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Mundial Rusia 2018. La historia de Thiago Almada, el sparring que nació en Fuerte Apache y comparan con Carlos Tevez

Thiago Almada, el sparring que nació en Fuerte Apache
Thiago Almada, el sparring que nació en Fuerte Apache
Fernando Vergara
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24 de mayo de 2018  • 00:43

Su presencia rápidamente llamó la atención. Era el único rostro desconocido en el medio de un grupo de grandes estrellas que se lucen cada fin de semana en el fútbol mundial. En el predio de la AFA, en Ezeiza, la pelota iba de un lado a otro entre Lionel Messi, Sergio Agüero y Paulo Dybala, entre otros. Se divertían en el clásico rondo, ese ejercicio en el que el objetivo básico es mantener la posesión de la pelota. Y en esa explosión de talento reunida en escasos metros se encontraba Thiago Almada, el único sparring del seleccionado Sub 20 que participó de la práctica con las estrellas. De apenas 17 años y criado en Fuerte Apache, al enganche de Vélez en su barrio ya lo comparan con Carlos Tevez .

"Estar con esos monstruos en el predio de la AFA es una experiencia muy linda. Aprendo mucho de ellos, los admiro. Cada vez que entrenan trato de escucharlos, de mirar lo que hacen. Se portan muy bien conmigo, con respeto y me saludan cada vez que nos vemos. Y Javier Mascherano siempre me pregunta cómo estoy, cómo me siento", confiesa Almada a LA NACION. "Soy un poco tímido y me da vergüenza hablarles, no les pido consejos", agrega.

Jorge Sampaoli tiene devoción por sus condiciones y Almada es parte de la otra convocatoria, la de los jugadores jóvenes que acompañarán al plantel en su excursión a Rusia. Sebastián Beccacece, entrenador del seleccionado Sub 20, citó a 22 futbolistas para colaborar en las prácticas. Habrá tres jugadores de Boca, dos de River, uno de Racing y uno de San Lorenzo, entre otros. Dentro de este grupo, quienes lo conocen aseguran que Almada es un pichón de crack. "El viaje a Rusia será otro gran aprendizaje", dice.

Thiago (26 de abril de 2001) se crió en un departamento del monoblock 2 de Fuerte Apache y las primeras patadas a una pelota las dio en la canchita de tierra del club Santa Clara. En ese mismo potrero del barrio ubicado en Ciudadela Norte, Carlos Tevez comenzó a soñar a lo grande. "No no me molesta que me comparen con Carlitos, eso me motiva todavía más. Es una buena persona y humilde. Pero soy chico, el camino es largo. Siempre nos juntamos a comer asados con Tevez y sus amigos, compartimos buenos momentos. Es otro de los jugadores que admiro y trato de copiar algunas cosas que hace adentro de la cancha", asegura Almada.

Thiago Almada, el sparring que nació en Fuerte Apache
Thiago Almada, el sparring que nació en Fuerte Apache

"Jamás me voy a olvidar del Fuerte y de mis raíces", declaró hace casi dos décadas el delantero de Boca cuando dejó su casa de la infancia. Algo similar vive hoy Almada, que se mudó a los 5 años con su familia a El Palomar. Sin embargo, siempre le tiran sus raíces y vuelve permanentemente a su barrio para reencontrarse con sus amigos y familiares. "Yo me crié ahí y le tengo mucho cariño, me formé como persona y futbolista. Tengo a mucha gente querida. Y además, creo que jugar en esas canchas te da ventaja en las mañas, en las picardías y en algunos aspectos técnicos", remarca.

En Ciudadela, partido de Tres de Febrero, al noroeste de la Capital y a pocas cuadras de la avenida General Paz, el barrio que en los catastros oficiales aparece como Ejército de los Andes ocupa unas 26 manzanas. Como tantos otros vecinos de este lugar de alrededor de 50.000 personas, Almada representa el valor del esfuerzo. Cuando tenía cinco años, la edad en la que se acercó a Vélez, se arrimaba a un verdulero de Fuerte Apache y se ponía a vender con él. Iban con un carrito por el barrio y tenían un megáfono que les servía para dar aviso a los vecinos. Así, al final de cada jornada obtenía 5 pesos de recompensa. Las tareas se multiplicaban: también juntó botellas con sus amigos y les daban plata cuando las llevaban a reciclar. El siguiente paso era llegar a un kiosco para comprar caramelos y gaseosas.

Con Juan Román Riquelme como el modelo a seguir en su puesto, Almada confiesa que lo quisieron de River, Boca, San Lorenzo y Argentinos Juniors. Sin embargo, a los 5 años se acercó a Vélez y fue apadrinado por Eduardo Pino Hernández, un histórico formador de juveniles. Se siente a gusto en Liniers, por la cercanía con su barrio y porque admira, dice, el orden de la institución velezana. "No hay nada mejor que jugar al fútbol y más en un gran club como Vélez", asegura.

El destino del joven parecía escrito: su papá llegó a jugar en la reserva de San Lorenzo y luego se trasladó un tiempo a Portugal; en tanto que su tío también se desempeñó en la reserva de River. Hoy, el fútbol tiene a Thiago en actividad permanente, porque también formó parte del grupo de sparrings que viajó a Europa en la última gira de la Argentina para enfrentarse a Italia y España en dos encuentros amistosos.

En Liniers, Almada habitualmente se desempeña en la sexta división y disfruta con la pelota pegada a su pie derecho. "Mi posición siempre fue de enganche y repartiendo pelotas. Me gusta jugar con dos puntas adelante y yo más tirado a la izquierda así quedo perfilado para patear con derecha. Trato de ubicarme bien en la cancha, pensar mucho. Me gusta jugar a espaldas del cinco rival y cuando está fijo, tirarme a los costados para tener mucha movilidad", le contó al sitio oficial de Vélez cuando daba sus primeros pasos en las divisiones inferiores.

Las alegrías, para Guayo, se suceden semana tras semana. Hace apenas un mes, el 26 de abril, celebró los 17 años. Al día siguiente, Marcelo Gómez decidió que era el momento indicado para hacerlo debutar en la reserva del Fortín. El juvenil tuvo un estreno de ensueño: en el triunfo 2-1 sobre Banfield en la Villa Olímpica marcó los dos goles. El primero de ellos fue olímpico y el segundo de penal.

Thiago Almada, el sparring que nació en Fuerte Apache y comparan con Tevez - Fuente: Vélez Fútbol

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Además de ídolo deportivo, Tevez encarna el sueño de muchos de los jóvenes de Fuerte Apache. Su presencia siempre fue muy fuerte, también para Almada. La unión entre ambos, entonces, no se limita a su lugar de origen, porque Thiago es allegado a toda la familia del segundo jugador argentino que más títulos consiguió (26), justamente por detrás de Messi (34). En los últimos años, Guayo estuvo presente en varios de los cumpleaños de los hermanos de Tevez. "Es una familia con mucha humildad", resalta.

Los deseos de Almada laten tan fuerte como los de sus ídolos. Hoy, en Ezeiza, le toca jugar cuando faltan futbolistas para un ejercicio, o cuando Sampaoli hace hincapié en un trabajo particular. Está siempre expectante, en busca de la oportunidad de compartir unos minutos con Messi, Agüero o Dybala. "Sueño con debutar en la primera de Vélez y después con jugar un Mundial", dice sonriendo. Al cabo, su mayor anhelo es pararse alguna vez en la vereda de enfrente.

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