Estupor en Indonesia por el triple atentado suicida de una familia entera de sirios

Los restos tras la explosión en la iglesia pentecostal en Surabaya, Indonesia
Los restos tras la explosión en la iglesia pentecostal en Surabaya, Indonesia Fuente: Reuters
Un matrimonio y sus cuatro hijos, entre ellos dos chicas de 9 y 12 años, atacaron iglesias; EI reivindicó el hecho
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14 de mayo de 2018  

SURABAYA, Indonesia.- Seis miembros de una familia, un matrimonio y sus cuatro hijos, perpetraron ayer un triple atentado contra iglesias cristianas de Surabaya, la segunda ciudad más grande de Indonesia . Estado Islámico (EI) asumió la autoría del ataque que dejó 13 muertos y 40 heridos, y fue el peor de los que realizó este grupo jihadista en el país con más musulmanes del mundo.

La familia suicida había vivido en Siria, donde hasta hace poco EI controlaba parte del territorio. Según el jefe de la policía nacional indonesia, Tito Karnavian, los ataques suicidas se cometieron de forma casi simultánea a las 7.30 de la mañana, durante la misa del domingo en tres templos religiosos de Surabaya: una iglesia católica, una pentecostal y otra protestante.

Según las investigaciones, el padre condujo un auto que contenía explosivos y lo estrelló contra la puerta frente a la iglesia pentecostal. Los dos hijos varones, de 16 y 18 años, utilizaron una moto para atentar contra un vecino templo católico Santa María. Y la madre y sus dos hijas se suicidaron con explosivos que tenían atados a su cintura en la iglesia protestante Kristen Diponegoro.

"Estaba aterrorizado. Mucha gente gritaba", contó Roman, un hombre de 23 años que presenció la explosión en la iglesia de Santa María. La policía desarmó dos bombas sin explotar en Gereja Pantekosta Pusat Surabaya, la iglesia pentecostal del centro de Surabaya.

La policía atribuyó ataques al grupo Jemaah Ansharut Daulah (JAD), inspirado en EI.

JAD es una organización que está incluida en una lista de terrorismo del Departamento de Estado de Estados Unidos, y que se estima que ha atraído a cientos de simpatizantes de EI en Indonesia.

EI se atribuyó la responsabilidad de los ataques en un mensaje de su agencia de noticias Amaq.

"Este acto es bárbaro y está más allá de los límites de la humanidad", dijo el presidente Joko Widodo durante una visita al lugar de los ataques.

El vocero de la policía de Java Oriental dijo que habían muerto por lo menos 13 personas y que 40 habían sido internadas, entre ellas dos miembros de las fuerzas de seguridad.

Este fue el peor ataque contra iglesias desde los perpetrados en la Nochebuena de 2000, donde murieron 15 personas y hubo cerca de 100 heridos.

Aunque en los últimos años el objetivo principal fue la policía, las minorías religiosas, en especial la cristiana, también fueron blanco habitual de los extremistas en la nación de mayoría musulmana más poblada del mundo.

Indonesia, donde el 88% de los más de 260 millones de habitantes practica una forma moderada del islam, establece la máxima alerta las semanas antes del Ramadán, que comienza dentro de dos días, porque son fechas elegidas por los jihadistas para cometer atentados.

En Indonesia se han advertido ciertos signos de radicalización en los últimos años. Las fuerzas de seguridad ya alertaron en 2017 de que hay "células de EI durmientes en casi todas las provincias del país", a raíz de que el sudeste asiático decretara un nivel máximo de alerta terrorista debido a la toma de Marawi (al sur de Filipinas) por grupos afines a Estado Islámico.

En tanto, los ataques ocurrieron días después de que prisioneros extremistas islámicos mataran a cinco miembros de una fuerza de elite antiterrorista durante un enfrentamiento de 36 horas en una cárcel de alta seguridad en las afueras de la capital, Jakarta.

Durante el rezo de la oración del Regina Coeli en el Vaticano, el papa Francisco llamó a "que cesen las acciones violentas", y convocó a los sentimientos "de reconciliación y fraternidad".

"Estoy particularmente cercano al querido pueblo de Indonesia, en modo especial a las comunidades cristianas de la ciudad de Surabaya, duramente golpeadas por el grave ataque contra lugares de culto", sostuvo el Pontífice.

Dos de las organizaciones musulmanas más importantes de Indonesia, Nahdlatul Ulama y Muhammadiyah, también condenaron lo ocurrido.

Un ataque en afganistán deja 15 muertos

Fuerzas afganas de seguridad combatieron durante horas a un grupo de atacantes que irrumpió en un edificio del gobierno en la ciudad oriental de Jalalabad ayer tras agresiones coordinadas que dejaron por lo menos 15 muertos y 42 heridos, dijeron funcionarios locales. Un coche bomba estalló en la entrada del edificio de la dirección provincial de Finanzas antes de que un grupo de unos seis atacantes armados con ametralladoras y granadas corriera al edificio, dijeron las autoridades. Hubo múltiples explosiones durante los enfrentamientos que duraron gran parte del día. Estado Islámico (EI) se adjudicó la responsabilidad del ataque, que tuvo lugar en un área muy activa de la ciudad con varios otros edificios oficiales cerca, incluida una escuela en la que un millar de chicas quedaron atrapadas durante los combates.

Agencias AFP, ANSA y Reuters

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