El indie de festejo: Mogwai toca hoy en la calle Corrientes

En su tercera visita a Buenos Aires Mogwai tocará esta noche, a las 21, en el Gran Rex
En su tercera visita a Buenos Aires Mogwai tocará esta noche, a las 21, en el Gran Rex
Joaquín Vismara
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10 de mayo de 2018  • 15:31

"Las palabras son muy innecesarias, sólo pueden hacer daño". Casi como si se tratara de hacer carne el estribillo de "Enjoy the Silence", de Depeche Mode, los escoceses Mogwai construyeron una carrera de más de dos décadas basada casi en su totalidad en la música instrumental. Desde 1997 a la fecha, la banda liderada por Stuart Braithwaite supo prescindir del papel predominante de la voz para construir un universo post-rock en el que es la propia música la que tensa o afloja el dramatismo, según lo amerita cada composición.

Con la melodía como casi único elemento narrativo, Mogwai edificó una carrera en la que las emociones pueden ir de la desolación en cámara lenta a la catarsis ruidosa de alto voltaje, una fórmula que se tradujo a varios trabajos para la pantalla grande en los últimos años.

Y aunque la economía de recursos es limitada, la banda sigue girando a la fecha sin conocer el concepto de descanso. Después de dos shows en Buenos Aires en 2012 y 2014, Mogwai regresa a la Argentina para presentar su último trabajo, Every Country's Sun, en el teatro Gran Rex. "Tratamos de trabajar lo más que podamos para empujarnos a seguir adelante. Ves a las bandas jóvenes y muchas se ponen en holgazanas a veces. No salen de gira ni graban con frecuencia, y así es como no llegan a ninguna parte. Nosotros siempre intentamos hacer todo lo que podamos", cuenta el guitarrista y tecladista Barry Burns, tratando de explicar la llegada de su banda a la avenida Corrientes sin un estribillo coreable entre manos.

-Lograron tener una carrera exitosa por más de dos décadas con un repertorio en gran parte instrumental ¿Cómo lo explicarías?

-Si sos un músico que no saca discos ni sale a tocar, básicamente sos un desempleado. Si no estás trabajando todo el tiempo, podés vivir de vacaciones, pero no te vas a volver mejor en lo que hacés. Igual, no deja de sorprenderme, porque hacemos lo que queremos, y así y todo, la gente decide venir a vernos.

-En los últimos años, Mogwai realizó varias bandas de sonido, como el documental sobre Zinedine Zidane, la serie francesa Les Revenants o el film Atomic. ¿Cómo llegaron a explotar esa veta en su obra?

-Supongo que tiene que ver con que la gente que hace películas hoy en día no quiere esas cosas con cuerdas a lo Hans Zimmer. Puede ser muy aburrido para la gente darles siempre el mismo tipo de música, y eso puede haber tenido mucho que ver. También, mucha de nuestra música suena cinematográfica, lleva sola a ese ambiente.

Mogwai - Fuente: YouTube

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-¿Y de qué tipo de películas creés que sus primeros discos servirían como banda de sonido? Se dijo que habían intentado musicalizar Blade Runner 2049.

-Cine de terror clase B, o tal vez algún documental que sea realmente deprimente (suelta una carcajada). Lo de Blade Runner hubiera estado muy bueno, porque además hubiéramos podido hacerla sonar de una manera completamente distinta a la original de Ridley Scott. Hicieron un trabajo muy bueno, pero es bastante parecido a la de Vangelis, y creo que hubiera estado bueno hacer algo nuevo.

-En sus últimos discos, la voz tiene un rol mucho más predominante en sus canciones. ¿Cómo llegaron a romper su propia norma estética?

-Es la necesidad de querer hacer algo diferente todo el tiempo. Si fuiste una banda instrumental la mayor parte de tu carrera, la manera de hacer algo diferente es hacer una canción cantada. A veces Stuart trae una canción con letra, no pasa seguido, pero es un último recurso para evitar que una buena idea termine en la basura. Es como decir "Hey, intentemos hacer una canción pop", y termina siéndolo. pero a nuestra manera, claro.

-Y antes de que tuvieran letras, ¿de dónde salían los títulos de las canciones de sus discos?

De los diarios o de charlas de borrachos con nuestros amigos (se ríe). Muchas veces salen de diálogos que tenés con alguien. Pensás que entendiste lo que te dijeron, pero en realidad escuchaste cualquier cosa. Está este tema, "The Sun Smells Too Loud" ("El sol huele muy alto"), que se lo debemos decididamente al alcohol. Estábamos hablando de la sinestesia, que hace que alguna gente tenga una alteración en sus sentidos y asocie sonidos a un color determinado. No recuerdo quién fue, pero todos nos reímos y pensamos "Ahí está el título de una canción".

-Viajaron a grabar su último disco a Estados Unidos justo antes de que Donald Trump fuera nombrado presidente ¿Influyó eso en el clima general de Every Country's Sun?

-No tanto. Llegamos allá después de la elección y antes de su asunción. Tratamos de ignorarlo, pero al final del día era como tener un loro en el hombro al que no podías esquivar por todos los desastres que se mandó. Por suerte, también teníamos nuestros propios desastres de los cuales ocuparnos, así que tratamos de concentrar la atención ahí.

-Los recitales de Mogwai se caracterizan por tener momentos de ruido extremo durante varios pasajes del show. ¿Los afectó alguna vez la exposición a tanto volumen?

-Es raro lo que te voy a decir, pero es verdad. Uso protección auditiva desde hace muchísimos años, pero hace poco tuve una hija y fueron sus gritos los que agravaron mi tinnitus. Sé que parece ridículo: toco en Mogwai, pero lo que realmente perjudicó mis oídos fue mi hija. Puede llegar a ser una pesadilla, sobre todo en los viajes en auto.

"Nunca hicimos amistades"

Las rivalidades en la música no tardan en aparecer, y si no se dan de modo orgánico, hay que salir a buscar un enemigo de alguna forma. Mogwai llevó las cosas un poco más allá a fines de los noventa, cuando incluyó como parte de su merchandising una remera con la frase "Blur: are shite" (Blur es una mierda). Entre risas, Burns recuerda: "Fue obra de un amigo nuestro, que pensó que sería una gran idea y nos empujó a hacerlo. Pensábamos que sólo cuatro o cinco personas la iban a comprar, pero terminó siendo la más vendida de nuestra carrera. Con el tiempo nos arrepentimos, porque fue un poco infantil de nuestra parte, pero fue algo muy gracioso". La banda planeó una segunda remera superadora con el slogan "Gorillaz: even worse" (Gorillaz: aún peor), pero desistió tras un encuentro fortuito con Damon Albarn. "Fue un vuelo bastante vergonzante, desde Irlanda a Inglaterra. Estábamos en el mismo avión y fue bastante incómodo. Al menos yo no lo disfruté demasiado", reconoce Burns.

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