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Las otras Venecias de Europa: Ámsterdam y Annecy

Las ciudades con canales tienen un encanto especial
Las ciudades con canales tienen un encanto especial Crédito: Agustina Dillon
Están rodeadas por canales y repletas de puentes. Más allá de las similitudes entre ellas, cada una tiene características que la hacen única.
Agustina Dillon
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9 de mayo de 2018  • 16:44

Venecia es un clásico de los clásicos. ¿Quién no volvió fascinado después de recorrer los puentes y los canales y de escuchar a los gondolieri cantar o tararear una melodía? Lo lindo es que hay buenas noticias para los fanáticos de la ciudad de los canales: existen otras “Venecias” en Europa. Y justamente, como están rodeadas por canales y repletas de puentes, a Ámsterdam se la conoce como “la Venecia del Norte”, y a Annecy se la llama “la Venecia de los Alpes”. Más allá de las similitudes entre las tres ciudades, cada una tiene características que las hacen únicas.

Caminar por Annecy es como entrar en el set de La Bella y la Bestia: los postigones de colores que se abren y dejan entrever a una señora que elige mirar a la gente pasar en lugar de prender la tele; las panaderías donde los habitantes compran una baguette recién horneada todas las mañanas y los mercados de flores y de quesos, dan ganas de quedarse a vivir.

Caminar por Ámsterdam es cruzarse con miles y miles de bicicletas, ver vidrieras que uno nunca hubiese pensado que existían y sorprenderse con el Barrio Rojo y el origen de su nombre.

UN PRIMER VISTAZO

Al ver fotos de Ámsterdam y Annecy, saltan a la vista algunas de las diferencias entre ambas ciudades. Annecy parece haber quedado congelada en el tiempo. Si bien sus orígenes se remontan a la época neolítica, la ciudad se conoce por ese nombre desde el siglo XI. El castillo que se erige sobre Annecy, que hoy alberga el Museo de los Alpes y el Observatorio Regional de los Lagos Alpinos, se comenzó a construir en el siglo XII. Fue residencia del conde de Ginebra y luego pasó a manos de los duques de Saboya.

Imágenes de cuento en cada esquina, en Annecy
Imágenes de cuento en cada esquina, en Annecy Crédito: Agustina Dillon

Otro de los edificios históricos más importantes de Annecy es el Palacio de la Isla, construido en 1132. Según dicen, le sigue a la torre Eiffel en la lista de los monumentos más fotografiados de Francia. En la Edad Media, fue la residencia de los señores de Annecy, pero más tarde sirvió de cárcel, fue la Casa de la Moneda y, durante la Segunda Guerra Mundial, recuperó por un tiempo su antigua función de sitio de reclusión. Hoy, en este palacio funciona el Centro de Interpretación de la Arquitectura y el Patrimonio de Annecy.

Pasear por los mercados de flores, quesos y delicatessen nos transporta a otras épocas. Gracias a una francesa que conocí en el tren, tengo en mi poder una lista de los que hay que probar en esta región: Beaufort, Abondance y Reblochon. El vendedor de quesos, a juzgar por su edad, posiblemente trabaje en este mercado hace más de cinco décadas.

Ámsterdam, a pesar de ser también una ciudad medieval y de tener mucha historia, hoy se destaca por ser una ciudad moderna y vanguardista. Para muchos, una de las grandes atracciones de la Venecia del Norte es la libertad y la tolerancia que se respira en el ambiente. Una de las formas en las que se manifiesta es la cantidad de inmigrantes que recibe, provenientes de todas partes del mundo. Ámsterdam se jacta de tener habitantes de 178 nacionalidades diferentes, que la convierten en una ciudad multicultural y cosmopolita.

Ámsterdam se destaca por ser una ciudad moderna y vanguardista
Ámsterdam se destaca por ser una ciudad moderna y vanguardista Crédito: Agustina Dillon

Hasta 2010, para los inmigrantes y los locales conseguir un lugar donde vivir era muy fácil: la ocupación de viviendas no se consideraba un delito. Por lo tanto, si alguien encontraba que una vivienda había estado vacía por al menos un año, podía entrar sin violencia e instalarse allí hasta que sus propietarios desearan utilizarla. Si bien este tipo de ocupación ya no es legal, Ámsterdam sigue siendo un emblema del movimiento okupa.

