La historia de Simón, el perro adoptado por Leo Montero y su esposa

En la terraza de Leo Montero vive con sus hermanas Gina, Rita y Luisa; ese día cambió su expresión para siempre
16 de mayo de 2018  • 00:32

"Entró, fue directo al sillón, se sentó y sonrió - juro que sonríe-. Es un sol", describe Leo Montero, el conductor de Lo mejor de la noche (Canal 9), flamante adoptante de Simón. El galgo de 7 años, un adulto mayor, contempla su nueva realidad con su mirada húmeda y se relame su hocico canoso. Su gesto cambió increíblemente desde que habita la casa del animador televisivo y su mujer, María Laura Tedesco o Malu, como le dicen sus amigos. "Es lo más bueno y dulce que hay", sintetiza ella sin querer decir mucho más, porque claro está, el hecho de la adopción habla por sí solo. La pareja tiene una postura tomada al respecto y hace rato predican en las redes #adoptánocompres. Leo colabora en la difusión de casos, con ayuda concreta a Refugios e información desde su programa. Pero finalmente, luego de despedir para siempre a un querido compañero canino que los acompañó 15 años (Bruno), les tocó el turno a ellos de convertirse en adoptantes.

Para recibirlo, el matrimonio llenó de tiernos mensajes las redes en homenaje al nuevo integrante de la familia: el único macho, ahora con 3 hembras de compañeras: Gina, Rita y Luisa. "Ya nos habían dicho que eran cariñosos, que buscan abrazar todo el tiempo y las otras tres lo recibieron perfecto, a coletazo limpio", contó Leo.

Pero esa felicidad que el can atigrado transmite ahora en cada movimiento de su elegantísimo andar no existió siempre. " La realidad de los galgos es muy dura, no sólo en este país. Por la velocidad que los caracteriza como raza se los usa para carreras, son explotados, abusados y maltratados", explica Alejandra Peralta. Ella es presidenta y fundadora de Adoptá un Galgo en Argentina, una ONG pionera en el país que se ocupa de rescatar, recuperar y dar en adopción perros de esta raza a lo largo del territorio nacional."Sobre todo en el interior, el problema con estos perros es feroz. La prohibición por ley de las carreras no ha mejorado sustancialmente su situación, ni logrado bajar la cantidad de casos reportados". Alejandra vivió muchos años en Italia y allá sucede lo mismo. "Allá también colaboraba con los rescates. Es una triste realidad en muchas latitudes y por eso hay en todo el mundo ONG, asociaciones y gente particular que los recupera porque suelen hallarse en estados deplorables", lamenta Peralta.

Que el resto de su vida sea diferente

"Siempre tuvimos la intención de adoptar un galgo por la ilegalidad que los rodea, aunque están prohibidas las carreras se hacen igual, cuando son descartados quedan sufriendo, heridos a la deriva. Y la gente tiene esa cuestión de adoptar un cachorro y no saben lo que es adoptar un adulto, con Malu dijimos, bueno, tiene 7, 8 -porque no tiene documento, es un aproximado- y va a vivir 15 y bueno, queremos que la mitad de su vida sea diferente, que conozca el cariño, el sentirse único, amado, especial, que disfrute, juegue, sea el perro de un hogar, que tenga la media vida más linda del mundo, lo que nunca conoció, lo que le faltó en esa primera mitad de vida. Ahora es parte de nuestra familia y entre todas las hembras es el macho de la casa", confesó emocionado. "Yo le digo a la gente que se anime, adopte un perro adulto de tres, cuatro, cinco años, ellos tienen el alma de niño siempre y que no compren, adopten. En los criaderos hacen trabajar a los perros de una forma horrible para lucrar con ellos, son seres vivos, no una cosa. Hacelo por él y hacelo por vos", dijo en su programa incitando a las personas a sensiblizarse con esta realidad.

Para multiplicar casos con final feliz como el de Simón, sólo basta proponérselo cada uno desde su lugar. "Todos podemos aportar un granito de arena para la causa. El que no pueda adoptar o transitar, puede difundir los galgos rescatados desde nuestras redes sociales, para que lleguen a más gente y logren encontrar una buena familia, que los cuide y respete. Como hizo Leo al contar la historia de Simón, hace que muchas mas gente se anime a adoptar perros adultos. Es un mito que no se adaptan o que es mas fácil con un cachorro, los adultos se adaptan perfectamente a la nueva familia y llevan muchos menos trabajo que educar un cachorro", coincide con el conductor Peralta.

