Nueva era: tras el giro de Trump, Israel recobra protagonismo en la región

En el 70 aniversario de su fundación, el país vuelve a recuperar la iniciativa impulsado por el rediseño de las políticas de la Casa Blanca
En el 70 aniversario de su fundación, el país vuelve a recuperar la iniciativa impulsado por el rediseño de las políticas de la Casa Blanca
Rubén Guillemí
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13 de mayo de 2018  

El sincericidio invadió Medio Oriente . Estados Unidos abandona mañana toda formalidad y ya no busca conciliar entre Israel y los palestinos. Con una lluvia de misiles sobre Siria , Israel dejó de actuar como si esa guerra civil le fuera un conflicto ajeno. Y ahora que Washington se fue del acuerdo atómico, Irán dijo que se siente con las manos libres para "acelerar la carrera nuclear", según afirmó su canciller Mohammad Javad Zarif.

En el medio, está más muerto que nunca el "proceso de paz" de israelíes y palestinos, cuatro años después del último encuentro cara a cara.

Israel llega así mañana a sus 70 años de vida con un renovado protagonismo en el escenario de Realpolitik abierto por Donald Trump , que ofrece como regalo de cumpleaños la mudanza de su embajada de Tel Aviv a la disputada Jerusalén .

"La estrategia de Trump en Medio Oriente es alinearse plenamente con sus socios tradicionales, especialmente Israel y Arabia Saudita, para aislar a Irán y sus aliados", explicó a LA NACION el experto en la región Henry Rome, del Eurasia Group.

Para el analista basado en la capital norteamericana, los actos por la inauguración de la nueva sede diplomática "seguramente desatarán varias semanas de protestas palestinas en Gaza y Cisjordania, y quizás también en Jerusalén. Pero probablemente no haya una ola de violencia generalizada en Israel debido a la continua cooperación antiterrorista con la Autoridad Palestina".

Pero los nuevos carteles indicatorios sobre la avenida Hebrón en Jerusalén Occidental que dicen en hebreo y en inglés "US Embassy", esconden un cambio que supera lo anecdótico de la mudanza. En diciembre pasado, Trump decidió romper con siete décadas de neutralidad norteamericana y dijo que reconocía a la Ciudad Santa como la capital de Israel.

El estatus de Jerusalén (nombre que paradójicamente quiere decir en hebreo "casa de la paz") es uno de los temas más álgidos de la política internacional desde 1948. Cuando finalizó el mandato británico, Naciones Unidas estableció la creación de un estado israelí y otro palestino, y dictaminó que toda Jerusalén (ciudad santa para judíos, cristianos e islámicos), tendría un estatus internacional bajo administración de la ONU.

En la guerra árabe-israelí que siguió a su creación, Israel capturó el sector occidental, que precisamente está al oeste de lo que hoy es la autopista 60, cerca de donde está el consulado y desde mañana embajada de Estados Unidos. Luego, en el enfrentamiento de 1967, Israel ocupó la parte oriental que incluye la ciudad amurallada, con el Muro de los Lamentos judío, el Domo de la Roca islámico y el Santo Sepulcro cristiano.

Aunque la ONU les exigió que retornen a las fronteras anteriores a 1967, o sea que se mantenga en el sector occidental, los israelíes declararon en 1980 a toda Jerusalén como su capital "eterna e indivisible".

En 1995, mucho antes del sincericidio de Trump, el Congreso norteamericano también reconoció a Jerusalén como capital de Israel, pero ningún presidente se había animado a ponerle su firma a esa decisión.

La reacción palestina

El impacto que tendrá el regalo de Trump solo puede ser comprendido en términos árabes con una comparación que ofrece el embajador de Palestina en la Argentina, Husni Abdel Wahed. "Es como si un país decidiera trasladar su embajada ante el Reino Unido desde Londres a las islas Malvinas. ¿Cómo se sentirían los argentinos? ¡Eso es legitimar una ocupación!", se quejó ante LA NACION.

"Con este reconocimiento, Trump viola la base de todas las relaciones internacionales. Resulta que un país como Israel puede ocupar el territorio de otro país, y el amo y señor del mundo decide darle su aprobación", agregó el diplomático.

Wahed dijo con ironía que Washington ha sido "más parcial que Israel en las negociaciones con los palestinos", a las que se niega a llamar "proceso de paz", porque "tuvo mucho de proceso y nada de paz".

Otro frente que hace ya siete años olvidó lo que es vivir en paz, está apenas cruzando los 79 kilómetros de frontera con Siria.

Roni Kaplan, exvocero de las Fuerzas de Defensa Israel y actual conferencista en temas de seguridad, realizó para LA NACION un análisis estratégico-demográfico sobre la decisión de Israel de lanzar sus misiles sobre posiciones iraníes en Siria.

"La minoría chiita alawita a la cual pertenece el presidente sirio Bashar al-Assad era el 12,7% de la población antes de la guerra. Con la salida de más de 5,5 millones de refugiados, el porcentaje de alawitas es hoy casi el doble. Y en los últimos meses Irán -la potencia chiita- estuvo transfiriendo armamento avanzado a Siria para atacar a Israel", explicó Kaplan.

"Israel no puede permitir entonces que Irán construya en Siria la base bélica que armó en los últimos años en el Líbano con Hezbollah. Es decir, no puede haber un Hezbollah 2 en Siria", agregó el experto militar.

En este clima bélico pueden resultar sorprendentes los festejos de dimensiones olímpicas que Israel prepara para estos días para celebrar sus 70 años, con espectáculos multitudinarios y toda la tecnología.

Pero al fin y al cabo, la guerra acompaña a Israel desde el día siguiente a su nacimiento, cuando Ben Gurion proclamó: "La esperanza de dos mil años de ser un pueblo libre en nuestra tierra".

Tres frentes de conflicto

Israel está actualmente implicado en por lo menos tres frentes, fruto de años de desencuentros y de heridas abiertas

Siria

Siria e Israel arrastran una enemistad histórica que en los últimos años se tradujo en más de 100 bombardeos israelíes lanzados sobre territorio sirio en el marco de la guerra civil. El último operativo se hizo contra 70 presuntos objetivos militares iraníes

Gaza

La frontera de Israel con la Franja de Gaza se encuentra en constante tensión desde 2005, cuando las tropas y los colonos israelíes se retiraron del territorio ocupado, y es objeto de recurrentes escaladas, como la guerra de 2014, que dejó más de 1800 muertos

Líbano

Hogar de Hezbollah, el grupo islamista chiita aliado de Irán, el Líbano es otro foco de fricciones y conflictos, el más reciente de los cuales fue la guerra de 2006, que duró 34 días y dejó cerca de 1200 muertos del lado libanés y unos 200 del lado israelí

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