Cómo proteger tu casa de los ruidos molestos

Para la correcta aislación acústica hay que elegir materiales durables y resistentes al fuego. FOTO: Gentileza Knauf.
Para la correcta aislación acústica hay que elegir materiales durables y resistentes al fuego. FOTO: Gentileza Knauf.
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11 de mayo de 2018  • 19:32

Es un clásico. Cada día, a las 2 AM escuchás a tu vecina lavando los platos. También, sabés que el del 4° B es DJ porque tus paredes tiemblan cuando empieza a preparar su set y que la de arriba vuelve del trabajo a las 18, porque sus tacos se clavan en tus oídos. Estos ruidos forman parte de nuestra vida: se filtran por pisos, techos, muros y ventanas. ¿Hay un modo de no invadir ni ser invadido? Hay varios. La aislación acústica es una solución que sirve tanto para evitar que los ruidos molestos de la calle entren en nuestras viviendas como para crear ambientes con confort para músicos, locutores y más.

Para la Organización Mundial de la Salud, la contaminación auditiva en las ciudades es una de las causas de enfermedades como el insomnio, la falta de concentración para trabajar o estudiar y hasta la hipertensión. Por suerte, tanto para viviendas ya construidas como para las que se están levantando, el mercado ofrece productos que logran protegerlas.

"Entre los materiales que se pueden utilizar para aislación hay desde pesados (hormigón armado y ladrillos macizos) hasta tecnológicos (tabiques en Drywall, como placas de yeso en sus versiones ST de 15 mm o más sofisticadas como una placa Diamant). Para la absorción acústica, es cierto que la oferta en el mercado es enorme, pero hay que elegir productos que sean durables en el tiempo y que además resulten resistentes al fuego, y no solo de forma superficial sino de modo integral", explica Marilita Giuliano, arquitecta, especialista en acústica y jefa técnica comercial de Knauf.

Entre los materiales absorbentes se cuentan las maderas, las telas, las placas de aislación y los piso flotante con cámara de aire. FOTO: Gentileza Knauf.
Entre los materiales absorbentes se cuentan las maderas, las telas, las placas de aislación y los piso flotante con cámara de aire. FOTO: Gentileza Knauf.

La diseñadora Maga Muchnik suma otros materiales para limitar la invasión sonora: "Por ejemplo, los géneros de tapicería son buenos absorbentes de los rebotes, al igual que las cortinas y paneles en las ventanas. En cuanto a carpintería, las de PVC traen una opción de doble vidrio que es perfecta para frenar el ruido externo".

"Otro tema importante es la absorción que brindan, por ejemplo, las placas Cleaneo Alustik, de Knauf, que también atrapan los olores. Son funcionales para livings, home theaters o comedores diarios. También sirven las placas de fibra de madera que se pueden pintar y no pierden sus propiedades acústicas. Las Heradesign son ecológicas y descontracturadas", señala Giuliano. Exceptuando casos extremos como lindar con un salón de fiestas, se puede adosar a la pared un revestimiento acústico en drywall (de construcción en seco). En cuanto a pisos, para esta arquitecta lo mejor son los Gifafloor machimbrados, que se apoyaron sobre una manta elástica de alta densidad (80 Kg/m3).

Que los músicos tomen nota

"Mi vecino golpeaba mi puerta y me decía: 'Jorge, estoy tomando un Malbec. La copa vibra'. Sonreía, pero le llegaba la oscilación que la música produce", cuenta Jorge Tenesini, arquitecto y tecladista del grupo Bad Dreams.

Cuando un músico está pensando en su estudio debe tener en cuenta dos variantes. "La primera es la de las frecuencias bajas, no audibles pero que se transmiten por tierra y generan vibraciones. Son las que movían la casa del vecino. La segunda son las frecuencias medias, que reproducen la voz", describe Tenesini.

Para que un ambiente esté totalmente aislado hay que tratar pisos, paredes y techos. "Para bloquear la tierra hay que colocar cámaras de aire o pisos flotantes. En cuanto a los muros, se debe respetar varios pasos: primero poner bandas elásticas entre los paneles de perfil zincado, luego colocar lana mineral y un barrier (barrera) que frena las frecuencias medias. Arriba se atornilla la placa de roca de yeso. Por último, los cielos rasos se tienen que suspender y hay que colocar una placa perforada", enumera.

Además de los materiales específicos para la construcción, Tenesini aporta secretos fundamentales para aumentar el confort acústico de la sala, es decir, para que quién esté en su interior pueda disfrutar del sonido. "Las paredes no deben ser paralelas, porque el rebote genera resonancias molestas. Siempre es recomendable colocar una placa de espuma acústica (sí, esas que parecen maples de huevos), ya que el sonido entra en su forma cónica y se descompone".

En cuanto a las ventanas, las de las salas de grabación deben tener un cuidado especial. "En estos casos se utiliza un doble o un triple vidriado, con vidrios de 8 mm de espesor y la segunda capa de aire no debe ser del mismo ancho que la primera para no producir resonancia. Además, hay que usar marco de polímero con sistema de burlete y bisagra multipunto. Un detalle: que el cristal esté levemente inclinado hacia abajo evita que el rebote de la música se propague por todo el ambiente", resume Tenesini.

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