Una directora atípica con propuestas fuera de lo común

Micaela Fariña dirige un musical sin música y un thriller en un edificio en el que cada espectador elige a qué personaje poder seguir
Micaela Fariña dirige un musical sin música y un thriller en un edificio en el que cada espectador elige a qué personaje poder seguir Fuente: LA NACION
Alejandro Rapetti
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25 de mayo de 2018  

Actriz de formación académica y prolífica directora, Micaela Fariña inició sus estudios de actuación en la escuela de Hugo Midón y unos años después egresó de la Universidad de Arte Dramático de la Universidad del Salvador. Luego de completar su formación como puestista con Rubén Szuchmacher, en 2010 debutó como directora con la obra Entrepiso, pieza ganadora del premio Estrella de mar, y desde entonces se volcó cada vez más a la dirección.

Por estos días, justamente en su rol de directora, acaba de montar dos obras al mismo tiempo: la cuarta temporada de Telemarketers y el estreno de La pensión, un thriller para veinte espectadores que se desplazan por una casa, escrito por la misma Fariña.

Para aquellos que aún no la vieron, Telemarketers se define como "una comedia musical sin música, pero con canciones". Se trata de un cóctel de humor negro, parodias a musicales, canciones a cappella y coreografías a puro desparpajo, que fueron completamente reseteados para esta nueva puesta, incluido un final sorpresa.

Pedro (Martín Bustos), Hernán (Gonzalo Quintana) y Darío (Uriel Einstoss), son los tres personajes de esta historia que atienden clientes por teléfono, y hastiados de la rutina, se inventan excusas para escapar al tedio con el humor y las canciones como tabla de salvataje. "Son personajes que se mueven en una zona muy grotesca y las canciones colaboran a esa manera exacerbada y extremadamente bizarra de avanzar en la trama", señala Fariña, que ya instalada en el circuito off no para de dirigir, desde Pedime perdón, en 2010; Turbia, en 2011; Felicitas o las niñas mudas, en 2012; Souffrir (Sufrir), en 2013; Bicicletas, o de cómo en movimiento se llega al equilibrio, en 2016 y En el columpio, en 2017.

Por si fuera poco, el mismo día del reestreno de Telemarketers estrenó La pensión, un thriller poco convencional para veinte espectadores que transcurre en un espacio atípico en el barrio de Colegiales, en el que el público debe desplazarse para acompañar a los actores, dividirse en diferentes grupos y según el recorrido, vivir experiencias diferentes. La dirección de la sala en el barrio de Colegiales se devela al momento de hacer la reserva.

" La pensión cuenta la historia de un grupo de estudiantes que habitan en un mismo edificio donde sucede un crimen, y a partir de entonces se dispara la trama, una investigación que busca elucidar lo sucedido. Es una pieza realizada en el marco del entrenamiento actoral de Adi Studio", anticipa la directora, que a lo largo de su fructífera carrera se desempeñó también como asistente de dirección en Last Call, de Gabriel Chamé Buendia; y en Criatura de Dios, de Guillermo Angelelli, donde profundizó en el lenguaje del clown y el trabajo físico.

"Me parece que al teatro hay que ir a pasarlo bien, así que mis obras siempre van a estar teñidas por el humor. Por eso no dejamos de hablar de temas profundos ni mucho menos, pero sin querer dar golpes bajos, sin querer enseñar nada a nadie, porque eso me parecería demasiado pretencioso. Ese es el teatro que yo quiero ver. Más cómo estamos hoy, no tengo ganas de pasarlo mal, no quiero que me adoctrinen", concluye Fariña.

Telemarketers

Sábados, a las 23.

El Método Kairós, El Salvador 4530.

La pensión

Sábados, a las 21.

Entradas solo por reserva previa en alternativateatral.

Información: lapensionteatro@gmail.com

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