Facundo Campazzo: "Me siento parte del título de la Euroliga en un 150.000 por ciento"

En lo más alto: Campazzo celebra arriba del aro otra coronación en Europa
En lo más alto: Campazzo celebra arriba del aro otra coronación en Europa Fuente: AFP
Diego Morini
(0)
22 de mayo de 2018  • 23:59

Del otro lado del teléfono se escucha calma. Apenas algún ruido típico de quien pone orden en su casa. Se sonríe, es parte de su personalidad. Pide disculpas porque se demoró 6 minutos en contestar la llamada . La vorágine del éxito suele complicar las agendas, pero el cordobés hincha de Chacarita se organiza para charlar con LA NACION. Facundo Campazzo , el base de Real Madrid , campeón por segunda vez de la Euroliga , la competencia más importante detrás de la NBA , acepta contar cómo es la experiencia de estar parado en la cima de Europa.

"Es una locura lo que vivimos en Belgrado", cuenta a modo de instrucción. Se lo advierte caminando por la nubes a los 27 años. Si bien ya había experimentado la sensación de ser campeón de Europa, allá por 2015 con Andrés Nocioni como compañero, ahora esta conquista lo puso en el centro de la escena porque fue el conductor de Real Madrid durante casi toda la competencia.

-Pasó un poco la euforia, ¿Cómo estás hoy?

-La verdad que no me hubiera imaginado nunca lograr la Euroliga. Sí cuando arrancó la temporada me planteé objetivos y quería consolidarme y demostrar que podía estar a la altura de un equipo como Real Madrid. Pero si me decían que íbamos a quedarnos con el máximo trofeo de Europa después de todas las lesiones que tuvimos no lo hubiera creído. No había muchas fichas para apostar por nosotros. Llegamos al final 4, jugando bien y me lesioné. Insólito.

-¿Pensaste que la rodilla te dejaba afuera de la Euroliga? (NdR: tuvo una lesión condral en la rodilla izquierda y le realizaron una artroscopía en marzo de 2018)

-Me asusté y me preocupé, porque trabajé muchísimo durante la vacaciones y toda la temporada para evitar justamente las lesiones. Pero apareció en un momento que no quería porque me había preparado para estar pleno en las instancias finales de la Euroliga y me complicó. Siendo un poco egoísta, sentía que era un poco injusto lo que me estaba pasando. Busqué enfocarme y comprender que las lesiones son parte del juego y hay que saber aceptarlas y vivir con eso. Traté de recuperarme lo más rápido posible, no hice locuras ni me hice el héroe en ese sentido. Había momentos en los que sentía que iba a estar bien y otros que no llegaba. Hace poco más de un mes estaba en un quirófano. Le hice caso a mi corazón, porque me decía que juegue y mi cabeza me pedía ser más cauteloso.

-El corazón es casi lo que manda en tu carrera.

-Es parte de mi esencia. No puedo ser de otra forma. De todas maneras soy mucho más racional y se ve en mi juego. La verdad es que siempre me apoyé en mi temperamento.

-La primera Euroliga la disfrutaste, pero esta conquista parece diferente, ¿la sentís más tuya?

-Son dos sensaciones distintas. En la que ganamos en 2015 el grupo me hizo sentir parte desde el primer momento y lo festejé como si hubiera jugado 40 minutos. En esta ocasión, las cosas son similares, aunque mis responsabilidades fueron diferentes. Haber tenido más tiempo en el equipo porque estaba lesionado Sergio [por Llul, que estuvo afuera por una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha], me puso ante una situación de mayor presión, de tener que asumir un rol diferente, de tomar obligaciones que deseaba pero que no pensaba tener tan rápido, como fue comandar un equipo como el Madrid. Fue un desafío muy lindo. Intenté disfrutar el proceso y llegamos a la instancia más hermosa. Y si bien no pude jugar los minutos que esperaba en el Final 4, por estar en recuperación, me siento parte del título en un 150.000 por ciento.

-Siempre fuiste muy claro en tus objetivos y subiste escalón por escalón, ¿sentís que la NBA está más cerca? ¿O preferís no pensarlo?

-La verdad es que prefiero no pensarlo tanto. Es difícil no hacerlo, porque Real Madrid es una vidriera muy grande. Después de la NBA, la Euroliga y la ACB [la Liga de España] son las mejores competiciones del mundo. Y jugarlas con la camiseta del Madrid potencia todo. Pero para ser sincero acá estoy muy cómodo, me cuidan, me respetan y pensar muy a futuro no me ayudaría. Cuando era más chico quizá me obsesionaba con eso y quería tener una chance. Ahora estoy en otra etapa, disfruto el día a día y pretendo ser el mejor Campazzo posible. Y si el mejor Campazzo llega a la NBA bienvenido sea. Y si mi mejor versión sólo me alcanza para jugar en la ACB y la Euroliga, daré lo mejor para ese desafío.

