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En sintonía con la tendencia global, las mujeres chilenas se hacen oír

Una ola de reivindicaciones feministas, con movilizaciones y tomas de universidades, obliga al presidente Piñera a reforzar anuncios por la equidad de género
Una ola de reivindicaciones feministas, con movilizaciones y tomas de universidades, obliga al presidente Piñera a reforzar anuncios por la equidad de género Fuente: Reuters
Víctor García
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26 de mayo de 2018  

SANTIAGO, Chile.- "Bueno, me acaban de sugerir un juego muy entretenido. Es muy sencillo: todas las mujeres se tiran al suelo y se hacen las muertas, y todos nosotros nos tiramos encima y nos hacemos los vivos. ¿Qué les parece muchachos?"

En junio pasado, el entonces candidato a la presidencia de Chile, Sebastián Piñera, lanzó este chiste en un acto de campaña y activó risas de los asistentes en el auditorio. La ocurrencia no tardó en viralizarse a través de un video en Internet, pero el tono machista de la performance provocó críticas. "Me disculpo por una mala broma que no afecta mi aprecio y respeto por todas las mujeres", se excusó el jefe de Estado.

En su segundo período en La Moneda, Piñera tiene muy claro que, en el actual escenario del país, una intervención de este tipo no se le permitiría. La renovada ola de feminismo que se instaló en Chile, en sintonía con el fenómeno de varios países, acaparó la agenda y la equidad de género es el gran tema que hoy se discute en una sociedad con fama de conservadora, quizá la mayor en América Latina.

Miles de mujeres marcharon la semana pasada y 16 universidades permanecen tomadas tras cuarenta días de movilización. La última encuesta de Cadem reveló que un 71% de los chilenos está a favor de las reivindicaciones feministas.

"Este fenómeno ha sido muy espontáneo y ha tomado de sorpresa al mundo político. Sorprendió al gobierno, pero también a la izquierda. Y es un movimiento que nace en las universidades, que tiene un estilo muy fresco, muy nuevo, atrevido en el lenguaje, en las expresiones. Esto de marchar y mostrar los pechos ha sido una sorpresa en la forma porque era algo que no se había visto en Chile", señaló Roberto Méndez, profesor de la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica.

Las demandas encontraron esta semana respuesta gubernamental y Piñera presentó una agenda de equidad de género, que la oposición se apuró de catalogar como "oportunista" y que la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Isabel Plá, justificó porque "ha llegado el momento de saldar una deuda que el país arrastra con sus mujeres, de discriminaciones arbitrarias".

"Todos hemos cometido errores y estos han afectado a nuestras hijas, madres, hermanas y compañeras. Yo también los he cometido y haré todo por corregirlos", dijo el presidente, que anunció que se equipararán los precios en el sistema de salud privado, propuesta que fue tildada de "polémica" por beneficiar a las Isapres, las administradoras de esos fondos. "Los hombres van a pagar un poco más y las mujeres un poco menos. Eso significa igualar los precios", detalló Piñera.

La diputada Marcela Sabat, única representante de derecha de la bancada feminista del Congreso, de igual manera celebró la rebelión.

"Existe mucha rabia acumulada, pena, y mucha molestia por parte de las mujeres de ser relegadas siempre, y hemos sentido este apremio por parte de los hombres que pasan por encima creyendo que tienen el derecho de hacerlo. Esto tiene que ver con un asunto de género que lleva contenido mucho tiempo", dijo en diálogo con LA NACION.

Las protestas continuaron ayer en diversos puntos del país. Se convocó a una nueva marcha nacional para el 6 de junio y en la capital un grupo de alumnas de la Universidad Católica tomó la sede central exigiendo medidas ante los abusos y el acoso sexual sucedidos en la institución, una de las grandes banderas de lucha de las organizaciones feministas.

"La mayoría de las mujeres ve que allí se refleja algo que a ellas les ha pasado en algún momento. El acoso es una expresión de violencia que es común a las mujeres y que no es justo", expresó Valentina Gatica, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Austral.

En Chile, el salario de los hombres es más del 30% superior al de las mujeres y las protestas también apuntan a cerrar, de una vez por todas, esa brecha. Lo homogeneidad del movimiento aún no ha producido liderazgos visibles, pero la agenda se instaló con fuerza.

"Estoy muy orgullosa de las mujeres chilenas y de este movimiento. Nuestro país ya no es el mismo y tiene mucha más conciencia de que no pueden existir diferencias de género, que debemos detener el acoso y que esta no es una batalla contra los hombres. Le gente conservadora preferirá quedarse en la casa y que el marido la domine, pero todo país necesita causas y esta es una que no se detendrá", dijo Helia Molina, que fue ministra de Salud en el gobierno de Michelle Bachelet.

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