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A una hora de la ciudad: una casa entre la Provence y los Hamptons

Lucrecia Álvarez
Arq. Eugenia Cides
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23 de mayo de 2018  

El arquitecto Marcelo Williams y Jorge Fuentes viven en el Centro, pero siempre tuvieron la mirada más allá del cemento. Hace algunos años, pusieron manos a la obra para concretar el sueño de una casa de campo donde disfrutar del tiempo y del aire libre, además de agasajar a todos sus amigos. Lo hicieron en este terreno de tres hectáreas en una zona de chacras vecina a Cardales, en el que Marcelo, por supuesto, proyectó la vivienda.

Se trata de una estructura de tres volúmenes (dos laterales y uno central) conectados a través de amplios pasillos con puertas-ventana a ambos lados que, a su vez, funcionan como acceso a dos grandes galerías: una al frente, con sillones y un hogar para las reuniones; la otra, atrás, vinculada con la pileta.

"Quería tener un lugar fuera de la ciudad para irme los fines de semana. Terminé súper enganchado: llega el jueves y ya estoy loco por venirme", cuenta Marcelo.

Los techos de chapa gris pizarra son parte de una paleta que su dueño se encargó de prolongar en el paisajismo, con especies en la gama de los grises y los azules, como las esferas de teucrium dentro de canteros limitados por troncos en un juego con salvias más irregulares.
Los techos de chapa gris pizarra son parte de una paleta que su dueño se encargó de prolongar en el paisajismo, con especies en la gama de los grises y los azules, como las esferas de teucrium dentro de canteros limitados por troncos en un juego con salvias más irregulares. Crédito: Daniel Karp

Elegante calidez

En sintonía con el estilo que más le gusta, para el equipamiento de los interiores Marcelo se inspiró en las casas del sur de Francia. El objetivo final fue lograr una ambientación que perdurara más allá de las tendencias.

La imagen que tenía en mente era algo muy francés, de la Provence. Sucede que, personalmente, no me conecto mucho con la variante gauchesca de las casas de campo
Marcelo Williams

El ambiente principal es un living de techo alto con vigas y carpinterías de cedro (estudio Marcelo Williams) pintadas con esmalte satinado blanco.
El ambiente principal es un living de techo alto con vigas y carpinterías de cedro (estudio Marcelo Williams) pintadas con esmalte satinado blanco. Crédito: Daniel Karp

El hogar tiene un frente metálico revestido con listones de yesero rescatados durante la obra y, sobre la chimenea, se sumó un antiguo artefacto de iluminación de los años 50 en hierro que el dueño y hacedor de la casa adaptó como objeto decorativo.

"Me gusta buscar cosas y darles una vuelta tratando siempre de combinar lo moderno con algo más clásico. Estoy convencido de que esa mezcla logra calidez y, al mismo tiempo, un espíritu contemporáneo".

Como mesa ratona, una banqueta tapizada en cuero de potro: "No importa si apoyás las botas con barro o si se te cae vino o café, no se mancha jamás". Sobre ella, bases de lámparas de cerámica blanca como decoración.

Para dar un aspecto más actual, no se colocaron zócalos.
Para dar un aspecto más actual, no se colocaron zócalos. Crédito: Daniel Karp

Para los pisos se usaron tablones de 2 pulgadas de pino Paraná estacionado (Pablo Ledesma) provenientes de las estanterías de una antigua fábrica. Marcelo quiso colocarlo tal cual: se ajustaron las dimensiones, se limpió y se enceró; pero no se pulió, para preservar la pátina del tiempo e, incluso, las anotaciones originales.

"Estoy al tanto de las tendencias, claro; pero me interesan más que nada para tomar detalles, no para seguirlas a rajatabla".

El rincón del bar, junto a un cuadro de Mariano Sánchez, se armó con una mesa de base cromada con tapa de mármol de Carrara (Manifesto) y lámpara italiana (Iluminación Agüero).
El rincón del bar, junto a un cuadro de Mariano Sánchez, se armó con una mesa de base cromada con tapa de mármol de Carrara (Manifesto) y lámpara italiana (Iluminación Agüero). Crédito: Daniel Karp

Los dos extremos del living están rematados por amplios pasillos que salen a las galerías y conducen a los otros volúmenes.
Los dos extremos del living están rematados por amplios pasillos que salen a las galerías y conducen a los otros volúmenes. Crédito: Daniel Karp

Detrás de los sillones franceses, el paso a la cocina con alfombra de pura lana de oveja Elementos Argentinos); en la otra punta, con botellones y una aguada del artista Pablo Lozano, el espacio que comunica con los dormitorios. En estos sectores, así como en la cocina, se bajó el cielo raso con entablonado de madera.

