Tom Wolfe ataca de nuevo

El autor de La hoguera de las vanidades ha revelado el argumento de su nuevo libro, A Man in Full , una novela que se desarrolla en Atlanta y cuyo protagonista es un billonario a punto de quebrar. El novelista recibió un anticipo de más de cinco millones de dólares.
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26 de agosto de 1998  

LOS lectores de los Estados Unidos se están preparando para el acontecimiento literario más esperado del año. Tom Wolfe, uno de los líderes del New Journalism , va a publicar, después de once años de casi absoluto silencio, su nueva novela, A Man in Full . Tras el éxito de La hoguera de las vanidades (su anterior narración, que agotó numerosas ediciones, fue un best seller mundial y dio origen a una versión cinematográfica bastante mediocre), el escritor norteamericano publicó tan sólo una novella , en Rolling Stones , y algunos artículos, pero ninguna obra mayor.

En una entrevista relizada por David Kampf en Vanity Fair de septiembre se revelan los entretelones del lanzamiento del nuevo libro de Wolfe. Para poder pagar al novelista un adelanto que, se comenta, oscila entre los cinco y los siete millones de dólares, se asociaron Farrar, Strauss & Giroux (la editorial que publica las obras de Wolfe en tapa dura) y Bantan (que las edita en el formato pocket ). Se dice que la primera edición será de 1.200.000 ejemplares.

Hace once años que los admiradores de Wolfe esperaban un nuevo producto, digno de la fama del autor. Se llegó a decir que Wolfe pasaba por una crisis de escritura, que tenía problemas para avanzar en el argumento que estaba desarrollando. Cuando parecía que todo se había encaminado, el novelista sufrió un ataque cardíaco, debió ser internado y se lo sometió a una operación de quíntuple bypass .

La acción principal de A Man in Full tiene como marco el sur de los Estados Unidos, más precisamente, Atlanta. El protagonista es Charlie Croker, un empresario de bienes raíces, de unos sesenta años (algo menor que Wolfe) que, en su juventud, fue uno de los ídolos del equipo de fútbol de Georgia Tech. Croker es un billonario, que corre el peligro de quebrar porque sus deudas son tan fabulosas como su fortuna. Por una serie de circunstancias, debe nada menos que 1300 millones de dólares. Eso lo lleva a pensar que deberá vender su tesoro más preciado: una plantación del sur de Georgia, de 29.000 acres, conocida como Turpmtine. El origen del curioso nombre de la propiedad se remonta al siglo XIX. En ese entonces, los esclavos negros de la propiedad pronunciaban de ese modo la palabra que designaba el principal producto de la granja, la turpentina, cosechada de los pinos.

El cariño que Croker siente por Turpmtine no deriva tan sólo de su orgullo de clase. la posesión de semejante elefante blanco es casi como un título de nobleza en los Estados Unidos: le permite deslumbrar a sus asociados, a sus clientes y a sus acreedores. Astutamente, Croker acostumbra invitar a Turpmtine a todos aquellos con quienes concreta negocios. Los traslada en su jet Gulfstream IV y, apenas pisan tierra y caen bajo el hechizo legendario del paisaje local, derrama sobre ellos la suntuosa hospitalidad sureña: comidas exquisitas, jornadas de caza de codornices, servidores, comfort ; todo realzado por el aura inconquistable de un pasado tradicional y aristocrático.

Además de esa línea argumental, Wolfe ha creado otra centrada en Roger White, un abogado negro, de piel muy clara para su raza, anglófilo y que procede de una familia adinerada. White, que tiene ciertos escrúpulos de conciencia, no se siente a gusto como representante de Fareek "the Cannon" Fanon, una estrella de fútbol de Georgia Tech, acusado de haber violado a la hija de un prominente hombre de negocios blanco de Atlanta, íntimo amigo de Croker.

El tercer panel del tríptico creado por Wolfe gira alrededor del joven Conrad Hensly. El inquieto Charlie Croker, para frenar la caída de su imperio, resuelve reducir en un 15 por ciento el personal de Croker Global Foods, una compañía de su propiedad. Esa decisión tomada en Atlanta tiene un efecto devastador en la vida de Hensly, uno de los despedidos de la empresa Croker. Desde que pierde su empleo, Hensly sufre todo tipo de humillaciones y queda literalmente en la calle.

Las tres historias finalmente convergen y se producen peripecias que seguramente mantendrán en suspenso al público. Además de los personajes mencionados, aparecen en la novela otros igualmente atractivos como Raymond Peepgass (el acreedor más importante de Charlie) y Martha Croker, la primera mujer del empresario en quiebra, más tarde reemplazada por la esposa número dos, Serena Croker, de 28 años. La idea de A Man in Full surgió cuando Wolfe visitó en 1989 a sus amigos Mack y Mary Rose Taylor, en Atlanta. Mack es un empresario inmobiliario, responsable de la edificación del Perimeter Center y de la torre Buckhead Plaza. Mary se desempeñaba como periodista de televisión y estuvo vinculada con la restauración de la casa de Margaret Mitchell, la autora de Lo que el viento se llevó . En ese viaje, Wolfe visitó varias plantaciones sureñas y descubrió que muchas de ellas, con enormes extensiones de tierra, estaban casi exclusivamente destinadas a la caza de codornices, una de las actividades preferidas de la clase alta de Atlanta. Ese curioso y exclusivo deporte se practica desde el Día de Acción de Gracias hasta fines de febrero. Asombrado por esas costumbres y por el ambiente, Wolfe resolvió escribir sobre esa sociedad tan extraña y, a la vez, tan cercana. No debe olvidarse que Wolfe proviene de una familia del sur de los Estados Unidos, si bien nada de lo que escribió lo incluye en la clasificación de escritor sureño, como puede decirse de Faulkner o de Tennessee Williams.

Mientras escribía A Man in Full , Wolfe pensó en incluir capítulos sobre hombres de negocios de Japón y de los Estados Unidos, así como sobre el mundo del mercado de arte, pero finalmente desistió. En cambio, investigó profundamente en la vida cotidiana de los magnates y de la comunidad negra de Atlanta. Se suscribió a los periódicos locales destinados al público de color y visitó Atlanta el día en que se celebra el festival anual de primavera de los estudiantes negros. Hizo un tour por las mansiones de los millonarios de la región para conocer sus hábitos, sus tics , el estilo de decoración que prefieren y hasta las vestimentas que utilizan según las ocasiones. Tomó páginas y páginas de notas.

Quienes han leído el libro dicen que es mucho mejor literariamente que La hoguera de las vanidades , pero que tiene ingredientes menos llamativos para un público masivo.

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