Después de diez años, volvió la Feria del Libro a Rosario

El perro Mendieta recibe a los visitantes de la Feria del Libro de Rosario en la explanada de ingreso al Centro Cultura Roberto Fontanarrosa
El perro Mendieta recibe a los visitantes de la Feria del Libro de Rosario en la explanada de ingreso al Centro Cultura Roberto Fontanarrosa Crédito: Secretaría de Cultura y Educación de Rosario
Daniel Gigena
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25 de mayo de 2018  • 12:04

ROSARIO-. Un Mendieta gigantesco en la puerta del Centro Cultural Roberto Fontanarrosa (San Martín 1080) recibe a los visitantes de la Feria Internacional del Libro de Rosario, que luego de diez años retornó ayer a la patria chica del Negro Fontanarrosa, Angélica Gorodischer y Aldo Oliva, entre otros grandes nombres de la cultura. En la puerta, sobrevuelan varios volúmenes y, apenas traspuesto el umbral, se inicia la ronda de expositores. De los 72 participantes, que se distribuyen en 48 stands, 22 pertenecen a editoriales y librerías rosarinas. En algunos casos, como Homo Sapiens, se trata de librerías que, además, editan libros de educación, literatura y ciencia. Durante el primer día en ese stand se repitió la hazaña de tres best sellers de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires: los nuevos libros de Luciana Peker, Darío Sztajnszrajber y Horacio Verbitsky fueron los más solicitados. "El rosarino extrañaba la Feria", se escuchó ayer en los concurridos pasillos del Fontanarrosa.

De los 48 stands, 22 pertenecen a editoriales y librerías rosarinas
De los 48 stands, 22 pertenecen a editoriales y librerías rosarinas Crédito: Secretaría de Cultura y Educación de Rosario

La Feria fue organizada en conjunto por la Municipalidad de Rosario y Fundación El Libro. Para Oche Califa, director cultural e institucional de la Fundación, el evento representa "un sueño cumplido". La alianza con la municipalidad augura un futuro fértil en proyectos en defensa de la cultura. "El acuerdo se cerró en diciembre de 2017, y por parte de la intendencia de Rosario fue una decisión política, cuyos objetivos son la promoción de la lectura e impulsar la industria del libro", dice Guillermo Ríos, secretario de Cultura y Educación de Rosario a LA NACION. Esa decisión se reforzó en términos materiales: la municipalidad estableció que en el segundo piso del centro cultural se alojaran diez destacadas librerías rosarinas como Oliva, El Juguete Rabioso, Biblos y Paradoxa. Alquilar un stand de nueve metros cuadrados por doce días cuesta cerca de 40.000 pesos.

Hasta el domingo próximo, la municipalidad invitó a diez editoriales independientes rosarinas a exponer sus catálogos de manera gratuita. Entre otras, se encuentran Baltasara, Neutrinos, La Pecore Nere (una editorial con dos sedes: Rosario y Roma) y El Salmón, que publica sus libros en tres formatos: el tradicional en papel, audiolibros y en sistema braille.

Crédito: Secretaría de Cultura y Educación de Rosario

"Desde 2015 se siente una baja en las ventas", dice el librero de El Halcón Maltés, que, como su nombre deja prever, ofrece en la Feria historietas de autores nacionales e internacionales. "En 2015 vendíamos 15 libros por día; en 2016, 12, y en 2017 y lo que va de 2018, 10", grafica. La sudestada (Hotel de las Ideas), de Juan Sáenz Valiente, y Parque Chas (Puro Cómic), obra maestra de Ricardo Barreiro y Eduardo Risso, son las novelas gráficas más pedidas por los lectores del género. A diferencia de los libreros porteños, cuyos costos de alquiler y servicios son excesivos, los colegas rosarinos se lamentan sobre todo por la caída del consumo y el aumento del precio de los libros. "A causa de la suba del dólar, los importados se encarecieron un 20%", dice Natalio Rangone, uno de los libreros de Oliva y coeditor del sello Nube Negra. Esa editorial dedicada al ensayo llegó a la Feria con una novedad de la investigadora rosarina Sandra Contreras: En torno al realismo y otros ensayos. Ese libro llegará a Buenos Aires recién en junio.

Feria del Libro Rosario
Feria del Libro Rosario Crédito: Secretaría de Cultura y Educación de Rosario

