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Una casa de fin de semana rescata la esencia andina en la Quebrada de Humahuaca

Arq. Eugenia Cides
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22 de mayo de 2018  

Casi a orillas del Río Grande, en un valle rodeado de cerros y cardones, donde reinan el sol y el silencio, una familia jujeña encontró el lugar ideal para disfrutar sus días de descanso. El proyecto pertenece al arquitecto Carlos Antoraz, experto en recuperar las técnicas autóctonas, adaptándolas luego a las nuevas formas de construcción. El resultado es esta casa de piedra, caña y adobe con vistas inigualables.

El uso de materiales ancestrales como barro o adobe son el sello de las obras de Antoraz.
El uso de materiales ancestrales como barro o adobe son el sello de las obras de Antoraz. Crédito: Daniel Karp

En el corazón de la Puna

La puerta principal es pivotante y tiene un manijón hecho por Antoraz con una rama seca de queñoa, un pequeño árbol de tronco retorcido que puede encontrarse hasta los 300 metros de altura.

"Estas casas son especiales; hacemos todo con mucha dedicación: las aberturas, las carpinterías. No compro nada hecho", cuenta Carlos.
"Estas casas son especiales; hacemos todo con mucha dedicación: las aberturas, las carpinterías. No compro nada hecho", cuenta Carlos. Crédito: Daniel Karp

A un lado del hall de entrada está el living, donde el techo es de álamo, una madera blanda muy resistente en climas secos, que proyecta un haz de luz en la pared revestida en cañas.

Carlos con su hijo Sebastián, también arquitecto.
Carlos con su hijo Sebastián, también arquitecto. Crédito: Daniel Karp

Construyo mis proyectos con los materiales disponibles a un máximo de 30 kilómetros de distancia: uno de mis mayores orgullos es recuperar y jerarquizar esos recursos
Carlos Antoraz

En el ambiente se destacan los nichos que sirven de vinoteca y el hogar, con forma de horno de barro.
En el ambiente se destacan los nichos que sirven de vinoteca y el hogar, con forma de horno de barro. Crédito: Daniel Karp

Una alfombra tejida en telar con los colores característicos de la zona le da color al piso con baldosas de barro cocido.
Una alfombra tejida en telar con los colores característicos de la zona le da color al piso con baldosas de barro cocido. Crédito: Daniel Karp

La arquitectura originaria es introvertida porque sus pobladores estaban en permanente contacto con la inmensidad. Como el caso del hombre urbano es opuesto, quiere el paisaje dentro de la casa
Carlos Antoraz

"Aprovechamos las vistas al máximo, aquí el paisaje es parte de la cotidianeidad".
"Aprovechamos las vistas al máximo, aquí el paisaje es parte de la cotidianeidad". Crédito: Daniel Karp

Sobre la mesada de la cocina que se prolonga hacia el vano que da al comedor, vajilla de cerámica, piezas de algarrobo y cardón y camino de lana artesanal (Artes de Uquía). En el dormitorio principal, encuentro de paños fijos.

En la pared del baño, el efecto transparente de los ladrillos de vidrio.
En la pared del baño, el efecto transparente de los ladrillos de vidrio. Crédito: Daniel Karp

Una fachada con los colores de la tierra y formas orgánicas.
Una fachada con los colores de la tierra y formas orgánicas. Crédito: Daniel Karp

El interior prolongado en el afuera

"En el sector de la parrilla el techo de cañas repara el del sol y da la sensación de estar comiendo a la sombra de un árbol".
"En el sector de la parrilla el techo de cañas repara el del sol y da la sensación de estar comiendo a la sombra de un árbol". Crédito: Daniel Karp

Los techos son bajos porque las medidas de referencia es el hombre y la necesidad de darle refugio
Carlos Antoraz

Con chimeneas esculturales, la parrilla y el horno de barro toman una gran proporción del afuera.
Con chimeneas esculturales, la parrilla y el horno de barro toman una gran proporción del afuera. Crédito: Daniel Karp

Los ambientes exteriores mantienen la elección de materiales sencillos y prácticos que se adaptan a las características del lugar.
Los ambientes exteriores mantienen la elección de materiales sencillos y prácticos que se adaptan a las características del lugar. Crédito: Daniel Karp

Del comedor se sale al quincho con parrilla y horno de barro, infaltable en la zona, a resguardo del clima gracias a la pérgola de caña que tamiza la luz del sol.

Suspendido en el paisaje, un deck prolonga el área de estar para aprovechar el espacio exterior cuando amaina el viento.
Suspendido en el paisaje, un deck prolonga el área de estar para aprovechar el espacio exterior cuando amaina el viento. Crédito: Daniel Karp

"Nuestra premisa es rescatar el espíritu andino. Por eso, incorporamos las grandes tinajas de barro de las galerías y la puerta de entrada".
"Nuestra premisa es rescatar el espíritu andino. Por eso, incorporamos las grandes tinajas de barro de las galerías y la puerta de entrada". Crédito: Daniel Karp

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