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Roland Garros: la historia de sacrificios y austeridad de Guido Andreozzi para cumplir su sueño

Guido Andreozzi
Guido Andreozzi
Ariel Ruya
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28 de mayo de 2018  

PARIS.- Pasaba todo el día en Harrods. Se divertía con lo que fuera: tenis, pelotazos al frontón, se tiraba de cabeza a la pileta, jugaba al fútbol. A veces, de delantero y otras, corría de punta a punta la cancha y se ponía los guantes, aunque la número 5 no era su debilidad. Cuando agarraba la raqueta, no la largaba. "Al tenis siempre le di más importancia", recuerda Guido Andreozzi , ahora, a los 26 años, convertido en un tenista profesional, pero uno que no suele ser portada de revistas. Pertenece al grupo de los laburantes, los que piensan en ganar -partidos y dinero-, para conservar el sueño de sus vidas. Ahora, que acaba de dar el zarpazo de su carrera al lograr la primera victoria en un Grand Slam, tras superar a Taylor Fritz (EE.UU.) luego de ir dos veces en desventaja, y en cinco sets por 6-7 (4-7), 6-3, 3-6, 6-2 y 6-3, en una batalla de 3h35m.

Jorge, su papá, fue quien más lo ayudó, el que más sacrificio hizo. Tiene un corralón de materiales, está metido en el mundo de la construcción. Nora, su mamá, es contadora. Una familia de clase media de Colegiales, sin necesidades de ningún tipo, pero lejos de bancarse, por sí mismos, la aventura de los viajes en raqueta. Con el paso de los años, se dio cuenta que podía jugar muy bien. La Asociación Argentina de Tenis lo llevó a algunos torneos. Empezó a viajar, a aprender, a extrañar. "Es un camino largo, hay que hacer muchos sacrificios y tener responsabilidad. En el mundo hay miles y miles de tenistas y que yo esté acá, es un privilegio grande", cuenta Andreozzi, que tiene a David Nalbandian como ídolo y que, además, sabe que su pequeña tesorería va a recibir unos 79.000 euros por haber alcanzado la segunda etapa. Nada mal: en todo el año había sumado unos 50.000 dólares.

"Luché mucho para llegar a este momento. Nunca gané tanta plata y es la primera vez que gano un partido a cinco sets", asegura Andreozzi, que en la próxima jornada se encontrará con Fernando Verdasco, el viejo guerrero español. "Es una motivación doble: ganar en la cancha y recibir el dinero para seguir peleándola. Desde chico soñaba con jugar Roland Garros . Después de pasar la clasificación y ahora seguir en carrera, es una ayuda muy grande. Se juega por las dos cosas: por el deseo y por la plata", le confiesa a LA NACION en el complejo parisino.

-¿Cómo hicieron tus padres para mantener los gastos?

-Se endeudaron. La luchamos, no siempre estamos al día. Al entrenador hay que decirle que banque un poco, ves la manera de que alguien te ayude con el viaje; pedir plata y devolverla cuando se pueda.

-En los Futures y en los Challengers no se gana plata...

-Es muy difícil. Y si te va muy bien es porque ya estás en el siguiente nivel, que es éste, el de los ATP. A veces, tuve que dejar de lado el circuito y jugar en interclubes en Europa, eso te da una ayuda económica. Lo ideal es concentrarse en el circuito, pero no es fácil.

-Cuando estás por ganar un partido, ¿se mezclan las presiones?

-Estas concentrado en ganar, pero tal vez aparece. Cuando estás por ganar un set de un partido, podés llegar a pensar en la diferencia de plata que ganas y te entra una doble presión, todo juega en la cabeza. Hay que aislarse de todo eso.

Kevin Konfederak es su entrenador, pero no está en París. Colaboran con su estrategia Gastón Etlis y Andrés Schneiter. Es una inversión: se les paga por semanas o por un mes entero, según el acuerdo.

-Hablando de necesidades, el caso Nicolás Kicker ( acusado de arreglo de partidos ) sigue marcando la agenda.

-Es muy complicado el tema. Es una pena. No sé qué pasó en este caso, pero si es así, está mal, no estoy de acuerdo con esa práctica. Es difícil, porque por un error uno se puede quedar afuera del circuito.

-¿Te ofrecieron dinero?

-Yo estoy tranquilo, porque nunca le di lugar a eso. Si hay más casos, es una pena. Está la tentación. A mí nunca me ofrecieron nada. Hay otros métodos para solventar una carrera.

-Se supone que sucede en los Futures y en los Challengers.

-Si es así, eso es una mafia. Dicen que andan dando vueltas por ahí.

-Porque juegan con la necesidad de muchos jóvenes.

-Me imagino que deben hacer todo lo posible para que nadie los detecte. Si ganas 1 y te ofrecen 10, alguno lo puede llegar a pensar. Pero hay que hacer lo correcto, no hay que desviarse nunca.

Por: Ariel Ruya

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