GASTRONOMÍA

Inevitablemente, la diversidad cultural de Ámsterdam se trasladó a la comida. Además de la gastronomía de Indonesia, que llegó a la ciudad como legado colonial, es curioso ver la gran cantidad de restaurantes de comida argentina que hay por todas partes. Entre ellos se encuentran Los Argentinos, Luna y Amigo. ¿Cuál será el motivo de que haya tantos? ¿Será el amor que tienen los holandeses por su reina Máxima? ¿O será que valoran la calidad de la carne argentina?

A pesar de que hay muchos restaurantes de comida internacional, la comida holandesa no queda relegada. Si uno quiere atenerse a probar los platos típicos del país, una parada obligada son los afamados puestos de arenques, que los locales comen enteros y crudos.

Holanda también se destaca por sus quesos y, como no podía ser de otra forma en Ámsterdam, que está plagada de museos, hay uno dedicado únicamente a este producto lácteo muy cerca de la famosa casa de Anna Frank. También hay que probar los stoopwafels, una especie de oblea de dos tapas rellena con jarabe.

Las zanahorias de Ámsterdam son iguales que las de otras partes del mundo, pero su color naranja se lo debemos a los holandeses, que en honor a la casa real de Orange impusieron las semillas de las zanahorias naranjas. Y, por supuesto, en Ámsterdam también hay un museo dedicado a las zanahorias.

Que la cerveza es otra de sus especialidades no es una novedad. Ámsterdam es la cuna de Heineken, y ya nos había dicho una pareja de argentinos que conocimos en Turín que en esta ciudad se toma cerveza a cualquier hora y a montones. Por ese motivo, no sorprende tanto escuchar que sacan alrededor de 1000 bicicletas al mes de los canales.

El contraste con Annecy en cuanto a la comida es notable. La Venecia de los Alpes se enorgullece de su tradición culinaria, al igual que tantas otras ciudades francesas. El vino es la bebida por excelencia, ya que la ciudad se encuentra dentro de la ruta de los vinos de Saboya. En lugar de encontrar restaurantes de distintos lugares del mundo, en Annecy es posible comprobar por qué el país está tan orgulloso de su cocina: se puede pedir quiche, fondue, raclette o una tartiflette, todos platos en los que el queso es el ingrediente estrella.

Una panadería tradicional en Annecy
Una panadería tradicional en Annecy Crédito: Agustina Dillon

Mientras que en Annecy podemos deleitarnos con una tartiflette aux champignons, en Ámsterdam algunos turistas buscan probar otros tipos de hongos. Si bien desde 2008 se prohibió la venta de hongos alucinógenos en Holanda, en los smartshops de Ámsterdam aún se venden trufas con efectos similares. En los famosos coffee shops, que también despiertan la curiosidad de muchos viajeros, se puede comprar legalmente hasta 5 gramos de cannabis. El consumo, sin embargo, está permitido únicamente dentro estos establecimientos, y hacerlo en la calle o en lugares públicos está penado por la ley.

HISTORIAS Y CURIOSIDADES

Una vista típica de Ámsterdam desde los canales
Una vista típica de Ámsterdam desde los canales Crédito: Agustina Dillon

Podríamos comparar también las tiendas tradicionales de Annecy, en las que se venden alimentos y souvenirs, con las tiendas excéntricas de Ámsterdam. ¿Alguna vez pensaron que podría existir un negocio que vendiera únicamente patitos de goma, por ejemplo? ¿O la tienda que solo vende cepillos de dientes?

Si nos acercamos al Barrio Rojo, encontramos otro tipo de tiendas: los sex shops, las tiendas de lencería erótica, los locales con cabinas para ver videos porno e incluso un local en el que únicamente se venden preservativos.

En Ámsterdam, al igual que en el resto del país, la prostitución es legal y está regulada. El Barrio Rojo es el distrito en el que se concentran los burdeles. Las prostitutas se muestran detrás de grandes ventanales, donde intentan llamar la atención de algún cliente.

Existe una teoría que indica que el origen del nombre del Barrio Rojo surgió en el siglo XIX, cuando los empleados ferroviarios que visitaban la zona dejaban sus faroles rojos encendidos en la puerta de los burdeles para que pudieran localizarlos en caso de requerirlos. Hoy en día, en este barrio, siguen predominando las luces rojas, pero también se ven algunas luces azules, que indican que quien ofrece el servicio es transexual.

