Guitarras criollas para un rock sin fronteras

Crédito: Dante Martínez
Los dos han buscado desde siempre, pero especialmente en los últimos años, ampliar su horizonte sonoro, descubrir nuevas rutas melódicas, abrir lo más posible las estructuras musicales que utilizaron como sello propio desde sus inicios. Así fue hasta que, de tanto andar, esos caminos divergentes confluyeron en un imaginario paraje pampeano, con aires de pulpería psicodélica.
Sebastián Ramos
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25 de mayo de 2018  

Gabo Ferro y Santiago Ch., tan lejos y tan cerca, parecen haber transitado tantos territorios para poder encontrarse y grabar este álbum mano a mano, voz contra voz y con sus guitarras acústicas como única herramienta.

Historias de pescadores y ladrones de la pampa argentina es una suerte de antidisco de cantautor, donde el espíritu stoner crudo y duro se cruza con el folk deforme para parir un álbum mestizo de pura sangre rockera, en un punto, heredero del mismísimo Pappo's Blues.

"Como un peregrino en el camino hacia el altar, un vaso de vino y atravieso el vendaval, ya no veo el trigo, ya no veo la ciudad, suenan los ladridos anunciando la verdad", canta cavernoso Sergio Ch. (fundador de Los Natas, allá por la década del 90) en el primer corte del álbum e inmediatamente Gabo Ferro retruca con su cautivante y melódica voz: "Corona de caranchos, mientras descanso, ojos al cielo, me entrego descalzo". La canción, ubicada en el track dos, luego de la intro instrumental de "Cruz del Sur invertida", sirve como carta de presentación y delineamiento estético de este proyecto tan original como natural.

La conjunción de sus voces en contrapunto en la que se basa buena parte de este dúo, logra en "Qué parte de mí" el ensamblaje perfecto en una de las composiciones más fogoneras del álbum, para luego apoyarse en una trilogía de canciones con la intensidad bien arriba: el mántrico "La tierra y los ríos", el blues pampeano de "El pescador" y la psicodélica "Crudo a tu cautivo".

Entre la tradición del rock acústico de los años 70 y la modernidad de dos artistas inquietos en permanente búsqueda, Gabo y Sergio Ch. logran cautivar con sus composiciones sin pirotecnia, con la destreza de dos experimentados cantores y autores que saben cuándo menos es más.

Con este disco (que por el momento tiene una única fecha de presentación en vivo, el 8 de junio, en Ciudad Cultural Konex) Gabo Ferro y Sergio Ch. bien podrían ubicarse en la no tan transitada sección de "encuentros únicos y esenciales" de la discografía del rock argentino, justo al lado del fundamental Peso argento, de Ricardo Iorio y Flavio Cianciarulo, grabado en 1997.

"Un pozo con tu forma" y "La estación" retoman el espíritu más cancionero de esta cruza, mientras que "1974" suma una armónica como elemento balanceador entre las guitarras limpias y las voces arrastradas. "Construyendo, consumiendo, comenzando del mismo lugar", canta Sergio Ch. antes de prometer que este "será el camino de los dos", en otro de los puntos altos de Historias de pescadores y ladrones de la pampa argentina.

Esa parece ser la síntesis del disco y del presente de estos dos intérpretes, que construyen y consumen constantemente para volver a empezar desde el mismo lugar y poder así crear un universo nuevo, diferente, haciéndose carne de aquel axioma que sostiene que el todo es mucho más que la suma de las partes.

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