Cannes 2018: Tras 25 años de conflictos y postergaciones, el Quijote de Terry Gilliam fue estrenado en el festival

Terry Gilliam sufrió un microinfarto hace pocas semanas a causa de la batalla legal que casi impide que la película sea proyectada en el cierre del festival francés
Terry Gilliam sufrió un microinfarto hace pocas semanas a causa de la batalla legal que casi impide que la película sea proyectada en el cierre del festival francés
Diego Batlle
(0)
18 de mayo de 2018  • 11:25

CANNES.- Antes del inicio de la proyección de The Man Who Killed Don Quixote aparecieron dos carteles. Uno que indica que la película se puede exhibir en la clausura del 71º Festival de Cannes, pero que eso no invalida que el conflicto legal continúe. El otro dice: "Y ahora, después de más de 25 años haciendo... y deshaciendo: un film de Terry Gilliam ". Así, una de las producciones más caóticas, problemáticas y polémicas de la historia, finalmente vio la luz. Y, aunque el resultado artístico está lejos de las mejores creaciones del director estadounidense y colaborador del grupo Monty Python, su exhibición fue una victoria tanto para el realizador de Brazil, Pescador de ilusiones, 12 monos y Pánico y locura en Las Vegas como para la organización de Cannes .

La idea de adaptar el clásico de Miguel de Cervantes Saavedra tomó forma en 1989. Recién en 2000 estuvo a punto de rodarse, con Jean Rochefort y Johnny Depp como el Quijote y Sancho Panza, pero la precaria salud del actor francés, la inundación del set y problemas con la compañía de seguros obligaron a suspender la filmación. Aquella fallida épica dio lugar a un excelente documental de Keith Fulton y Louis Pepe titulado Lost in La Mancha (2002).

Trailer "The man who killed Don Quixote" - Fuente: YouTube

1:44
Video

Muchos años e intentos fallidos pasaron hasta que Gilliam pudo encaminar el proyecto con Jonathan Pryce y Adam Driver . El rodaje se inició en marzo y se completó en junio de 2017, pero luego surgieron fuertes disputas entre los anteriores y los actuales productores que llegaron hasta los estrados judiciales. Hace pocas horas, una corte francesa autorizó su exhibición solo en Francia, pero el portugués Paulo Branco y sus socios de Alfama Films siguen sosteniendo que fueron injustamente expulsados y son los poseedores de los derechos. Ante semejante escándalo, Amazon Studios -que la había adquirido para los Estados Unidos, Canadá y Reino Unido- rompió el contrato, Terry Gilliam tuvo un microinfarto hace unos días y todos temieron lo peor. Pero el director está en Cannes y la película hoy se exhibió para la prensa y mañana se proyectará tras la entrega de premios oficiales.

The Man Who Killed Don Quixote comienza con un equipo de rodaje y un Don Quijote que queda colgado de un molino. El director es Toby (Adam Driver, omnipresente en esta edición de Cannes), un alter-ego de Gilliam al que todos lo catalogan de "genio visionario". El realizador ya había filmado en blanco y negro una versión de la novela de principios del siglo XVII como "película de graduación" que le sirvió como "pasaporte a Hollywood" y ahora regresa para una producción mucho más ambiciosa con Stellan Skarsgård como financista.

Trailer "Lost in La Mancha" - Fuente: YouTube

2:09
Video

A los pocos minutos vemos a Toby intimando con la novia del productor y luego escapando en ropa interior por los pasillos del hotel. Ese tono de comedia grotesca y de enredos con mucho slapstick (todos se caen del caballo, por ejemplo) se mantendrá durante las más de dos horas de un film que cabalga entre el presente y el pasado con, por supuesto, las alucinaciones de Don Quijote, sus enfrentamientos imaginarios y los personajes de siempre: Dulcinea, Rocinante y Driver devenido Sancho (sin) Panza.

En este film -por el que desfilan también intérpretes españoles como Sergi López, Jordi Mollà y Rossy De Palma, la ucraniana Olga Kurylenko y el mexicano Oscar Jaenada- hay constantes paralelismos entre 1605 (la Inquisición y la persecución a los moros) y la actualidad (inmigrantes ilegales, paranoia frente al terrorismo). Nada demasiado sutil, pero que por momentos funciona en ese plan ampuloso que propone el director.

Terry Gilliam dirige al ascendente Adam Driver, que interpreta aquí tanto al alter ego del cineasta como a una suerte de Sancho Panza delgado
Terry Gilliam dirige al ascendente Adam Driver, que interpreta aquí tanto al alter ego del cineasta como a una suerte de Sancho Panza delgado

Gilliam bromeó aquí sobre su reciente paso por el hospital: "Mi cuerpo probablemente se tomará revancha cuando termine el festival, pero por el momento responde bien. El libro es una épica del triunfo sobre el sufrimiento, así que parece que ha funcionado perfectamente para mí". Y agregó: "En todos estos años el proyecto fue mutando bastante y, creo, para mejor. Se fue profundizando la idea de hacer una película sobre hacer una película". Pasó un cuarto de siglo. Más allá de que el film es un poco decepcionante, su exhibición en el principal festival del mundo es, sin dudas, un hecho histórico. Que luego pueda llegar o no a las salas comerciales de todo el mundo es algo que aún está por definirse en los estrados judiciales. Por las dudas, Gilliam volvió a convocar a Fulton y Pepe para que registraran el rodaje y la batalla posterior en un nuevo documental titulado He Dreams Of Giants ("Sueña con gigantes"). Ojalá que los cinéfilos no deban conformarse solo con este nuevo documental.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.