) y Basile (Apertura 2006 y Clausura 2006 y Recopa Sudamericana 2005 y 2006).

El fútbol argentino llevaba 20 torneos con campeones distintos al inmediato anterior. No había un equipo que encadenase dos títulos desde aquel Boca 2005-2006, que tenía a Guillermo como futbolista. Después de más de una década, es nuevamente el conjunto azul y oro el que lo consigue, y otra vez con Barros Schelotto, aunque ahora en su rol de entrenador.

"Mucha alegría por haber conseguido el punto que nos hacía falta", destacó el ex número 7 al irse del estadio de Gimnasia, en una noche especial para él no solamente por la coronación sino también por lograrla ante el club del que surgió y del cual es hincha. "Hoy regalamos el primer tiempo. En el segundo salimos a jugar más, presionamos mejor y entonces marcamos la diferencia", comentó.

El festejo de los jugadores en el micro - Fuente: Twitter

0:12
Video

Los cuestionamientos a su conjunto han sido una constante en 2018, y con una sonrisa, aunque a la vez contrariado por las preguntas al respecto, rescató el nivel de sus dirigidos. "En la primera parte del campeonato, la diferencia que marcamos respecto a los demás fue notable. En esta parte, cuando empezamos a jugar cada tres días mientras los demás no jugaban cada tres días -nosotros teníamos que jugar los domingos, y por copa, los miércoles-, se hizo más difícil y tuvimos un montón de lesiones, pero supimos sacarla adelante. No llegamos a nuestro potencial en el juego, como sí lo hicimos en el primer semestre, pero también ganamos una cantidad de partidos; de hecho, fuimos el que más ganó. También la cantidad de goles marca el potencial que tenemos, y eso habla de que el equipo jugó bien", enfatizó Barros Schelotto. Ante la insistencia periodística, ya más serio pero sin perder las formas, fue concluyente en la réplica: "Si nosotros no jugamos bien, cómo jugarán los demás... No hay nadie que juegue mejor que Boca".

Con su estilo, Guillermo suele tener un trato cordial con la prensa. Sin embargo, desde hace más de un mes las prácticas son cerradas para los medios y las habituales conferencias de prensa de los viernes comenzaron a espaciarse. En ese intercambio con los periodistas en la sala Antonio Carrizo del complejo Pedro Pompilio, el entrenador siempre se mostró seguro de sí para destacar y defender las actuaciones de sus dirigidos.

En la conquista de la Superliga el cuerpo técnico utilizó a 28 futbolistas. Solo el arquero Agustín Rossi y Pavón -su hombre más decisivo a lo largo del torneo- fueron titulares en todas las fechas, mientras que el que menos participación tuvo fue el mediocampista central Julián Chicco, con apenas dos minutos contra Olimpo, en el debut en el certamen. El máximo goleador fue Darío Benedetto. Pese a la gran ventaja que dio al protagonizar apenas nueve partidos antes de romperse los ligamentos cruzados, nadie superó sus nueve tantos.

Con 18 vueltas olímpicas en Boca, discriminadas en 16 como futbolista y estas dos como director técnico, Guillermo Barros Schelotto se convirtió en el hombre que más títulos de campeón acopió en la historia del club, al superar los 17 que lo igualaban con Sebastián Battaglia (todos como jugador).

Ubicado desde hace muchos años en la historia grande xeneize, Guillermo ahora irá por dos logros inéditos en los 113 años de la institución: ser tricampeón argentino y también el primero en ganar la Copa Libertadores de América como futbolista y como entrenador azul y oro.

"El miércoles tenemos otro objetivo"

Apenas el árbitro marcó el final del 2-2 con Gimnasia, Guillermo Barros Schelotto bajó la mirada y apretó ambos puños. Fue su desahogo por el bicampeonato. Se abrazó con un auxiliar y enfiló hacia el centro de la cancha. Nunca perdió de vista que el objetivo -la meta crucial- es la Copa Libertadores. "Se hizo difícil al final, pero creo que fuimos justos ganadores de la Superliga", sostuvo. Y añadió, en relación al partido con Alianza Lima en La Bombonera: "El miércoles que viene tenemos otro objetivo". A continuación, el entrenador salió del centro de la escena y dejó que el festejo fuera de los jugadores. En su cabeza ya tiene el compromiso con los peruanos.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.