Convivir hace que las parejas se parezcan

Le pasa a cualquiera, hasta a Meghan Markle Crédito: Shutterstock
24 de mayo de 2018  • 21:22

Hace menos de una semana que se convirtió en duquesa y Meghan Markle ya estrenó disfraz . Atrás quedó la soltera sexy de melena suelta y ropa adecuada a una actriz de su edad. Apenas formalizó con el príncipe tuvo que abandonar escotes y plataformas para plegarse al estilo "señora seria" que cultiva la mayoría de las mujeres jóvenes casadas con herederos y parientes de algún trono. Al día siguiente de la boda amanecen envejecidas por el uniforme protocolar, como si el rodete, la pamela y el vestidito monocromo fuesen signo de dignidad. No falta mucho para que la ex protagonista de Suits acabe lobotomizada por su nuevo estatus social.

Eso de asimilar la propia imagen a la del otro ataca a reyes, y también a plebeyos. Así es como sin darnos cuenta (y a veces queriendo) las mujeres dejamos la minifalda o nos teñimos de rubias para darle el gusto a él, y viceversa, pues existen crueles evidencias de hombres lookeados a semejanza de la enamorada de turno. Y es natural que eso pase, dice la ciencia. Una investigación realizada hace más de 20 años por la psicóloga Hazel Markus de la Universidad de Michigan, revelaba que al cabo de un tiempo las parejas adoptan actitudes e imitan comportamientos de su partner, rasgo que los profesionales de la disciplina denominan facilitación social. Según las publicaciones especializadas, invariablemente una determinada parte del comportamiento de un individuo se ve afectada por la presencia real, imaginada o implícita, de los demás.

Según las conclusiones de un experimento realizado entre 110 hombres y mujeres por el psicólogo Robert Zajonc, al cabo de 25 años de matrimonio las personas tienden a mimetizarse y, en consecuencia, el parecido físico se acentúa. Para probarlo a cada participante le mostró una fotografía de su primer año de matrimonio y luego le pidió que adivinara quién estaba casado con quién. A un segundo grupo se le mostraron imágenes de las mismas personas, pero luego de 25 años casados. Los resultados indicaron que los participantes del segundo grupo alcanzaron un porcentaje de aciertos superior a los del primero, es decir que para un observador común es fácil identificar al marido o a la esposa de alguien cuando llevan años compartiendo todo.

¿Qué factores contribuyen al fenómeno de la mutación "sentimental"? La dieta, el entorno, la predisposición y la empatía, sostiene el ensayo. La única reina que no cedió a las presiones del dress code real es Máxima Zorreguieta, fiel a si misma, hasta en los desaciertos del placard, pero si es cierto que cuando hay empatía imitamos hasta la sonrisa del ser amando, la nueva imagen de Meghan bien podría leerse como un gesto de amor.
Por: Amanda Jot

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