En la provincia, registraron la tasa de mortalidad infantil más baja en 10 años

Descendió cuatro puntos entre 2007 y 2017; el monitoreo de las embarazadas, la clave
Descendió cuatro puntos entre 2007 y 2017; el monitoreo de las embarazadas, la clave Fuente: Archivo
Jesús Cornejo
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17 de mayo de 2018  

LA PLATA.- El gobierno de María Eugenia Vidal informó que el año pasado registró la tasa de mortalidad infantil más baja de la última década: fallecieron 9,5 bebés cada 1000 nacidos vivos en la provincia de Buenos Aires; en 2007, habían sumado 13,5. Si se la compara con los datos de 2016, disminuyó solo 0,4 puntos, es decir que hubo 229 casos menos de muertes de chicos de hasta un año.

Los datos fueron proporcionados por Vidal, quien afirmó que la cifra es histórica. "Nuestro equipo logró bajar la tasa de mortalidad infantil a la más baja de la historia en la provincia. También hemos disminuido la mortalidad materna. Todo esto es una muy buena noticia en dos semanas cargadas de información dura del ámbito económico", dijo la gobernadora, junto a su ministro de Salud, Andrés Scarsi, al presentar las estadísticas.

En efecto, los números oficiales también indican que descendió 0,6 puntos la mortalidad materna; en términos absolutos, son 20 mujeres fallecidas menos. "Gracias al acceso a la información y al monitoreo continuo, como también a un trabajo intensivo en neonatología, en 2017 registramos bajas en ambas tasas. Esta es una tarea que se realiza en cada hospital y centro de salud cargando datos y acompañando a la madre y a los niños en sus controles periódicos", dijo Vidal.

Según el ministro Scarsi, las estadísticas son fundamentales, pues permiten evaluar el sistema, formular las políticas sanitarias necesarias y trabajar para reducir las muertes maternas e infantiles. "Nosotros focalizamos el seguimiento en el 20% de las madres cuyos partos se pueden complicar. Las derivamos de inmediato a centros de salud de alta complejidad para evitar la muerte del bebé o de la mujer. Evaluamos su historia clínica, su desarrollo durante los nueve meses de embarazo y el posterior crecimiento del niño hasta el año", dijo el funcionario.

Según los cuadros exhibidos, en 2007 la tasa de mortalidad infantil era de 13,5 en la provincia de Buenos Aires. En 2015, antes de asumir Vidal, ya había bajado a 9,9. En los dos años de la actual gestión, disminuyó a 9,5.

Fuente: LA NACION

Las estadísticas del gobierno provincial precisan que en 2017 hubo 2461 defunciones, contra las 2690 registradas en 2016. Si bien los números presentados señalan una disminución de 229 muertes, no se informó cómo varió la cantidad de niños que nacieron de un año a otro.

En cuanto a la tasa de mortalidad materna (cantidad de mujeres fallecidas durante el parto o los 42 días posteriores cada 10.000 nacidos vivos), el análisis de la situación precisa que descendió de 3,4 en 2016 a 2,8 en 2017, "siguiendo la tendencia descendente e igualando el menor número en la provincia", que fue en 2013. "Es decir que el año pasado se registraron 20 muertes maternas menos que en 2016; de 93 pasaron a 73", dijeron.

"Cuando iniciamos esta gestión asumimos un fuerte compromiso con la salud pública en la provincia, porque sabemos que los vecinos merecen un mejor servicio y esto tiene que ver con la atención de los profesionales, con los insumos y con la infraestructura hospitalaria", dijo Vidal.

Bajo de peso y prematuro

Scarsi explicó que entre las causas más frecuentes de mortalidad infantil se encuentran el bajo peso del recién nacido y el nacimiento prematuro. Recordó que una madre embarazada puede hacer su primera consulta en los centros de atención primaria de la salud (CAPS) -cuyo personal fue especialmente capacitado por el ministerio-, lugar donde se deriva a las futuras mamás a través de corredores sanitarios, según la dificultad de cada caso.

"Si un embarazo tiene posibilidad de ser riesgoso, es derivado a un hospital provincial con maternidad de alta complejidad. En el caso de los bebés prematuros se realiza un seguimiento durante los primeros seis meses de vida", dijo, y reveló que solo el 20% de los nacidos tiene algún tipo de riesgo de vida.

El funcionario agregó que cuando se produce un fallecimiento, ya sea de la madre o del bebé, se instrumenta un programa a partir del cual un equipo especializado se hace presente en el hospital donde se produjo el deceso y realiza una auditoría para determinar cuál fue la causa o la raíz de la pérdida.

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