El pasado de Simón

Apenas fue recuperado, hubo mucho trabajo nutricional que hacer con él; con los días sanaron sus heridas y recuperó el peso adecuado y el brillo de su pelaje

"El galgo atigrado que atesora Montero fue rescatado en la localidad bonaerense de Pergamino, junto a su hermana. Fueron recuperados de un "galguero" que los había abandonado en el fondo de su campo. Se encontraban en un estado de desnutrición avanzado, lastimados y débiles. Ella lamentablemente falleció. Por falta de hogares de tránsito, Simón fue llevado al refugio municipal donde estuvo dos años. En la mayoría de los pueblos del interior los refugios están llenos de galgos, tanto en Buenos Aires como en Córdoba, Santa Fe o Neuquén porque son perros utilizados para caza y carreras, y difícilmente son adoptados en esa zonas, todavía cuesta que la gente los vea como mascota, la mayoría de las adopciones de galgos se dan en Capital y alrededores", destaca a su vez la presidenta de la ONG. "Por eso hace ya unos años colaboramos con Rincón Animal Pergamino ocupándonos de la adopción de los Galgos que ellos rescatan o recibiendo algunos en tránsito cuando es posible. Así lo hacemos con varias ONG como Rincón o rescatistas independientes de todo el interior. Es difícil que los perros se adopten estando en refugio, la gente no los ve de la misma manera, por eso son tan importantes los hogares de tránsito, sino le pasa como a Simón, siguen invisibles en los refugios", remarca la proteccionista. "Cuando contamos la historia de este perrito en Instagram, Leo nos contactó para adoptarlo, la nobleza de ese acto es doble porque pasó de ser invisible a ser visto por todos en televisión, con esto se visualiza una problemática que todos debemos cambiar".

Una raza sufrida

Simón luego de ser recibido en la terraza por sus nuevos amigos

En Argentina no hay criaderos oficiales reconocidos por la Federación Cinológica Argentina porque el galgo que hay acá es el "criollo", producto de una mezcla entre el greyhound irlandés y el galgo español, representantes de la raza pura. Los galgos que cada vez más frecuentemente se pueden ver como mascotas paseando con sus adoptantes son producto de asociaciones que se dedican a rescatar de la explotación, el maltrado y el abandono de cazadores y "galgueros" que los entrenan para lucrar con las apuestas por dinero. El resultado es triste: animales con las patas quebradas, laceraciones y cortes en la piel, desnutrición severa, hembras preñadas, cachorros al borde de la muerte son las situaciones que los rescatistas ven todos los días. Y aunque el pasado 16 de noviembre se cumplió un año de la Ley 27.330 que prohíbe las carreras de perros en todo el territorio nacional, lo cierto es que se realizan de manera ilegal. Y se los lleva a correr a países en donde no está prohibido como Chile o Uruguay. Queda mucho por hacer, pero se puede denunciar al 911 y hoy ya hay imputados por infringir la ley.

Adoptá un galgo en Argentina

La organización nació en 2010, su fundadora, Alejandra, en ese momento vivía en Italia y a través de una fundación italiana que rescataba perros de las perreras españolas, adoptó a Paloma, su primera galga. Con planes de volver al país, empezó a investigar que pasaba con los galgos en Argentina y la realidad no era muy diferente a lo que pasa en España, los galgos son utilizados, explotados y descartados cuando ya no sirven. A lo largo de los años se rescataron más de mil galgos. La ONG no recibe ningún tipo de subsidio, se mantiene sólo por la colaboración de sus miembros y voluntarios. No tiene refugio y considera que los hogares de tránsito son la manera ideal para recuperar un galgo maltratado mientras espera una familia definitiva. Mientras eso ocurre el tránsito es una parte fundamental en la adaptación del perro que por lo general ha sufrido traumas y maltratos, para que pueda recuperarse físicamente, emocionalmente y adaptarse a las rutinas de la vida en familia. El vivir en familia permite que el galgo sea valorado como mascota y pueda reinsertarse. Este rol es poco conocido por quienes quieren ayudar y una excelente modo de ponerse en marcha a los interesados en colaborar. "Los galgos son excelentes compañeros; leales, tranquilos, cariñosos; son una de las razas más maltratadas en varias partes del mundo. El que vio la mirada de un galgo, ha visto la bondad más pura. Ellos han sufrido toda su vida, pero no dudan en perdonarnos y darnos otra oportunidad cuando les mostramos que también somos capaces de dar cariño", subraya Alejandra.

Hace pocos días, Malu, la mujer de Leo, posteó en las redes una foto abrazando la cabeza canosa del animal y escribió: "Somos de quienes nos encuentra en pedazos y nos ama hasta dejarnos completos, de quién no nos cambia, nos mejora #adoptánocompres". Un final visiblemente feliz para Simón y familia.

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