Otra característica de la Feria del Libro de Rosario es que la planta baja del centro cultural está dedicada exclusivamente a stands institucionales. En Santa Fe y Rosario, organismos públicos como ministerios provinciales de Educación e Innovación y Cultura, y la municipalidad de Rosario, publican libros de gran calidad a buen precio. Allí se encuentran los libros de la Editorial Municipal de Rosario, con best sellers que sintonizan con la época: Historieta LGBT, de varios autores; El Volcán. Un presente de la historieta latinoamericana y los títulos de la colección de crónicas (también conocidos como "los libritos anaranjados") de Beatriz Vignoli, Ivana Romero y Francisco Bitar. La editorial de la Universidad Nacional de Rosario exhibe novedades de Federico Lorenz y Claudia Hilb, y los títulos de la colección de literatura, donde sobresalen los libros del rosarino Jorge Riestra (1926-2016), que antes de morir cedió los derechos de su obra a esa editorial. Espacio Santafesino reúne libros producidos con el apoyo de ese interesante organismo que promueve las industrias creativas. Ayer se presentó la investigación de Eduardo D'Anna, La literatura de Sante Fe, un libro digital de descarga gratuita. Por otro lado, el Ministerio de Educación de la provincia publica libros de Sófocles, Juan José Saer y Virginia Woolf, entre otros autores, para distribuir entre los alumnos de escuelas de nivel primario y secundario.

Crédito: Secretaría de Cultura y Educación de Rosario

Participan de la Feria sellos porteños como Noveduc, Colihue Catapulta, y (en vez de siete) "los 3 Logos". Eterna Cadencia, Beatriz Viterbo y Adriana Hidalgo comparten stand en el subsuelo del centro cultural y ofrecen algunas promociones del día. Los libros de las grandes editoriales como Penguin Random House y Planeta se exhiben en los stands de librerías comerciales de Rosario. Cúspide tiene cuatro sucursales en la ciudad. El amplio stand de la Cámara Argentina del Libro, también ubicado en el subsuelo, acerca a los rosarinos las novedades de 27 editoriales, entre las que figuran Interzona, Eudeba, Marea, Vestales y Kier. La oferta para los lectores infantiles corre por cuenta de varias librerías virtuales, como Quiosquito de Libros y Ponsatti. La particularidad de estas librerías es que son itinerantes: viajan a ferias o recorren localidades de las provincias. Chicho y Babel recién en 2017 se mudó a un local de la zona norte de Rosario. En todos los stands para chicos, los best sellers son materiales vinculados con la educación sexual integral y libros de diversidad, como los volúmenes de Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes (Planeta) y La historia de Julia, la niña que tenía sombra de niño (Calibroscopio). Dos editoriales rosarinas de literatura infantil sorprenden con sus catálogos artesanales, poéticos y risueños: Libros Silvestres y Listocalisto.

Homenajes, presentaciones y lecturas cruzadas

La feria se extenderá hasta el lunes 4 de junio. En doce días, una programación que apunta tanto a la producción local como a la federal incluirá dos homenajes a dos rosarinos de nivel internacional. Hoy a las 18, luego del acto de inauguración oficial que contará con la presencia de la intendenta de Rosario, Mónica Fein, y el presidente de la Fundación El Libro, Martín Gremmelspacher, la narradora Angélica Gorodischer, autora de libros claves de la literatura argentina como Trafalgar y Kalpa Imperial , dialogará con la escritora rosarina Patricia Suárez y el editor del sello Soquete Terrorista, Lisandro Murray. Gorodischer publicó cuentos en la editorial de Murray. La autora nació en Buenos Aires en 1928, pero vive en Rosario desde los siete años. El segundo rosarino de ley que la Feria celebra es el Negro Fontanarrosa. El sábado 2 de junio, Rep y Juan Sasturain conversarán sobre el creador de Boogie, el aceitoso e Inodoro Pereyra, y el narrador inolvidable de El mundo ha vivido equivocado y El área 18.

Ayer, el periodista Gustavo Campana presentó a sala llena Tribuna sin pueblo (Colihue), donde reconstruye la historia política y deportiva del Mundial de Fútbol de 1978, cuyo origen se remonta a 1970. Campana se enfoca en la lucha sorda entre Jorge Rafael Videla y Emilio Massera por hacerse cargo del campeonato de fútbol. El primero quería un Mundial austero y Massera, en cambio, un acontecimiento que lo ayudara a impulsar su candidatura política. Campana, periodista y productor acreditado, avanza un año más allá del 78 y se refiere a los ecos que tuvo el Mundial argentino. El título del libro alude a la decisión del entonces presidente de la FIFA, João Havelange, de elevar el precio de las entradas del Mundial para dejar afuera de las tribunas a los sectores populares.

Hasta fin de mayo, en el Fontanarrosa se harán "lecturas cruzadas" entre dos escritores que representan estilos y acentos del panorama literario contemporáneo. Participarán Vignoli, Sergio Olguín, Carlos Busqued, Agustina Bazterrica, Mario Castells y el chileno Juan Pablo Meneses, entre otros. Y escritores como Claudia Piñeiro, Reynaldo Sietecase, Pedro Saborido, Silvia Hopenhayn, Ricardo Mariño, Pamela Stupia y Hebe Uhart visitarán la ciudad del Monumento a la Bandera para conversar con colegas y lectores. Hagamos patria y leamos libros.

Claves de la Feria rosarina

12 días

72 expositores en 48 stands

Más de 70 actividades. La programación completa se puede consultar aquí

Visitas de grupos escolares en dos turnos diarios

Entrada libre y gratuita

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