-Comprender que está más cerca la NBA, ¿te vuelve más cauteloso?

-Puede ser. Pero ojo que también eso te puede poner más ansioso. Todas esas cuestiones vinculadas a la ansiedad después la trasladás a tu juego, a tu vida, y no es sano. La realidad es que un equipo como Real Madrid es como estar en la NBA.

-¿Sentís que por momentos tuviste en tus manos a Real Madrid?

-Es difícil de determinar eso. No considero que sea el líder, quizá por el puesto que ocupo, el de base, es que uno se convierte en una especie de entrenador dentro de la cancha. Y al no estar Llull tuve que ser la voz de Pablo [por Laso, el DT de Real Madrid]. Pero no siento que tuve más ascendencia que otros, sí trataba de hacer mi tarea lo mejor posible. Por ahí no conseguir un resultado en Real Madrid se siente más que en otro equipo, pero Pablo y mis compañeros me ayudaron a retirar esa presión de mi cabeza.

-Ver jugar a Luka [Doncic], ¿qué te genera?

-Es impresionante. Tiene el techo en sus manos. Donde se proponga llegar lo va a lograr. Un muchacho a los 19 años que juegue de la manera que él lo hace... Hace cosas que no son propias de un chico de 19 años. Es un animal. Domina las mejores competiciones del mundo, asume muy bien las presiones y las responsabilidades. Puede disfrutar del Real Madrid y de ir a la NBA, tiene el talento para lo que se proponga.

-Luka no tiene techo, pero vos, ¿estás llegando al techo que imaginaste?

-No lo sé. Sí te digo que es más de lo que pude soñar. Y no me arrepiento de ninguna determinación que tomé hasta ahora. Gracias a Dios me tocaron más buenas que malas y todo fue muy rápido. Si alguien me decía que yo iba a vivir esta carrera le decía que me mentía. Y si la NBA no llega para mí igual es una carrera increíble la que estoy viviendo. Espero no estar cerca de mi techo porque quiero seguir creciendo.

-Publicaste una foto en tu Twitter con el trofeo de la Euroliga y se te veía con un gesto.

-Estaba feliz. Estaba en el ómnibus ya en Madrid y es como que puse una pausa a todo lo que pasaba a mi alrededor. Me senté, miré la copa y me puse a pensar en toda la gente que me ayudó a llegar hasta este lugar. Parece normal ganar un título, pero no es fácil. Necesitaba poner los pies en la tierra. Fueron 5 minutos de silencio que disfruté a pleno.

-Y también publicaste "festejar un título arriba del aro" y una foto tuya sentado encima.

-Estaba. Era ganar una Euroliga, en Belgrado, ante Fenerbahce . No lo dimensionaba. Quizá dentro de 10 o 15 años, cuando me retire, caiga en lo que logré con el Madrid. Nunca me había animado antes a subir a un aro porque era muy alto, pero veía a Leo Gutiérrez , en Peñarol, o a Walter Herrmann , en Atenas, que imponían respeto desde ahí arriba. Y bueno, quise hacerlo. Me dije "en Belgrado no la voy a dejar pasar". Entonces me animé, me subí y después me pregunté 'cómo me bajo de acá'... Pero lo disfruté y será un recuerdo imborrable.

-¿La ACB es tan compleja como la Euroliga?

-Sin duda, podés perder o ganar de local y lo mismo como visitante. La verdad es que la calidad de jugadores que hay en la Liga es increíble. Sin duda que todo jugador argentino que pueda venir a la ACB a foguearse debe hacerlo porque es fundamental para su crecimiento profesional. Es un nivel altísimo. Un Gaby Deck [por el alero de San Lorenzo], que en la Liga Nacional está llegando a su techo, debería pensar en un dar un salto a esta liga. Te ayuda a crecer. Porque ojo que acá por ser el Real Madrid nadie te hace fácil las cosas.

-¿Ya ponés a la selección en tu cabeza?

-Todavía no, ahora tenemos por delante el título de la ACB, que van a empezar los playoffs. Hay días que pienso mucho en la selección, porque siempre quiero estar. Sí pienso que en cuanto termino de competir acá voy a ponerme como objetivo estar con mis compañeros amigos de la selección.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?