Sueños

Víctor Hugo Ghitta
Fuente: Reuters - Crédito: Eric Gaillard
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16 de mayo de 2018  

Henry David Thoreau escribió cierta vez que la mayoría de los hombres no tiene tiempo de ser otra cosa que una máquina. No le faltaban razones: a mediados del siglo XIX, en medio de las urgencias de la sociedad industrial, Thoreau tuvo una vida austera en estrecho contacto con la naturaleza, constituyéndose en un pionero del medioambientalismo. Esa mirada casi religiosa de la vida, en su ascetismo y en su espiritualidad, encontró en Walden, la vida en los bosques su declaración de principios. Cuando Thoreau lanzó esa idea hacía tiempo que el hombre había ensayado construir máquinas de volar, mucho antes de que Da Vinci diseñase sus primeros ornitópteros. La imagen que tenemos delante, capturada en las playas de Cannes, puede entenderse como un comentario irónico de esos hechos. Al fin, el hombre terminó construyendo un artefacto que le permitiese cumplir un viejo sueño y, de paso, desmentir el título del film de Robert Altman: El volar es para los pájaros.

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