Suscriptor digital

Un nuevo conflicto entre Inglaterra y polistas argentinos: Adolfo Cambiaso se planta por la inseguridad de los cascos

El modelo de casco que Adolfo Cambiaso usa desde hace 15 años, con los colores argentinos.
El modelo de casco que Adolfo Cambiaso usa desde hace 15 años, con los colores argentinos. Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno
Xavier Prieto Astigarraga
(0)
16 de mayo de 2018  • 01:08

La latente tensión histórica entre el polo inglés y los jugadores argentinos se reactivó por un tema inesperado: los cascos. La organización obliga a usar ciertos modelos que homologó y Adolfo Cambiaso, el polista más importante del mundo, rechaza utilizarlos y hace responsables a las autoridades por su seguridad, ya que no confía en los nuevos. Es como si Lionel Messi estuviera en conflicto con la UEFA por estimar que lo forzarían a usar cierta clase de botines que podrían lesionarlo.

Hace un par de temporadas, Hurlingham Polo Association (HPA), la entidad rectora del polo británico, anunció que a partir de enero de 2018 sería obligatorio, por mayor seguridad, emplear alguno de los nuevos tipos de cascos, homologados para los demás deportes ecuestres por British Horse Association, una institución que congrega a las disciplinas del caballo. Pero Cambiaso cree peligrosos esos cascos y ya llevó el tema al plano legal, abogados por medio.

Este fin de semana estaba jugando un partido por el trofeo Príncipe de Gales y durante el descanso largo representantes del club anfitrión, Royal County of Berkshire, le pidieron que empleara los nuevos elementos. Cambiaso se negó y completó el encuentro con su casco habitual. También lo hicieron dos compañeros, su compatriota Cristián Laprida (h.) y el estadounidense Rob Jornayvaz (hijo de Bob), patrón del equipo Valiente. Y si bien entonces se lo permitieron, sin autoridades de la HPA presentes allí aquel día, la cuestión fue distinta este miércoles, cuando Valiente y Cambiaso entraron nuevamente a la cancha: la organización no permitió excepciones, nadie pudo jugar sin un casco de los nuevos. Y el 10 goles, a regañadientes, se avino a la norma.

El líder de La Dolfina entiende que estos implementos fueron probados en laboratorios pero no suficientemente en el campo, y que la fragilidad del modelo de una marca en particular, Armis, quedó expuesta en algunos accidentes, como los de Joseph Manheim en Buenos Aires y el inglés Alfie Hide en Cowdray, en los que, según Cambiaso y su entorno, ambos hombres perdieron la conciencia y los cascos se rompieron. "Si me pasa algo usando el nuevo casco, tendré el derecho a ir contra la HPA y el club en el que esté jugando", advirtió el oriundo de Cañuelas, que responsabiliza a la entidad que le impone usar ese elemento contra su voluntad.

El crack de 43 años dice estar en favor de todo lo que aumente la seguridad, pero luego de tres décadas de emplear un tipo de casco no confía en los que ahora prescribe HPA, que son más cortos en la parte posterior y dejan descubierta la base de la nuca (y por ende, queda más expuesta a bochazos y tacazos esa parte sensible del cuerpo), además de tener ciertas partes sujetas solamente por imantación, por lo cual son -considera- más fáciles de desprenderse en una caída. Piensa que están bien para salto o carreras, pero no para un deporte de contacto y muchas veces rudo, el polo.

Uno de los modelos que impone la asociación de polo de Inglaterra, con menos protección para la base de la nuca.
Uno de los modelos que impone la asociación de polo de Inglaterra, con menos protección para la base de la nuca. Fuente: LA NACION

Además, en su entorno estiman que la medida de HPA favorece a las marcas británicas en desmedro de las argentinas. Las autoridades homologaron modelos ingleses, pero a las fabricantes albicelestes vienen demorándoles la aprobación. Y a la vez se razona lo siguiente: "Si no garantizan la seguridad con estos cascos, ¿qué problema tienen en que cada jugador use el propio? Cada jugador es responsable de su seguridad, pero si la HPA obliga a usar determinado modelo, ella es la responsable. Inglaterra es el único lugar del mundo en que pasa esto".

Si me pasa algo usando el nuevo casco, tendré el derecho a ir contra la HPA y el club en el que esté jugando.
Adolfo Cambiaso

Tampoco otra gran figura del polo internacional, Facundo Pieres, se siente a gusto con los implementos que ahora debe utilizar. "Me parece bueno que mejoren los cascos, y a la larga, la gente va a terminar usándolos, como pasó con los anteojos. Lo único en que estoy un poquito en desacuerdo es la forma, el proceso. Nos obligaron a usarlos de un año al otro y nunca nos consultaron, nunca nos hicieron probar los cascos... Nunca nada. Después de toda la vida de usar un tipo de casco, para nosotros es distinto llevar otro. Yo todavía no me siento tan cómodo con este casco; siento que va a salirse, como si no tuviera nada encima. En ese sentido, no sé cuánto más seguro que los cascos viejos es. Pero lo único en lo que no estoy en desacuerdo es eso: la forma en que lo hicieron", apuntó el jugador de Ellerstina en la temporada de Buenos Aires, que emplea la misma marca argentina que Cambiaso.

Así las cosas, de la situación no se puede descartar una derivación judicial, sobre todo si tiene lugar algún accidente y un polista se lastima por un casco que no resiste como debe hacerlo. Esto reaviva cierta tensión latente e histórica entre el polo inglés y los argentinos. Desde hace un año y medio existe recelo entre uno y otros por los permisos para trabajar en el Reino Unido, ya que el Brexit dificultó el empleo para los extranjeros, incluidos los polistas albicelestes de hasta mediano handicap y muchos petiseros, que ahora ven muy limitado su acceso a visas laborales en el país más poderoso del polo europeo. Pero este diferendo, por supuesto, está lejos de causar la tensión que se dio luego de la guerra de Malvinas, por la cual durante varios años no hubo jugadores argentinos en la temporada alta británica, a la que volvieron recién a principios de los noventas.

Cambiaso, que desde hace 15 años lleva los colores de su país en su casco, es considerado caprichoso en su actitud por algunos observadores británicos. Él insiste en que su postura responde solamente a una cuestión de seguridad. Este miércoles utilizó uno de los cascos que tan intranquilo lo hacen sentirse. Aceptó hacerlo porque de lo contrario Valiente habría quedado eliminado. Pero no se quedará de brazos cruzados y promete llevar esto bastante lejos.

Adolfo Cambiaso se siente seguro con el modelo que usa desde hace décadas y responsabilizará a la asociación inglesa en caso de accidentarse y que el nuevo casco se dañe.
Adolfo Cambiaso se siente seguro con el modelo que usa desde hace décadas y responsabilizará a la asociación inglesa en caso de accidentarse y que el nuevo casco se dañe. Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?