La muerte de una beba, símbolo del duelo de los palestinos

A las víctimas de anteayer por los disparos en la frontera se sumaron otros dos caídos durante una nueva protesta; los hospitales quedaron desbordados por los 2700 heridos
A las víctimas de anteayer por los disparos en la frontera se sumaron otros dos caídos durante una nueva protesta; los hospitales quedaron desbordados por los 2700 heridos Fuente: AFP
(0)
16 de mayo de 2018  

GAZA.- Los palestinos enterraron ayer a las víctimas de la represión de las protestas que anteayer dejaron más de 60 muertos en la frontera de Gaza, en un clima de crispación que tuvo como máxima expresión de la tragedia la muerte de una beba de ocho meses y la de un hombre lisiado en silla de ruedas.

Los funerales multitudinarios se dieron en medio de una huelga general en la que se conmemoró la Nakba o "catástrofe", el drama que supuso la creación del Estado de Israel para los palestinos, en 1948, cuando miles de familias debieron dejar sus tierras ancestrales y buscar refugio en los países vecinos.

La beba de ocho meses falleció tras inhalar gases lacrimógenos durante los choques de anteayer entre manifestantes y soldados israelíes, cuya represión indiscriminada fue denunciada por la oficina de derechos humanos de la ONU.

La mayoría de las víctimas murieron por disparos de francotiradores. Pero Leila, la beba, murió por efecto de los gases, que causan dolor entre los adultos, pero son potencialmente letales para un niño.

Mariam, la madre de la beba, de 17 años, la había dejado al cuidado de su hermano, de 11. Pero este se la llevó a la caldeada zona fronteriza, donde miles de palestinos protestaban contra la apertura de la embajada de Estados Unidos en Jerusalén, una ceremonia organizada para coincidir con el 70º aniversario de la fundación de Israel, y que aumentó el sentimiento de agravio.

"Apenas podía respirar. Tomó jugo, pero lloraba mucho y de repente se calló", dijo la abuela de Leila. Cuando bajaron del ómnibus que los llevaba de vuelta a la casa de la familia, vieron que la beba se había puesto azul. De nada sirvió correr al hospital, donde les confirmaron que llevaba muerta una hora.

El chico creía que Mariam estaba allí, entre los manifestantes fronterizos. "Así que me la llevé en el ómnibus, me siento responsable de su muerte", contaba sin poder contener las lágrimas, a metros del cuerpo de la beba y poco antes del entierro ante decenas de personas, entre amigos y familiares.

La violencia continuaba en la zona de la cerca, con otra ronda de protestas y represión, aunque se congregó un número mucho menor de manifestantes, solo unas 400 personas, que volvieron a marchar y tuvieron que lamentar otras dos víctimas fatales.

Los hospitales de Gaza estaban desbordados y los médicos no daban abasto para atender el aluvión de heridos que comenzó a apilarse en sus salas y quirófanos con el estallido de la violencia. Fueron 2700 los heridos del lunes, la mitad de ellos con impacto de bala.

Según funcionarios de salud palestinos, la emergencia exigió todavía más a los desvencijados centros de salud de la franja, que sufren una carencia crónica de medicamentos e insumos básicos.

"Este mes, dos de los cinco medicamentos fundamentales estaban completamente agotados y de otros quedaban solo stocks para un mes", declaró a la prensa Tarika Jasarevic, vocera de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En las redes sociales y entre las familias de Gaza circuló profusamente la historia de Fadi Abu Salah, un hombre de 29 años golpeado doblemente por la tragedia. Salah había perdido sus piernas en un bombardeo israelí contra los palestinos en 2008 y murió anteayer de un balazo de las fuerzas israelíes mientras lanzaba piedras.

"Parece que cualquiera puede ser asesinado o herido: mujeres, chicos, periodistas, personal de primeros auxilios, si se acercan a más de 700 metros de la valla. Le dispararon a un amputado doble. ¿Qué amenaza representa un amputado?", se preguntó el vocero de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos, Rupert Colville.

La oficina de la ONU, con sede en Ginebra, acusó a Israel de haber respondido de manera "indiscriminada" a las protestas, y recordó que el uso de la fuerza letal deber ser "el último recurso".

En diferentes puntos de Cisjordania sonaron en tanto las sirenas durante 70 segundos para conmemorar las siete décadas de exilio palestino.

Unas 200 personas acudieron al puesto de control israelí de Beit El, a las afueras de la ciudad de Ramallah, donde hubo disturbios que dejaron cinco heridos, mientras tenía lugar otra marcha de 100 personas en Belén.

Agencias AFP, AP, DPA y Reuters

temas en esta nota

0 Comentarios Ver

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.