Las embarazadas pueden elegir la luz, la posición y hasta la música de fondo

Eusebia Fernández con Luan, recién nacido
Eusebia Fernández con Luan, recién nacido Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno
El hospital maternal de Moreno se convirtió en un ejemplo del parto respetado y su gestión se replicó en cinco provincias
Evangelina Bucari
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14 de mayo de 2018  

Sus salas de parto son muy distintas de las de cualquier maternidad convencional. Al entrar, la primera sensación es la de un ambiente muy íntimo y cálido. La luz es tenue, hay un suave color rojizo en las paredes y un montón de elementos que no se ven en otras instituciones. Todo está dispuesto para que las "usuarias" (como denominan a las futuras madres) puedan elegir cómo parir. Pueden hacerlo paradas, agarradas a unas telas llamadas lianas, sentadas en un banco especial, sobre una pelota inflable (como las de pilates) o en cuclillas.

Se trata de la Maternidad Estela de Carlotto (MEC), un hospital maternal público provincial de baja complejidad ubicado en el partido de Moreno, que fue creado en 2013 en línea con la ley nacional de parto respetado. Se convirtió en cinco años en ejemplo y modelo a seguir: lograron reducir al máximo las prácticas invasivas, bajar la tasa de cesáreas y poner el foco en el deseo de las mujeres, sus bebés y las familias.

Su eslogan es "Nacer mejor es vivir mejor". Por eso, "las mamás pueden elegir cómo, dónde y con quién parir, siendo acompañadas por el equipo de salud durante todo el proceso del nacimiento", explica Eduardo Fernández, obstetra y director ejecutivo de la maternidad.

Además, si las mujeres quieren, es posible poner una música tranquila en cualquiera de los equipos que hay en los cuartos o incluso prender sahumerios. Pueden presenciar el parto no solo el padre, sino también otros familiares, siempre que no desborden el espacio.

El diseño sigue el modelo de Unidades de Trabajo de Parto, Parto y Recuperación de la Mujer (UTPR), en las que todo el proceso ocurre en un mismo lugar y donde la mujer y sus acompañantes se quedan desde el momento del parto y dos horas después en recuperación y conexión con su bebé.

Realizan 1600 partos por año (están preparados para, en un futuro, asistir hasta 3000) y con indicadores muy exitosos, como el promedio anual de 11% de cesáreas, que no se replica en ninguna otra institución del país. Para lograrlo, Fernández señala que fue muy importante el rol de las parteras. "El proceso de puesta en marcha fue muy interesante: todos los profesionales tuvieron que desaprender lo aprendido y capacitarse en esta nueva modalidad", destaca.

"Todo el proyecto se delineó sobre la base del Manual de la Maternidad Segura y Centrada en la Familia (MSCF) y lo tomamos como nuestra guía", explica el obstetra. Se trata de una guía elaborada por el Ministerio de Salud financiada por Unicef.

También se tuvieron en cuenta las leyes de parto humanizado y de salud sexual reproductiva, ya que además de los nacimientos otra parte importante de la internación es por ligaduras de trompas e interrupción legal del embarazo.

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Este modelo se replicó el año pasado en cinco provincias, siguiendo el último punto de la guía de MSCF, que indica que hay que llevar el esquema de gestión a otras instituciones. Con financiamiento de Unicef, el equipo de la MEC asesoró y capacitó a profesionales para abrir maternidades de similares características en Jujuy, Salta, Chaco, Corrientes y Misiones. "Fue muy enriquecedor para todos porque pudimos potenciar a nuestros trabajadores para que tengan todavía mayor convicción en el proyecto", reflexiona Fernández.

También tienen una residencia para madres, con el fin de evitar que se separen de sus bebés en los casos en los que requieren internación. Otra característica diferencial es que en la MEC evitan cualquier tipo de intervención -salvo que no quede opción-, es decir, no hay inducción. "Por eso, nuestros partos son un poco más prolongados. Es más: si alguna mujer quiere que sea más rápido, le sugerimos que vaya a otra institución", describe Fernández. Los embarazos de riesgo son derivados a maternidades de alta complejidad.

"Las mujeres buscan una atención humanizada y la encuentran en esta maternidad", se enorgullece el director. Para que el parto respetado se siga replicando, Fernández es contundente: "Los médicos y obstetras tenemos una formación académica antigua. Si no cambiamos, no será posible."

Indicadores positivos

1600

Partos en el último año

Con 87% de acompañamiento en partos y 64% en cesáreas

11%

De cesáreas

Es menos de la mitad de la cifra que, se estima, tienen las maternidades públicas, que ronda el 30%

78,4%

De amamantamiento

En la primera hora en partos vaginales; en el caso de cesáreas, 38%

PARA SABER MÁS

MEC (0237) 4610236/ 4610322

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