Un cambio de aire para el ánimo nacional

Mariela Mociulsky
Mariela Mociulsky PARA LA NACION
(0)
20 de mayo de 2018  

Desde siempre el Mundial mejora el ánimo y estimula el consumo de los argentinos sea cual sea el año y la coyuntura. Si bien en el escenario actual hay incertidumbre por la inflación y el disparo del dólar, la pasión nacional por el fútbol siempre funciona como un alivio y una renovación del entusiasmo.

Con el espíritu mundialista ya instalado, ciertos rubros se ven beneficiados en sus ventas. Los consumidores que tienen posibilidades económicas, encuentran la excusa, por ejemplo, para renovar su TV con el argumento de ver la Copa en sus hogares. Un campeonato de este tipo, justifican, "merece ser visto en una buena pantalla". Este será el primer Mundial transmitido en Ultra High Definition, que implica varios cambios para el usuario como actualizar el televisor, el decodificador y hasta la conexión a Internet.

También estará acompañado por los cambios en el consumo de medios, los celulares y la tecnología ganan espacio. El campeonato rescata una ocasión prototípica de la TV tradicional: el consumo en real time, reforzado por la emoción de participar como espectadores de un evento icónico. Se trata de uno de los pocos acontecimientos en el que la gran mayoría participa en tiempo real y comenta los resultados, con la mejor tecnología a su alcance, según las posibilidades de consumo de cada estrato social. Para los espectadores, es una buena ocasión para reunirse y compartir tiempo y emociones con la familia y los amigos y también para "confirmar la identidad" argentina, tan asociada al fútbol.

El Mundial llega en un momento oportuno para descomprimir y aliviar las preocupaciones asociadas a la incertidumbre económica y la ocasión es la que mayor entusiasmo genera. De la misma forma que ha sucedido en muchos otros campeonatos. El de 1986 coincidió con un cambio de rumbo económico y de política del gobierno de Alfonsín y el 1990, con una etapa del gobierno de Menem de cambios económicos, privatizaciones y leyes de indulto (sancionadas entre 1986 y 1990), por citar solo dos ejemplos.

El Mundial es, sin duda, un bálsamo para el ánimo de los argentinos y este año la expectativa del esperado triunfo la intensificará aún más, al brindar una oportunidad para el cambio "de aire" y "de agenda".

La autora es directora de Trendsity

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.