El dicho de que todo tiempo pasado fue mejor no aplica necesariamente a Ámsterdam: hubo una época en la que la ciudad no se caracterizaba por su tolerancia, sobre todo en materia religiosa. En 1578, protestantes extremistas tomaron el control de la ciudad y, durante dos siglos, los católicos se vieron obligados a esconderse para rezar. Uno de los ejemplos es la Petrus en Pauluskerk, la Iglesia de Pedro y Pablo, que fue un lugar de culto clandestino y aún hoy se puede visitar.

En cambio, Annecy fue una ciudad que acogió a los cristianos perseguidos en la época en la que eran cuestionados por los protestantes. En 1530, Ginebra estaba bajo el dominio de los calvinistas, por lo que el obispo de Ginebra debió trasladarse a Annecy. Algunos años más tarde, sería sucedido por San Francisco de Sales, cuyo cuerpo yace en la Iglesia de la Visitación. Fueron tantas las órdenes que llegaron a Annecy durante la época de la Reforma Protestante que en aquel entonces se la conocía como la Roma de los Alpes.

LOS CANALES Y EL DISEÑO URBANO

Por los nombres que recibe Annecy, que la asocian con Roma y con Venecia, queda claro que sus lazos con Italia fueron siempre muy fuertes. Geográficamente, hay un elemento que une a esta ciudad medieval con el país de la pizza y la pasta: los Alpes. En Annecy, esta cordillera es el telón de fondo, y los canales y el lago, los protagonistas.

El lac d’Annecy es uno de los más limpios del mundo.
El lac d’Annecy es uno de los más limpios del mundo. Crédito: Agustina Dillon

El lac d’Annecy, formado hace miles de años del deshielo de los glaciares alpinos, es uno de los más limpios del mundo. Al caminar por los Jardines de Europa, el parque que rodea el lago, es fácil entender por qué Paul Cézanne quiso plasmarlo en su famosa obra El lago azul. El color azul intenso del lago y el cielo se mezcla con el verde de las montañas, que suman nuevas tonalidades a los colores brillantes de las casas de Annecy. No habrá góndolas, pero se puede pasear en botes y disfrutar de la ciudad desde el agua.

Ámsterdam, si bien también está rodeada de agua, es una ciudad en la que el hombre le ganó territorio a la naturaleza. Incluso su nombre hace referencia a las acciones que realizó el hombre para mantener el agua bajo control: la palabra Ámsterdam surge a partir de la conjunción entre Amstel, el río de la ciudad, y la palabra dam, que significa “represa”.

Por las condiciones del terreno, algunas de las casas de Ámsterdam tienen una cierta inclinación. Sin embargo, en otros casos, el verdadero motivo de que las casas estén torcidas hacia adelante es otro. Como antiguamente se cobraban impuestos según el ancho de las fachadas, se buscaba construir casas angostas. Si se mira hacia arriba, se pueden ver ganchos y poleas en los edificios, que es el sistema que se utiliza durante las mudanzas para bajar y subir muebles. Con la inclinación, se logra que no se choquen con las paredes. Esa es la función que cumplen también los espejos que se ven en algunas de las ventanas de la ciudad.

Hay Venecias para todos los gustos. Quienes disfrutan de los paseos por pueblos pintorescos que parecen el set de una película, descubrirán en Annecy un lugar donde sentirse dentro de una maqueta. Quienes buscan experimentar sensaciones nuevas, conocer museos de todo tipo y encontrar una ciudad que los sorprenda, disfrutarán de todo lo que tiene para ofrecer Ámsterdam. Cada una de estas Venecias tiene su encanto particular y les dan a quienes los visitan la posibilidad de observarlas desde una perspectiva especial: el agua.

Ámsterdam

  • Cómo llegar. Vuelos directos de KLM. Vuelos internos desde las principales ciudades de Europa
  • Dónde comer. Frens Haringhandel (Koningsplein) o Rob Wigboldus Vishandel (Zoutsteeg 6), para probar los arenques van Wonderen Stroopwafels (Kalverstraat 190). Febo (Leidsestraat 94), para probar distintos platos que se ofrecen en dispensers
  • Otras ciudades cercanas para visitar. Rotterdam, Holanda. Utrecht, Holanda. Giethoorn, Holanda

Annecy

  • Cómo llegar. Tren desde París. Tren desde Lyon
  • Dónde comer. Le Boulanger du Faubourg (11 Fbg Sainte-Claire). Mercado de Annecy (Rue Sainte-Claire). La Croustille (8 Rue du Lac)
  • Otras ciudades cercanas para visitar. Lyon, Francia. Turín, Italia. Ginebra, Suiza.

Por Agustina Dillon

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