La cocina se pensó como un gran ambiente, con la mesada con bacha paralela a un mueble que funciona como barra.
La cocina se pensó como un gran ambiente, con la mesada con bacha paralela a un mueble que funciona como barra. Crédito: Daniel Karp

"Está buenísimo tener la cocina integrada: cuando hacemos reuniones, se arma la barra de tragos y cada uno va y se sirve. Me gusta que sea así, y que la parte de los fuegos y los utensilios quede escondida".

El ambiente tiene mesadas en mármol de Carrara (Marmolería Masturla), grifería monocromando FV ‘Temple' (Barugel Azulay) y muebles laqueados blancos (Estudio Marcelo Williams).

Perpendicular al pasillo que delimitan los muebles bajo mesada, está la zona de trabajo propiamente dicha, con los anafes, el horno y la heladera.
Perpendicular al pasillo que delimitan los muebles bajo mesada, está la zona de trabajo propiamente dicha, con los anafes, el horno y la heladera. Crédito: Daniel Karp

La lámpara de techo fue hecha por Marcelo a partir de fanales de hierro (Claudia Adorno).
La lámpara de techo fue hecha por Marcelo a partir de fanales de hierro (Claudia Adorno). Crédito: Daniel Karp

En el comedor, una antigua mesa de pino (La Maja Remates), sillas de director en lona blanca y lámpara de tablero amurada (Beltrame).

La estructura de madera que rodea la cama enfatiza la altura del dormitorio. En el baño, mesada de mármol de Carrara.
La estructura de madera que rodea la cama enfatiza la altura del dormitorio. En el baño, mesada de mármol de Carrara. Crédito: Daniel Karp

El dormitorio en suite tiene otro diseño de Marcelo: un cabezal tapizado en lino (Compañía del Comercio), con mesitas de luz de diferente estilo. Una 'Tulip' en blanco y otra de hierro patinado (La Lupa). Sobre ambas, lámparas realizadas por el arquitecto a partir de objetos decorativos de yute que compró en el sector de bazar de un supermercado. Manta turquesa de lana de llama (Elementos Argentinos).

Éste -como un segundo cuarto y el resto de los ambientes- se pintó en 'Gris Alpino' (Alba) para unificar.

Por su orientación, la galería del frente, con piso de ladrillo, es la más concurrida durante las prolongadas reuniones veraniegas.
Por su orientación, la galería del frente, con piso de ladrillo, es la más concurrida durante las prolongadas reuniones veraniegas. Crédito: Daniel Karp

Con el afán de disfrutarla también en invierno, Marcelo proyectó aquí un hogar para ambientar las noches frías. Sobre éste, una cabeza de vaca que encontró en el campo, pintó de blanco y colgó con alambre. Completan el sector un juego de sillones de hierro con almohadones en bull blanco.

Frente a la pileta, juego de jardín vintage (La Lupa) pintado de turquesa.
Frente a la pileta, juego de jardín vintage (La Lupa) pintado de turquesa. Crédito: Daniel Karp

Con la colaboración de Jonathan Abraham se realizó el diseño del paisaje, que Marcelo se encarga personalmente de cuidar y hacer crecer. El jardín combina tonos de lila, blanco y rosa a través de lavandas, salvias silvestres y distintas especies de rosales.

Desde adentro o afuera, la enredadera es todo un espectáculo.
Desde adentro o afuera, la enredadera es todo un espectáculo. Crédito: Daniel Karp

La pileta, en eje con la entrada a la vivienda, tiene un deck de eucalipto sin tratar para preservar su tonalidad natural. "Todo el mundo me dijo que se iba a deteriorar, pero lo tengo hace cinco años y funciona perfecto porque, además, se mantiene fresco, aunque hagan 40 grados", explica satisfecho.

Marcelo y Jorge siguen viviendo en la ciudad, pero ahora sus anhelos están anclados no en un sueño, sino en un paisaje muy bello y muy real.

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