Jazmín Chebar

Tiene 26 años; es diseñadora y uno de los ocho miembros del jurado del concurso
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4 de junio de 2000  

Un chiste de Maitena se confunde entre los dibujos de la nueva colección de Jazmín Chebar. Fotos y recortes de revistas llenan de vida el taller donde trabaja esta diseñadora, en Palermo.

Sobre el escritorio hay varias carteras, y Chebar debe decidir cuáles serán incluidas en la próxima colección. Toma una, se la prueba, escucha las opiniones favorables de sus colaboradoras, discute cuántas se harían y lo piensa unos segundos. Entonces dice, con voz dulce y segura: "¿Saben qué? No".

Con 26 años y dos locales propios sobre Libertador, ella está lejos de ser sólo "la hija de" los dueños de La Clocharde, León y Susy Chebar. "Tener un apellido conocido en el ambiente tiene sus pros y sus contras -asegura-. Por un lado, te ayuda y, por otro, te pueden bajar de un hondazo, justamente porque lo que hacían mis viejos era de una calidad impresionante. Eso es mucha presión." Chebar se cuenta entre los ocho integrantes del jurado de La Puntada Inicial, el concurso destinado a nuevos diseñadores que fue organizado por la Revista de La Nacion y Vitamina Buenos Aires. El ganador será premiado con la producción y la comercialización de sus diseños por parte de Vitamina.

Aunque trabajó con sus padres desde muy chica, Chebar aclara que su estilo no es el mismo. "La idea es que la ropa sea linda, moderna, ponible y cómoda -explica-. Que sea alegre, pero que no llame tanto la atención como para que la gente se dé vuelta cuando entrás; que sea diferente, pero no ese diferente que hace que seas rara o el centro de atención. Me gusta mucho usar colores y mezclarlos, y ver que tengo clientas que son muy distintas unas de otras y que cada una combina su ropa de acuerdo con su estilo."

La edad de sus clientas varía entre los 20 y los 50 años, y entre ellas se cuentan Cecilia Roth, Cecilia Dopazo y Julieta Ortega. Lo que más se vende es la ropa de cuero, los suéteres hechos a mano y los zapatos, y muchas prendas son diseñadas en forma exclusiva.

"Creo que es alucinante que alguien no quiera estar igual que el de al lado, porque nadie es igual a nadie -opina Chebar-. Llegó un momento, en todo el mundo, en el que todos estábamos vestidos igual: del mismo color, con la misma tela... Pero el minimalismo llegó a su punto de saturación. Como todas las modas, cumplió su ciclo. Ahora en cada temporada no hay una tendencia, sino millones. Antes todo el mundo quería copiar a un diseñador de moda y hoy cada uno quiere ser totalmente diferente de los otros, tener un nombre propio." Durante cuatro años estudió diseño de modas en la Parsons School de Nueva York. En la capital del mundo, trabajó en Valentino y en Donna Karan, y hoy vende sus propios diseños en varios locales. Su explicación de por qué volvió a la Argentina es tan simple como ella: "Yo amo Nueva York, pero además del trabajo necesito de otras cosas para estar bien. Mi familia está acá, y para mí eso es muy importante". De regreso en el país, trabajó en Vitamina de Buenos Aires. Según Chebar, antes de "largarse a pleno", es necesario que los nuevos diseñadores tengan experiencia en una empresa de ropa, "para saber dónde estás parado, aunque cuando te decidas a hacer lo tuyo hagas todo lo contrario". El problema en la Argentina, observa, es que "no hay un abanico de marcas para poder elegir, y las más grossas no tienen más de cuatro o cinco diseñadores".

"Yo aprendí mil veces más trabajando que estudiando -confiesa-. Esta es una carrera en la que no necesitás tener un título. Por ahí fuiste a la mejor Universidad del mundo y eso no significa que vayas a ser un buen diseñador. El estilo no lo aprendés de esa manera."

Como consejo para los nuevos diseñadores, Chebar aclara que "depende del negocio que quiera hacer cada uno: hay gente que quiere hacer plata y otra a la que no le importaría vender una camisa por mes porque es el placer de su vida hacerlas a mano. Para mí, lo importante es seguir con lo que te gusta".

E-mail: lapuntadainicial@lanacion.com.ar

lapuntadainicial@vitaminabuenosaires.com

Dudas

-¿La autorización de mis padres debe ser por medio de un escribano o simplemente escrita y firmada por ellos?

-La autorización puede ser escrita y firmada por los padres. Debe incluir los números de documento de ellos y del o de la participante.

-¿El prototipo en tamaño real va a ser devuelto a los diseñadores? -No.

-¿Cómo consigo las bases del concurso?

-En La Nacion (Bouchard 557) o en cualquier local de Vitamina.

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